"Poder sembrar semillas de fe, de esperanza y de amor de Dios es el fin más alto de mi trabajo"
El artista plástico Benjamín Pujol realiza la muestra artística "Simple y profundo", hasta el 18 de octubre en el Centro Cultural Adolfo Mors, en la ciudad de Corrientes.
Con más de 100 exposiciones en su carrera artística, el reconocido artista Benjamín Pujol dialogó con NORTE y detalló características particulares de esta muestra artística, además de contar sus orígenes, las diferentes facetas que atravesó frente al lienzo y de qué manera hoy, en plena crisis económica, puede sobrevolar ciertas situaciones apelando a lo más valioso de todo artista, la creatividad.

La muestra artística que lleva adelante en el Centro Cultural Adolfo Mors del Parque Cambá Cuá, tiene como nombre "Simple y profundo". Benjamín explica que la intención de cada obra es expresar, desde el arte abstracto, minimalista, simple, sintético y con ellas dar un mensaje profundo, reflexionar con la obra sobre su contenido. En relación a la temática, el artista indicó que "en esta oportunidad están inspiradas en la Biblia, en versículos y capítulos que me inspiraron para pretender sembrar semillas de fe, esperanza y de amor de Dios en un contexto no sólo para los argentinos, sino también para el mundo entero".
"Mi gran objetivo es lograr que la obra, que es abstracta, que no se parece a lo que vemos en el mundo exterior, pueda representar el ser interior", subraya Pujol, quien va más allá y explica: "En las obras vemos una particular participación del gris, del blanco y del negro como característica de nuestra vida; son los desafíos que enfrentamos, las pruebas, las crisis, pero esas pruebas no deben apagar los colores de nuestro ser, de nuestra esencia. Ese es el gran desafío con el arte; sacar lo mejor de cada uno de nosotros, que nuestros colores de nuestro interior puedan brillar y puedan compartirse con los otros".
Benjamín tiene 54 años, es padre de 4 hijos y toda su vida fue docente de plástica. Fundó el Centro Cultural Mecenas y el Colegio Mecenas . Lleva 29 años pintando e intensificó su producción durante la pandemia. Como un "ser productivo", como le gusta definirse, lleva una intensa rutina de trabajo. Pasa 8 horas trabajando sobre sus pinturas, cuando termina de pintar, la firma, saca una fotografía y la sube a todas sus plataformas digitales para poder compartirlas a todo el mundo.
Mas allá de la expo individual que realiza cada año, las obras de Benjamín se mueven por todos lados, desde cafeterías, museos, exposiciones colectivas. Las obras trascienden fronteras, llegando a tocar lugares como Asunción, California y varias ciudades de la costa pacífica de Estados Unidos. Todos los años se exponen en Cariló, Mar del Plata, Buenos Aires, en Resistencia, pero sobre todo en Corrientes.
Durante sus casi treinta años entre acrílicos, paletas y lienzos, Benjamín Pujol fue explorando varias maneras de expresarse a través de las artes plásticas. Pasó de lo abstracto a lo figurativo, de lo surreal a la naturaleza, pero fue en pandemia donde descubrió su verdadero amor. "Me di cuenta que me apasiona más lo abstracto, la invención creativa, la imaginación, prefiero esa libertad", confesó el artista.

LAS ARTES VISUALES, UN LENGUAJE
"Desde niño, encontré satisfacción expresándome a través de la plástica, dibujando y pintando, eso permaneció en la juventud", contó Pujol. Pensando que la plástica sólo era una inquietud pasajera, decidió iniciar la carrera de Odontología, pero un año después se dio cuenta que esto no lo hacía feliz. "Así que me animé a explorar mi verdadera pasión, viajé a Buenos Aires a estudiar y de ahí me enfoqué para siempre en las artes visuales como un lenguaje, como un medio para comunicar y expresar ideas", sostuvo el profesor.
A la hora de impartir su arte, tanto a su familia como a otros, Pujol siempre maneja un mismo lema: "Crear y compartir". Su alma docente lo lleva a buscar desarrollar el potencial propio de cada persona. "Creo firmemente que todo ser humano tiene un enorme potencial, ya sea para el arte o para cualquier otra actividad", señala Benjamín, a lo que agrega lo que es, sin dudas, la más aguda comprensión de su vida: "A mí me gusta desde la plástica hacer un aporte a la comunidad, que sea pacífico, respetuoso, poder sembrar semillas de fe, de esperanza y de amor de dios es el fin más alto de mi trabajo".

LA CREATIVIDAD EN TIEMPOS DE CRISIS
"Por supuesto que la crisis económica golpea enormemente a las artes plásticas", comenzó relatando el pintor a la hora de hablar sobre cómo sobrevuela esta situación compleja, donde el arte no es considerado un bien de primera necesidad y donde los materiales también sufrieron alza de precios. "Por décadas trabajé con el acrílico más caro y de mejor calidad fabricado en nuestro país pero hay temporadas que tuve que comprar toda la pintura de una, para no perder trabajos en los que ya me había comprometido, y eran golpes al bolsillo muy importantes", revela Benjamín.
"Hoy en día, los materiales son costoso, pero cuando uno es artista, la creatividad está a nuestro favor; por lo que en esta misma exposición he reciclado, he refuncionalizado y he resignificado cuadros de años anteriores. Además, con el objetivo de ofrecer obras más accesibles, comencé a pintar en papel, y estas obras tienen un gran descuento, que van en contramano de la gran suba de precios en todas las cosas", señaló el artista.
Por último, se refirió a las nuevas generaciones y subrayó un importante mensaje: "Todos tenemos un enorme potencial, hay que creer eso, agradecérselo a Dios y cultivarlo".
Para contactarlo: Instagram: @benjaminpujol / Facebook: Benjamin Pujol










