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Pymes, un factor clave para la recuperación

Las pequeñas y medianas empresas desempeñan un papel fundamental en la provincia y la región.

 A pesar de los vaivenes de la economía nacional, mantienen intacta su capacidad de adaptación aún en tiempos de crisis, lo que las convierte en una pieza clave de la recuperación. Se estima que en todo el país son responsables de poco más de la mitad del empleo formal privado y, según datos oficiales, en el primer trimestre de este año crearon 140.000 nuevos puestos de trabajo.

Según datos aportados por el Movimiento Nacional Pyme, las más de 700.000 pequeñas y medianas empresas argentinas generan unos 11 millones de empleos directos e indirectos; mientras que las grandes compañías radicadas en el país, muchas de ellas transnacionales, dan trabajo a 3 millones de personas. Por su parte, el Estado, en sus distintos estamentos, genera 3,6 millones de puestos. Esto quiere decir que las pequeñas y medianas empresas son, nada más ni nada menos, responsables del 65% del empleo registrado del país. Estas cifras confirman, una vez más, el enorme valor que tienen estas unidades productivas, sobre todo en este momento difícil que atraviesa la economía nacional.

Esta semana, el Papa Francisco envió una carta a empresarios franceses que participaron de un encuentro en París, destacando que las empresas son un motor de riqueza y prosperidad. "Cuando pienso en los líderes empresariales, las primeras palabras que me vienen a la mente son ‘Bien común’", sostuvo el Santo Padre y recordó luego que en la actualidad "es imposible imaginar cualquier mejora del bien común, es decir, de la vida económica y social, de la justicia, de las condiciones de vida de los más pobres, sin considerar a los empresarios como agentes del desarrollo y del bienestar". Si bien el mensaje fue dirigido en este caso a un grupo en particular, es sabido que las palabras del jefe de la Iglesia Católica tienen, por lo general, un sentido amplio, por lo tanto aplicable también a nuestra realidad marcada en este momento por altos índices de pobreza, que obligan a apuntalar la labor de los sectores que generan empleo, ya que el trabajo digno es una de las mejores herramientas de las que dispone la sociedad para luchar con la desigualdad.

Hace poco se observó en esta misma columna que según el Banco Mundial, un pequeño o mediano emprendedor argentino debe dedicar un 20,5% de su tiempo a tratar de cumplir con los requisitos de las normativas estatales. Decíamos entonces que un laberinto de obligaciones hace que quien se arriesga a la aventura de crear una empresa en nuestro país tarde alrededor de 11 días en promedio, solo para dar respuesta a las exigencias burocráticas. En Nueva Zelanda, en cambio, lo hacen mucho más simple: un emprendedor sólo tiene que dedicar menos de un día para abrir las puertas de su negocio. Es un dato para pensar. Tampoco se puede pretender que cambie todo de la noche a la mañana, pero por algo hay que empezar y ese comienzo bien puede ser la toma de conciencia de la importancia que tiene la generación de un clima más favorable a las pequeñas y medianas empresas. Según la Organización Internacional del Trabajo las pymes generan más del 70% del empleo en el mundo, lo que demuestra la relevancia que tienen en el entramado de una comunidad. El organismo observa, además, que pese al reducido tamaño de cada unidad por separado, si se las ve como un todo, la actividad de las microempresas y las pequeñas empresas, sumada a la de los trabajadores por cuenta propia tienen un enorme impacto en las economías de los países.

Una encuesta realizada por el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) que indagó sobre la situación económica y las perspectivas a futuro reveló que casi la mitad de los ejecutivos de las principales empresas del país considera que habrá una mejora de las condiciones económicas dentro de los próximos 12 meses. El país, en algún momento, tendrá que retomar la senda de la recuperación económica y es de esperar que llegada esa instancia las pymes estén fortalecidas lo suficiente como para acelerar la reactivación.

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