Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

CARTAS DE LECTORES

Horacio Lavandera y Virginia Tola: un concierto de excepción 

Señor director de NORTE:

El pasado 19 de agosto, en el Guido Miranda, vivimos una velada excepcional durante la cual, Horacio Lavandera y Virginia Tola iluminaron el mundo cotidiano y estimularon el alma.

Horacio Lavandera, en forma amena y sencilla, dio una clase magistral y explicó que el concierto constaría de tres partes: la primera abarcaría Obras de Cámara alemanas y un aria de ópera; la segunda, obras españolas, al piano y cantadas y la tercera, obras argentinas de cámara.

Así, las primeras composiciones ejecutadas al piano, muy difíciles de tocar —según expresara Lavandera—, pertenecieron a la esposa de Haydn, Clara Wieck. 

Las pequeñas manos de Lavandera se deslizan cual torbellinos en el teclado; su izquierda rivaliza con la derecha y logra tonos inesperados.

A continuación, sobre un tema de Haydn, ofreció Variaciones, melodía que es hoy el Himno Nacional Austríaco. 

El maestro presentó a Virginia Tola, soprano lírica spinto, con un timbre tan bello que el público no dejó un instante de escucharla. Soprano internacional, ganadora de numerosos concursos en el exterior, recibió el Premio de la Reina Sofía de Noruega. 

Es una de las grandes voces argentinas y del Teatro Colón.

Primorosamente, ofreció seis canciones de cámara escritas sobre poemas de tres poetas alemanes célebres.

Lavandera, seguidamente, deleitó con la versión para piano de Lizt, "Muerte de amor", que pertenece a la ópera "Tristán e Isolda", de Wagner.

En la sección española se escucharon dos danzas de "El amor brujo" de Manuel de Falla e inmediatamente, siete canciones populares españolas del mismo compositor, interpretadas con voz vibrante por Virginia Tola, elocuente en sus manos expresivas. 

Arrancó aplausos sostenidos del público embelesado.

No podemos dejar de destacar la generosidad de Lavandera, quien invitó a tres pianistas chaqueños a tocar, a ocho manos, el Vals op.39, N° 15 de Brahms, en el que se lucieron nuestros jóvenes pianistas, Domingo Baldo, Leonardo Ponce Nazareno Magan Utter.

Para finalizar, obras de cámara argentinas.

Acordes con su generosidad,los dos grandes artistas, invitan al Coro Polifónico UEGP 169 de Sáenz Peña dirigido por Gonzalo Cejas a cantar "Pueblito mi pueblo" de López Buchardo, siempre con el acompañamiento de Lavandera y los pianistas chaqueños. 

Virginia Tola fue la solista, quien, a continuación, ofreció obras de López Buchardo y de Carlos Guastavino. Un fado portugués finalizó la noche, a pedido del público que no cesaba de aplaudir.

El maestro Lavandera, a pesar de la escasa audiencia presente, agradeció, conmovido, el silencio y la conexión respetuosa del público.

Demostrado quedó, que no debe sacrificarse la calidad ni el contenido de la música.

Euterpe, musa inspiradora del sonido, danzó en el recinto y anidó en el público.

NADECHA BRIZUELA                                             

CILLY MÚLLER DE INDA

RESISTENCIA                    

Más de cartas de lectores+ Ver todas
Te puede interesar