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Eclipse de mujer

Autor: Francisco Tete Romero 
 Editorial: ConTexto 
 Año: 2022

En la novela ‘Eclipse de mujer’, su autor Francisco Tete Romero, utiliza una prosa compleja, describe situaciones y estados de ánimo, lleva y trae al lector en el tiempo. En su prólogo Juan Basterra describe algunos momentos históricos: "Un cuerpo de mujer destrozado y anónimo. La Tablada, 23 de enero de 1989. La fotografía de ese cuerpo tomada por una Nikon F 3. La recuperación del recuerdo de ese ser en la conciencia de ‘Seba’, el personaje central de ‘Eclipse de mujer’. El hilo de una conciencia en el discurrir de los días. La justificación de una existencia en el resguardo de la identidad y el deseo póstumo de aquella mujer amada en los lejanos días de la adolescencia. Todo eso, y mucho más, en la novela de Francisco ‘Tete’ Romero. El lapso abarcado por la novela es de casi 12 años: julio de 1977 a mayo de 1989. En el interín, la adolescencia pura de ‘Seba’, el desgarramiento por las muertes en Malvinas, el oficio artesanal del reportaje fotográfico y el regreso presentido y anhelado a esa Ítaca perdida, a ese Chaco, "a ciertos olores, a ciertos rostros e imágenes que solo son posibles atrapar allá".


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Francisco “Tete” Romero, autor de la novela “Eclipse de Mujer”.

Un hombre en busca de su centro, soñando "como Scheherezade en parir un relato que vaya convirtiéndose en río de historias", podría ser el resumen acotado de un libro que cifra mucho más que eso: el devenir tumultuoso de una existencia alcanzada por las deflagraciones minúsculas y mayúsculas de toda vida. La existencia de ‘Seba’ no concluye en esta novela, afortunadamente. Sabremos mucho más de ella en ‘La próxima lluvia’. De esos relevamientos afortunados se nutre la literatura de Romero.

De todas las empresas literarias, probablemente una de las más arduas sea la de dar unidad, sentido y sonoridad a las voces de los personajes, como así también otorgar verosimilitud a la historia que se narra. Muchos son los recursos que intentan dar un cometido preciso a tales empresas. Este libro lo alcanza por medio de un recurso técnico, entre tantos otros, de muy difícil destreza: la utilización de la segunda persona. El narrador habla a ‘Seba’, pero también es ‘Seba’ el que se habla a sí mismo en un doble juego que explora la misma y compleja profundidad de la conciencia. En ese juego lingüístico también interviene el personaje de ‘el ruso’, un hombre al borde mismo de la derrota existencial, y salvado a último momento por la intromisión sorpresiva de un episodio en la vida de ‘Seba’.


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Sabemos muy poco de ‘el ruso’ al comienzo de la historia: es una presencia que va afirmando la realidad del propio ‘Seba’, una suerte de espejo que devuelve un eco al relato ininterrumpido de una existencia y una vocación. Mucho después, en los capítulos finales de la historia, su corporeidad cobra volumen: ‘el ruso’ es el símbolo de una Argentina deshilachada, nostálgica y derrotada; el rostro de una victoria pírrica y salvadora.

Hay otros personajes memorables en la novela, qué duda cabe: Beatriz, la prostituta que escucha la voz de ‘Seba’ en un relato en que, a modo de rapsoda, un hombre, en las postrimerías del siglo XX, recupera el tono sensual y trágico de las historias escritas para siempre jamás en el libro que las generaciones de los hombres habrán de pulir durante el transcurso de los siglos: ‘Las mil y una noches’.

También, el oscuro y perverso ‘clown’ de las informaciones secretas, el déspota Manetti y el ‘gran salón principal poblado de espejos’ que precede a la escalera de mármol que conduce al antro de las aniquilaciones finales; ‘el tano’ Peiretti, y Báez, ‘el Oscuro’, voces inconfundibles del quehacer periodístico.


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Juan Basterra, prologuista de la novela.

La cobertura del intento de copamiento del Regimiento de la Tablada por el MTP, la estela de muertes y destrozos en una década signada por la violencia, las tareas de inteligencia y contrainteligencia de los grupos involucrados, el accionar de los actores primarios y secundarios del drama son el marco adecuado al destino de los personajes.

La precisión de esta ‘geografía’ de la acción es lo que permite el desarrollo y la evolución de los caracteres, dando sentido y ubicuidad al entramado ficcional.

En el final, afortunadamente, y para dicha de nuestra necesidad de justicia, asistimos a la redención en términos existenciales: el fracaso, los amores presentidos y no concretados, la sensualidad como instrumento y fin del deseo se convierten en cosas ajustadas a ‘natura’; la justificación de la vida fragmentada y dispersa de ‘Seba’ y, en ella, la de tantos destinos diferentes y convergentes, encuentran, entonces, su ‘álgebra precisa’ y su clímax definitivo".

Francisco Tete Romero, nació en Resistencia (Chaco), y de sus padres, Neri Felipe Romero y Mirtha Souilhé, heredó la pasión por la lectura y los libros. Es  Profesor en Letras, egresado de la Facultad de Humanidades de la UNNE. Director Académico Instituto de Educación Superior de la Fundación Mempo Giardinelli. Narrador y ensayista. Publicó, entre otros textos, las novelas ‘Eclipse de mujer’ y ‘La próxima lluvia’; el ensayo ‘Culturicidio. Historia de la Educación Argentina (1966-2004)’, con ediciones en Venezuela y Cuba; ‘Escribir desde nuestras orillas’, ‘Épica de lo Imposible’ y ‘Tesis para una Pedagogía de la Emancipación’. También, es autor de la novela ‘Oler la tempestad’.

Dirige las colecciones de editorial Contexto. Conduce una columna radial quincenal ‘La educación como derecho social’ en Radio FM Sapucay, de Resistencia. Escribe en la Revista digital proyecto Bohemia, el ensayo Tesis para otra Historia del Chaco, y colabora con la Revista Cultural Con Fervor. Integra el Manifiesto Argentino y forma parte del Colectivo Pedagogía de la Emancipación.

Fue Presidente del Instituto de Cultura y Ministro de Educación del Chaco, entre diciembre de 2007 y enero de 2013, Presidente del Consejo Federal de Cultura (2008-2009), Coordinador del Plan Nacional de Educación Obligatoria y Formación Docente del Ministerio de Educación de la Nación, entre 2013 y mayo de 2014 y Director Nacional de Asuntos Académicos y Políticas Regionales del Ministerio de Cultura Nación desde junio de 2014 hasta diciembre de 2015.

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