Anegamientos en días de intensas precipitaciones
Ayer, como ocurre cada vez que llueve con gran intensidad en pocas horas, algunas zonas críticas de la capital chaqueña sufrieron anegamientos que provocaron problemas para transitar.
Si bien con el correr de las horas el agua escurrió con normalidad, los fenómenos meteorológicos de estas características confirman una vez más la importancia de la limpieza periódica de los desagües y canales. También nos recuerdan la necesidad de asegurar la eficiencia del sistema de bombeo y de generar conciencia en los vecinos para que no se arrojen residuos en los espacios públicos.
Imágenes enviadas por los lectores a NORTE sirvieron para dimensionar el problema en algunas zonas, como la intersección de Liniers y Marcelo T. de Alvear, entre otras que sufren anegamientos en los días de fuertes precipitaciones. Tal como había pronosticado el Servicio Meteorológico, que en la noche del domingo último difundió una alerta naranja por tormentas en el área metropolitana, la lluvia llegó en la madrugada del lunes acompañada de fuertes vientos. Por las características del Gran Resistencia, los problemas se complican cuando se produce abundante caída de agua en cortos periodos de tiempo. Es decir, por más que el sistema de bombeo funcione en forma correcta, cuanto más llueve en pocos minutos, más tiempo se necesita para el escurrimiento del agua. Y, como la experiencia enseña, una jornada con intensas precipitaciones afecta más a quienes viven en las zonas más bajas, de ahí la importancia de mantener los desagües en perfectas condiciones y de lograr que los vecinos contribuyan no arrojando botellas o bolsas plásticas en las calles ya que, en la mayoría de los casos, van a parar en las bocas de los desagües. Un caso particular es el de los barrios que tienen obras de pavimentación que no están concluidas. Ayer hubo varios ejemplos de problemas generados por la acumulación de agua en algunas calles intervenidas con estas obras por la falta de un escurrimiento adecuado. Ya lo señalamos en otras oportunidades y hoy lo volvemos a recordar: en el área metropolitana del Gran Resistencia reside casi la mitad de la población de la provincia y, por lo tanto, la generación diaria de residuos es enorme. Eso implica que, para evitar problemas mayores, debe funcionar casi como un reloj la recolección y el tratamiento de la basura, sin desconocer -como se dijo- el rol que debe asumir cada vecino. La ecuación es simple: en la medida en que es mayor el número de personas que arrojan basura que va a parar a los desagües, más grandes serán los inconvenientes y contratiempos que se presenten durante los días en los que se produzcan fuertes precipitaciones en pocas horas o, en el peor de los casos, en pocos minutos. Si bien el vecino que arroja una botella plástica en la calle puede pensar que su acción es inofensiva, la suma de muchas conductas desaprensivas termina perjudicando a todos, incluso a los mismos que actúan como si no les importara nada. Promover la participación ciudadana para lograr un mejoramiento de las condiciones del entorno es uno de los primeros eslabones de una larga cadena de acciones que deben realizarse para mejorar la calidad de vida en nuestras ciudades.
A nivel individual, en tanto, no menos relevante es la tarea que realiza cada vecino para mantener limpios los desagües de su propiedad (viviendas, galpones, etc.) ya que con el paso del tiempo tienden a acumular suciedad. Si esta acumulación no se controla en forma periódica, lo más probable es que se tenga como resultado un escurrimiento lento o bien que el agua de lluvia ingrese donde no debería hacerlo. En el peor de los casos pueden desprender olores desagradables y eso sucede porque puede haber una mayor acumulación de residuos orgánicos.
Debe tenerse en cuenta que nuestra provincia y la región ingresaron en un período que trae temperaturas más altas y días con altos porcentajes de humedad, una combinación que se traduce en mayores probabilidades de precipitaciones. Por otra parte, se viene observando en distintas partes del mundo un fenómeno que, al parecer, es cada vez más frecuente: se registran intensas lluvias que caen en un período muy corto de tiempo. El dato no es menor, sobre todo en localidades de nuestra provincia que, ante situaciones de este tipo, tienden a sufrir múltiples problemas por los anegamientos.










