Canillitas completan su escolaridad y aprenden nuevos oficios
Unas 150 personas de unos 40 a 60 años de edad cursan talleres los sábados para reconvertir su actividad. El gobierno provincial y dos sindicatos les proveen ayudas.

Esta semana se realizaron las clases de los talleres de formación en oficios y de terminalidad primaria y secundaria para canillitas.
Las actividades son consecuencia de una ley provincial que se sancionó hace un año y que involucran varias medidas para reconvertir a un grupo de trabajadores.
La fuerte merma en la venta de diarios y revistas, sean revisterías o a domicilio, conllevó perjuicios personales y sociales.
Fuerte caída
El secretario del sindicato de Canillitas Eduardo Baser habla de un proceso abrupto que él estima en un 95% de retracción en las ventas en apenas 5 o 6 años.


Al describir el paso de leer noticias en el formato papel a las pantallas, admite que es consecuencia directa de los avances tecnológicos. Una situación que en la pandemia Covid se aceleró en unos diez años.
"Fue una caída muy grave para quienes nos ganarnos el sustento vendiendo diarios y para la situación económica de nuestras familias", dijo a NORTE.
Beneficios
Los talleres para las personas que no completaron su escolarización básica tienen una duración de un año a un año y medio, y se dictan los sábados.
Cursar las clases conlleva también el beneficio de recibir apoyos del sindicato y del gobierno provincial.
Por otra parte a través del Ejecutivo se solventan los sueldos docentes que dan clase.
En oficios
Actualmente cerca de 50 personas están aprendiendo refrigeración, carpintería, tapicería y herrería.

La posibilidad de que también se capaciten en oficios está unida a una ayuda económica mensual de $30.000.
Y a medida de que se van formando en alguna especialidad, se gestiona ante la Fundación Chaco Solidario el acceso a herramientas necesarias para trabajar.
Estudiar a los 60
El secretario de los Canillitas apeló a seguir formándose con una anécdota de hace un año, cuando le sugirió terminar la escuela a un colega más joven. "Me contestó que para qué quiere un título secundario a los 42 años, que ya era viejo. Me lo dijo a mí, que tengo 60 años y sigo estudiando", resumió Eduardo Baser.
El dirigente que cursó varios oficios y la mitad de Abogacía, ofreció también a sus pares retazos de material de tapicería para quien desee emprender algún proyecto.
También trajo el caso de un alumno que por destacarse en un taller, su profesor -al retirarse- propuso que lo suceda en el cargo. Durante los trámites formales, trascendió que el potencial docente no tenía el secundario completo. "¿Ven por qué es importante seguir estudiando?", alentó el dirigente.
Completar los estudios
Para explicar el tipo de trabajo que se realiza los sábados en el local del sindicato de Canillitas, la docente Alicia Torres explica que el plantel de profesores trabaja en función de un relevamiento que les permite tener el diagnóstico de cada situación.
Para la organización se busca detectar las necesidades prioritarias. Si una persona sabe leer, si además puede expresarse escribiendo y si además maneja conceptos más complejos.
Torres es la secretaria general de Sindicato Confederación Educadores Argentinos Chaco (Siceach) - CEA y de las 62 Organizaciones que en convenio con el Plan Fines fueron adaptando la capacitación de los canillitas.
En el camino de reconversión del sector descubrieron que muchos no tenían sus estudios primarios y secundarios completos. Y también asisten a quienes sí terminaron la escuela, pero por la cantidad de años transcurridos no saben cómo dar con el certificado que lo avale.
En los últimos casos se enseña a redactar una nota, que por ejemplo permita pedir una constancia del acta de nacimiento, o a actualizar otros trámites importantes.













