Resistencia, ante una nueva elección para la intendencia
El próximo 5 de noviembre ciudadanos y ciudadanas de Resistencia deberemos elegir al nuevo intendente o intendenta y a los once concejales que integrarán el Concejo Municipal.
Los tres candidatos posibles dicen saber lo que la ciudad necesita. ¿Y qué necesita Resistencia? Sólo con el conocimiento parcial de la ciudad y por la información pública que se puede rescatar, me animo a esbozar algunas de esas necesidades en un orden de prioridad más o menos cercano.
Resistencia es uno de los conglomerados urbanos de mediano tamaño en nuestro país, es capital de provincia, es sede por lo tanto de los ministerios que administran las políticas públicas, para resolver las necesidades de la población, o sea es como un imán.
Candidatos y candidatas han dicho muy poco sobre los problemas principales y de cómo empezarían a solucionarlos.
Ciudad pobre, o empobrecida
Está primera en el ranking como la ciudad más pobre del país, tiene un crecimiento desigual y así como hay pobreza, también hay opulencia. Uno puede contrastar que sobre una de las avenidas de ingreso a la ciudad, podemos ver de un lado un moderno shopping y del otro un hotel internacional de la cadena Howard Johnson.
Ahí, a escasos metros hay personas que viven debajo del puente y al lado del shopping un asentamiento en tierras bajas, son parte del valle inundable del río Negro, así como del otro lado del hotel, hay un barrio privado, donde se asientan algunas mansiones, de las más caras de la ciudad, (que no lo es legalmente, pero es otro tema) también sobre el valle inundable del pobre río.
Hoy en el ejido municipal y su zona de influencia, conviven tres Resistencias, la de la zona Sur, donde están las chacras que eran propiedad del Ejército Argentino y fueron traspasadas a la Provincia del Chaco, donde se produce una urbanización muy grande y dispar, desde las primeras tomas y asentamientos de los movimientos sociales hasta "barrios privados", que según parece no existen en los planos catastrales de la Municipalidad.
Ahí está, entre otros, el Barrio Emerenciano, uno de los más desarrollados y equipados, aunque muchos no lo sepan ni lo quieran creer.
¿Algún candidato llegó al final de la ciudad por cualquiera de sus puntos cardinales? Es enorme y la precariedad y la pobreza asustan.
Las inundaciones
Las grandes lluvias, de 100 mm en una hora, 350 mm en dos días eran hasta hace poco la razón de las inundaciones, que afectaban no sólo a los barrios periféricos, sino también a parte del casco céntrico, hoy siguen siendo un problema, pero que pasa rápido.
Por el lado del río Paraná y el río Negro las posibles inundaciones ya no son causa de preocupación a partir de las grandes obras de defensa realizadas por el gobierno nacional y tomando deuda externa.
La inseguridad
Uno de los grandes problemas, que al igual que en otras ciudades pareciera ser incontrolable y estar ligado además al tráfico de sustancias, sobrepasa por lejos las posibilidades de la Municipalidad. La infraestructura de la ciudad es parte del contexto del delito, porque la oscuridad en grandes sectores, en muchos barrios facilita. La iluminación tiene al municipio como área responsable, al igual que el transporte público, etc.
La desocupación
Resistencia no tiene parque industrial, ya que el que existe está instalado en el municipio vecino de Puerto Tirol, en menor medida en el de Fontana, que juntos a los municipios de Puerto Vilelas y Barranqueras conforman el Área Metropolitana del Gran Resistencia (aquí prácticamente se define la gobernación).
Por las políticas provinciales, la ciudad tiene bastante ocupación de mano de obra privada, en calls center por ejemplo, o en obras de construcción. Así como la gran concentración de la masa de empleados públicos. Pero el trabajo "en negro", no registrado, es muy alto. Aun con los planes tipo AUH hay pobreza, también una gran cantidad de empleados públicos son pobres a pesar de tener un trabajo estable y registrado. Hay poca inversión privada, salvo que tenga subsidios del estado provincial y nacional.
El costo de vida
Así como Resistencia es una de las ciudades más pobres del país, también es una de las más caras para vivir. Los alquileres son más altos que en Rosario o Córdoba. La carne es más cara que en CABA (el Chaco tiene más de un millón trescientas mil cabezas de ganado), las verduras que se podrían producir en la periferia como el morrón, la zanahoria, el tomate tiene precios de nivel país…Y aquí no se producen.

