¿Ciberataque o falló lo que no podía fallar en Toyota?
Toyota fue la automotriz que cambió el concepto de la fabricación de autos con el "just in time". Ese es el nombre que Kiichiro Toyoda otorgó a la visión pionera de producir solamente lo necesario, en el momento oportuno.
Se trata de una metodología de producción que busca aumentar la eficiencia y reducir los costes a través de la reducción o eliminación de desperdicios en el proceso.

Así, los proveedores no acumulan excesos de stock y pueden mantener la producción de accesorios de manera constante asegurando las fuentes de trabajo. Por otro lado, la producción propia se hace contemplando la demanda que bajará desde las líneas de montaje y cada pieza se dirige directamente a las manos del operario.
En otras palabras, Toyota no tiene gigantescos galpones acumulando asientos o sistemas de frenos, todo le llega "justo a tiempo" a los trabadores de la línea de montaje.- Pero que pasa si un eslabón de esa aceitada cadena logística de rompe?
La empresa es un gigante que sólo en 2022 vendió 10,48 millones de vehículos. Para ponerlo en perspectiva, el Grupo Volkswagen, el segundo máximo vendedor de coches en todo el mundo, colocó en el mercado 8,26 millones de unidades.

PUEDE FALLAR
Toyota tiene 14 plantas en Japón con 28 líneas de montaje. Y todas ellas tuvieron que detenerse el martes 29 de agosto. Un problema en el pedido de las piezas necesarias para la producción de vehículos hizo que todas las cadenas de montaje hayan tenido que cesar su producción.
La compañía anunció la parada señalando que a lo largo de la mañana cesó la producción en doce plantas y que, ya en la tarde, la parada se sumó a las dos fábricas restantes. Una detención que paró la producción de los más de 13.000 vehículos que Toyota pone en la calle todos los días.
En estas 13.000 unidades no se tiene en cuenta los vehículos producidos bajo los emblemas de Hino y Daihatsu. En total, y a falta de conocer más detalles, se cree que ha podido estar afectado el 5% de la producción mensual de la compañía. Se calcula, además, que Toyota fabrica uno de cada tres vehículos en suelo nipón.

El parón en las plantas japonesas de Toyota demuestra los riesgos que corre la compañía a la hora de producir sus vehículos. Los japoneses han basado gran parte de su éxito en una gestión impecable de su inventario, lo que reduce sensiblemente los costos en la producción.
Sin embargo, si uno de los engranajes de la cadena falla, la producción se resiente por completo. La compañía había conseguido el año pasado volver a volúmenes productivos muy altos, con crecimientos del 29% respecto a 2021 y daba por terminados los problemas de suministros de semiconductores.
Desde Toyota aseguraron a la agencia de noticias EFE que descartan que el problema sea consecuencia de un ciberataque y achacan la parada forzosa a un "problema informático". De todas maneras todos saben que un ciber ataque es , por donde se lo mire,un "problema informático".










