Fe y Alegría, la oenegé que busca la solidaridad para transformar la educación
La ONG Educativa Fe y Alegría lleva adelante una labor muy importante en nuestro país y en los cinco continentes.
En Argentina, más de 6500 personas de contextos vulnerables asisten a sus centros educativos, centros de oficios y centros comunitarios en Salta, Jujuy, Chaco, Corrientes, Santiago del Estero, San Juan y Buenos Aires. En este Mes de la Educación, comparten historias inspiradoras, celebran a docentes y estudiantes e invitan a sumarse a la campaña "Poné tu corazón por la Educación".

En el mes de la educación, la Asociación Civil Fe y Alegría retoma su campaña "Poné tu corazón por la educación". Desde 2016, la campaña se propone celebrar a maestros, educadores, estudiantes, familias y todas las personas que hacen posible que niñas, niños, jóvenes y adultos de los contextos más vulnerables de nuestro país puedan acceder a una educación que les permita soñar un futuro diferente.
En septiembre el corazón de Fe y Alegría late con fuerza. Un mes de historias que inspiran y emocionan, y la oportunidad para colaborar en su colecta anual.
Los fondos recaudados son destinados para garantizar la continuidad educativa de los 6154 estudiantes de las siete provincias donde Fe y Alegría está presente.
Se puede colaborar ingresando a www.feyalegria.org.ar, escribiendo a [email protected] o llamando a 011 5199-9486.

Las historias que dan esperanza
Candela Alegre tiene parálisis cerebral y gracias a sus profes y toda la comunidad de su centro educativo en el barrio Ongay en Corrientes, egresó del nivel secundario y hoy estudia para ser "Operador de informática para la Administración y gestión".

En las afueras de la Ciudad de Salta, cerca de un basural, cada semana se abren las puertas de un "Club de Emprendimiento con Propósito" para acompañar a jóvenes y familias emprendedoras en sus proyectos y generar fuentes de trabajo digno.
En San Miguel y en Quilmes, Buenos Aires, seis centros de primera infancia abren sus puertas cada mañana para recibir a 200 niños y niñas. En el servicio penitenciario provincial de San Juan, desde el nuevo centro "La Higuera" se escuchan las máquinas de coser para que personas privadas de libertad accedan a posibilidades de formación y sueñen con una vida distinta al salir del penal.

En Taco Pozo, Chaco, la juventud del nivel secundario se prepara para una nueva cosecha de miel. En San Martín, Buenos Aires, jóvenes recuperados del consumo están terminando sus estudios secundarios.
En Bella Vista, Corrientes, Guadalupe, con síndrome de down, asiste feliz a su escuela con la frase "Poné tu corazón por la educación" en el mural de bienvenida. Las historias se multiplican. Muchas veces, invisibles, pero sus latidos se sienten y sus frutos hablan por sí solos.
Servir a la educación

"Servir siempre a la educación de los más necesitados, y servir al mayor número posible, esa debe ser nuestra cédula de identidad" decía el padre José María Vélaz SJ, quien fundó Fe y Alegría en Venezuela en 1955.
"El alma de nuestra vocación es el decidido empeño por la transformación social a través de la educación" decia.

Hoy la organización recibe a casi un millón de estudiantes en 22 países en tres continentes. "En Argentina estamos presentes desde 1996, educando para la vida, el trabajo y una cultura de paz" cuenta Fernando Anderlic, director nacional. "Defender el derecho a la educación es una tarea de toda la sociedad y hay mucho trabajo por hacer. Para cambiar esta realidad se necesita el esfuerzo de todos y de todas. Por eso invitamos a toda la sociedad a ser parte de este gran sueño de educar para transformar la vida de la gente" expresa.










