Avanza la construcción de la Fábrica Social de Acordeones
En el Centro Cultural La Maraña avanza la construcción de la Fábrica Social de Acordeones, por iniciativa de las fundaciones Puerto Tirol es Chamamé, Huoqo y Renato Borghetti, junto al gobierno provincial a través del Instituto de Cultura del Chaco y el Ministerio de Cultura de la Nación.
El emprendimiento fabricará acordeones que serán destinados, de manera gratuita, a los más de 300 estudiantes de la Escuela de Arte de la Fundación Huoqo. Entre los principales objetivos están la acumulación y transmisión de saberes del oficio de la luthería en la región.

La idea surge a partir de un acuerdo firmado con el Instituto Renato Borgetti (Brasil) que cedió una licencia industrial de forma gratuita y comprometió el acompañamiento en la trasmisión de la experiencia acumulada con su exitosa experiencia social y cultural "Fábrica de Gaiteiros".
Una pieza importante de este plan es Renato Borghetti, uno de los principales acordeonistas y compositores de la música gaúcha, quien actualmente tiene una fábrica social de acordeones en Río Grande do Sul (Brasil) el cual, mediante un convenio de cooperación, cedió la franquicia para poder crear en el Centro Cultural la Maraña de Puerto Tirol una réplica de la misma. De esta manera, la Fundación Borghetti aportará el know how: sus saberes técnicos y administrativos, capacitando a todas las personas que darán vida a la fábrica.

La construcción se inició el 16 de junio de este año y a la fecha se encuentra en un 60% del total de obra. Con todas sus paredes externas e internas, fundaciones estructurales, techo, aberturas externas y revoques en pleno desarrollo.
El proyecto de construcción tiene plazo de culminación para el 17 de octubre. Luego comenzará el equipamiento de maquinarias para su puesta en marcha definitiva antes de fin de año.
Visita del ministro Tristán Bauer

El espacio recibió la visita del ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer quien destacó los avances de la obra, acompañado del gobernador Jorge Capitanich y el presidente del Instituto de Cultura, Francisco "Tete" Romero. "Tener ideas es muy importante. Muchas veces, las transformamos en sueños, en utopías, y muchas veces los hombres y las mujeres tienen la fuerza suficiente para transformarlas en realidades", reflexionó.

Además, remarcó que "las músicas nos conectan con otros tiempos, con lugares únicos, y con la belleza. Pienso en la belleza de ese momento en el que nuestros hijos e hijas, nuestros nietos y nietas, toman un instrumento, con su maestro, con su maestra. Pienso en ese vínculo de vida, de creación. Y también en las pequeñas orquestas. Uno de los programas que más me gusta del Ministerio es el de las orquestas infanto juveniles. Cuando asumí, teníamos 60; ahora son más de 100 orquestas".
"Nosotros no destruimos, nosotros construimos. Construir cada día para tener sociedades más justas. Como ministro estoy muy feliz: donde había un descampado hoy tenemos una casa que será la casa del acordeón", finalizó.
Fortalecimiento de la identidad

En esa misma oportunidad, el gobernador Jorge Capitanich sostuvo que "esto es muy importante porque el desarrollo de la industria cultural tiene que ver con el fortalecimiento de la identidad, y la identidad está representada por el arte en sus diversas expresiones, implica la inspiración y la creatividad humana como vínculo de comunicación intergeneracional, por eso la identidad chaqueña plurilingüe, multicultural, nos genera esa argamasa a partir del cual fundamos los cimientos de nuestro desarrollo provincial".
"Siento una enorme satisfacción de ver cómo esto está avanzando. Le pusieron una fecha emblemática, el 17 de octubre. Ojalá se pueda llegar en tiempo y en forma, pero lo importante es entender que esta infraestructura tiene un espacio, una superficie construida, y después tendrá un tiempo de carpintería, de herrería, un esquema de provisión de distintos componentes y materiales, de insumos y bienes intermedios que forman parte de la producción del acordeón y obviamente también los recursos humanos calificados que integran el proceso productivo. Y finalmente la generación de la música en toda su expresión y bagaje", añadió.
Por su parte, Romero destacó"cuando pensamos en una fábrica social de acordeón hay que pensar también que va a haber ciudadanos y ciudadanas de Tirol trabajando en esta fábrica. Una escuela sin instrumentos está incompleta, pero que se produzca en Puerto Tirol es para nosotros un orgullo porque a 40 años de la recuperación de la democracia nosotros creemos en lo público, en esa asociación entre lo público y lo privado".