Tránsito y transporte público
El tránsito de la ciudad parece un monstruo inmanejable para los gobiernos municipales, no hay respeto a la ley y pareciera que nadie recibiera educación vial y no hay controles que den resultados. Muchas víctimas ha causado este grave problema urbano y ocasiona mucho gasto, sobre todo para la salud pública. Según algunas fuentes hay más de 80.000 motocicletas (la mayoría de 110 ccm3) que son el medio de transporte de los trabajadores, e inclusive de sus familias.
El transporte público de pasajeros no es un ordenador del tránsito en Resistencia, es lo contrario a lo que dice el manual. Es que el tránsito no es sólo de la ciudad, es del Gran Resistencia, incluye las otras jurisdicciones municipales, y lo mismo ocurre con el transporte público, el urbano la manejaba la Municipalidad, el suburbano, el gobierno provincial, ahora lo maneja todo, porque es el que maneja los subsidios.
Solamente mencionamos seis aspectos, sin profundizarlos, para analizar ahora cómo y con qué un nuevo gobierno municipal podría afrontarlos y empezar a darles solución. En cuatro años no se puede hacer magia.
La participación activa de la comunidad es fundamental para revertir conductas como el arrojo de residuos en espacios públicos.
La recolección de residuos y su destino final
Este tema que también aflige a muchos municipios es un gran problema para Resistencia, con un servicio de recolección semiprivatizado insuficiente, acarrea los residuos a un basural a cielo abierto en un terreno privado alquilado, donde casi una centena de personas, entre ellos niños, cirujean y venden lo recolectado a un gran acopiador que instala sus camiones a la salida del lugar.
Los basurales son siempre una buena síntesis de los que es una ciudad. Actualmente hay un juicio oral en marcha en la justicia federal por delitos que habrían cometido funcionarios políticos y empresarios privados en relación a la recolección de residuos.

La herramienta municipal
¿Con qué herramientas cuenta el municipio para empezar a solucionar estos problemas? ¿Cuál es el estado de su organización?
¿El intendente que asuma modificará el intrincado organigrama actual que incluye secretarías, subsecretarías, coordinaciones generales, coordinaciones y que están por sobre la estructura de direcciones generales, quitándole así toda ejecutividad?
¿Cómo están los trabajadores y trabajadoras, con sus tareas, con sus salarios?
¿Tiene equipamiento propio para la prestación de los servicios o seguirá siendo tercerizado en su mayoría?
¿Utilizará la nueva gestión la Carta Orgánica? ¿Implementará el presupuesto participativo?
La participación activa de la comunidad es fundamental para que algunas conductas urbanas comiencen a revertirse, el arrojo de residuos en la vía pública o en los espacios públicos, borde de laguna, etc.
Esa participación es necesaria para que, sin represión, se respeten normas básicas del tránsito. Para ello, el municipio deberá capacitar a su personal para que trabaje en el territorio, como promotor, no como inspector o guardia urbana, como servidor de la educación urbana. Deberá ser un trabajo sistemático, planificado y evaluado, no sólo por los funcionarios, sino por la propia comunidad.
El municipio deberá capacitar a su personal para que trabaje como servidor de la educación urbana.
Las comisiones vecinales no sirven si son manejadas por referentes amigos y terminan siendo sólo colectoras de votos.
Si el transporte urbano no se planifica en conjunto con el área metropolitana, no servirá, así como tampoco responderá a las necesidades de la población si no es planificado, gestionado y controlado por profesionales, técnicos e idóneos en el tema.
¿Alguien conoce cuántos especialistas en distintas disciplinas tiene la Municipalidad? Dejando fuera de la cuenta a abogados y contadores, que sabemos son varios.
¿Todos los datos necesarios para un serio análisis y diagnóstico de la situación podrán ser públicos alguna vez?
Lamentablemente los candidatos y candidatas han dicho muy poco sobre los problemas principales y de cómo empezarían a solucionarlos y falta poco para que se cumplan cuarenta años de ejercicio democrático, que a veces parecen ser sólo ejercicios electorales.
Es que una de las grandes fallas de nuestra democracia representativa está en que la participación popular no existe, ni siquiera en los partidos o las alianzas políticas, los candidatos son electos a dedo entre muy pocas personas. Pesan más los intereses corporativos o de grupos y hasta los individuales que los nacionales, populares y comunitarios.
Habrá que revisar nuestra actitud y nuestros esfuerzos para cimentar la coherencia, una virtud bastante escasa en estos últimos tiempos, sobre todo si hablamos de representantes políticos. No debemos olvidar que la soberanía popular reside en el pueblo.














