Tecnología satelital para cuidar los ecosistemas
La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) puso a disposición de jueces y fiscales imágenes satelitales generadas por ese organismo que pueden servir para agregar pruebas a investigaciones que se llevan adelante en el marco de causas por daños provocados al ambiente y a la biodiversidad.
El caso más reciente es la información que la agencia espacial argentina envió al Ministerio Público Fiscal de la provincia del Chubut, para ser incorporada a una causa en la que se investiga la muerte de pingüinos de Magallanes ocurrida en cercanías de Punta Tombo, donde se encuentran algunas de las más numerosas colonias de cría de esa especie de ave. Según informó la CONAE, con los datos aportados a las autoridades de la provincia patagónica se pudo elevar el caso a juicio. En los últimos años varias organizaciones que trabajan en defensa del ambiente y la biodiversidad vienen destacando la importancia que tienen las imágenes satelitales para las tareas de monitoreo que se realizan en áreas vulnerables y en peligro. Se trata de imágenes de alta resolución que permiten identificar los recursos naturales que podrían estar bajo amenaza o en peligro. Algunos países como Chile y España, entre otros, impulsan proyectos que promueven el empleo de imágenes satelitales de alta resolución como una herramienta valiosa para la preservación de la biodiversidad. En ese sentido, los expertos coinciden en señalar que estas tecnologías permiten identificar y monitorear las áreas más vulnerables, además de promover la conservación de los recursos naturales y proteger los ecosistemas
Sobre el citado caso de los pingüinos lo que se sabe es que hubo requerimientos de la fiscal general de Rawson, Florencia Gómez, para que la agencia espacial argentina aporte las imágenes satelitales. A partir de ahí, la CONAE buscó toda la información disponible en sus repositorios, en catálogos de otras agencias espaciales y en empresas privadas. De ese modo, recopiló información de los satélites SAOCOM 1A, de la CONAE, Sentinel-2, de la Agencia Espacial Europea (ESA); datos SPOT 6 y 7, de la empresa Airbus, y adquirió una imagen de alta resolución espacial del satélite Gaofen-1 de la Administración Espacial China. Las imágenes Sentinel-2, que cubren todo el territorio con regularidad, permitieron contar con una serie temporal en el período que va desde el 1 de agosto de 2021 hasta el 7 de enero de 2022.
Técnicos de la CONAE explicaron que las imágenes se analizaron en distintas combinaciones de bandas para resaltar la diferencia entre suelo desnudo y vegetación. Además, se calculó un índice de vegetación para complementar la interpretación visual. "La serie temporal permitió identificar ciertos cambios en la superficie del suelo y la aparición de elementos con rasgos compatibles a caminos, en fechas cercanas a los hechos denunciados", detalló la agencia espacial en un comunicado. "Todas estas imágenes que se pusieron a disposición de la fiscalía también se procesaron y analizaron en CONAE, generándose cuatro informes sucesivos a medida que surgía nueva información. Uno de los hallazgos principales fue la identificación de un camino en un rango de fechas muy acotado, compatible con las denuncias realizadas ante la fiscalía sobre el paso de una topadora en un área con nidos de pingüinos", indicó la agencia. Estos análisis se realizaron en el ámbito de la Gerencia de Vinculación Tecnológica de la agencia espacial, que tiene la responsabilidad de dar respuesta a este tipo de pedidos.
La información satelital es considerada cada vez más como una herramienta de gran utilidad en el ámbito de la justicia. De hecho, la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional organizó en marzo de este año un curso teórico práctico sobre el uso de la información satelital como evidencia probatoria. En la convocatoria de ese encuentro de formación se recordó que, en las circunstancias apropiadas, la información obtenida por los satélites de observación de la Tierra, esto es, a través de tecnologías espaciales, puede constituir una prueba tecnológicamente diferente a la obtenida por otros medios, y ser la herramienta útil mediante la cual dilucidar eventos y reconstruir los hechos. En algunos casos, recordaron los organizadores, puede hasta constituir la única prueba, cuando se produce en zonas geográficas extensas o inaccesibles. Esto último podría ser de gran utilidad en nuestra región donde urge adoptar medidas para conservar los ecosistemas.










