El raro Gol BX, el comienzo de todo
VW de Brasil tiene y ha tenido una larga carrera de glorias en el mercado, y algunos de sus productos fueron tratados injustamente por el mercado brasileño y el argentino.
El Gol BX es uno de esos coches demonizados pero que tuvo un nacimiento antes de fecha ya que fue la reacción de los alemanes a la llegada del Fiat 147, un coche muy moderno que era un cohete interplanetario en comparación con el anticuado, fuerte y popular "Fusca".

El 147 fue el primero en tener un motor transversal con tracción delantera, el primero en tener neumáticos radiales de fábrica en esta popular clase y aportó un toque de modernidad europea que tuvo un profundo impacto en el mercado, entre otras cosas por su bajísimo consumo.
El gran error en el lanzamiento del primer Gol fue subestimar la sed de potencia que provocaba la existencia del pequeño Fiat con su sistema de propulsión muy bien diseñado, que aprovechaba todo lo que producía el pequeño 1050 y alcanzaba más de 135 por hora.

Gol BX parecía otra cosa pero en sus entrañas alojaba un motor 1300 de aire, el mismo que tenía el veterano escarabajo que daba 50 CV y tardaba 31 segundos interminables en pasar de 0 a 100 por hora y llegaba a 125 por hora con su motor mucho más grande que el del 147.
El BX no duró mucho en esa configuración y hoy es una pieza de colección. Al poco tiempo VW le instaló el motor de 1600 cm³ con doble carburación en el caso de alcohol y todo cambió, sus 66 caballos le permitieron ser tan rápido o más veloz que el enemigo y gastar menos al tener una transmisión más larga y el camino al liderazgo por muchos años quedó sellado.

UNA RUEDA INCÓMODA
Una curiosidad divertida del Gol propulsado por alcohol es que tenía dos carburadores, lo que obligó a VW a colocar la rueda de repuesto en el ya estrecho vano motor, y la gente rápidamente lo volvió un espacio para guardar cosas . El filtro de aire estaba en lugar de la rueda de repuesto, debajo del capó como en el 147.

Un buen día, durante la gestión de Wofgang Sauer este viajó al interior de São Paulo y al entrar en el concesionario Sauer local, vio un Gol propulsado por alcohol y con la rueda de repuesto dentro del capó pero colocada al revés y le preguntó al mecánico cómo era eso: "Simple doctor: basta con darle la vuelta a la rueda y el filtro se queda adentro…"
El lunes los jefes de Ingeniería, que habían gastado varios millones de dólares en tratar de resolver dónde acomodar la caja de filtro de manera mas cómoda, hicieron las nuevas impresiones para una caja de filtro mucho más pequeña.










