Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

El problema de los residuos

La generación de residuos es uno de los problemas más serios que afectan a las ciudades de todo el mundo. El modelo de hiperconsumo y el aumento de productos descartables que predominan en la mayoría de las sociedades derivaron en un fuerte incremento de basurales a cielo abierto tanto en pequeños como en grandes centros urbanos, que ahora enfrentan el desafío de reducir la contaminación que genera esa acumulación.

Frente a ese escenario se plantea la necesidad de consumir de manera responsable, eligiendo productos que sean sostenibles y que no dañen el ambiente.

La ONU advierte que el cambio climático, generado en gran medida por la actividad humana, obliga a replantear la manera de reducir de manera urgente la generación de residuos, especialmente, de los plásticos. Según estimaciones del organismo internacional, alrededor de 13 millones de toneladas de plástico son arrojadas en los océanos cada año, afectando la biodiversidad, la economía y potencialmente la salud de la población mundial. En nuestro país, en tanto, se calcula que se consume alrededor de 1,8 millón de toneladas de plásticos por año, mientras que apenas se recicla el 24 por ciento de los residuos domiciliarios.

Los estudiosos de los problemas que amenazan al ambiente observan que debido a que en la naturaleza no hay un "afuera" donde los residuos puedan ser arrojados, es importante reducir la cantidad de residuos que se generan en los grandes centros urbanos, para lo cual se propone reducir el consumo de productos descartables, promover la reutilización de objetos y alentar la separación adecuada de los residuos para su posterior reciclaje. En ese sentido, recuerdan que los recursos naturales son finitos y que la naturaleza no promueve el monocultivo porque no puede sobrevivir de ese modo. Por lo tanto, sostienen, se debe valorar la naturaleza, conocer su complejidad y aprender de ella.

Al mismo tiempo, se debe reflexionar sobre la necesidad de consumir de manera más responsable, eligiendo productos que sean sostenibles y que no dañen el ambiente que nos rodea.

En las últimas décadas se impuso el concepto de economía circular como una propuesta para hacer frente al grave problema de la basura. La idea es que una gran parte de lo que se transforma en residuo sea reinsertado en el sistema productivo, partiendo de aquello que señala que, en rigor, en la naturaleza no existe el concepto de residuo, tal como lo entendemos los seres humanos, ya que en ella nada se desperdicia. En efecto, en la naturaleza lo que es un "residuo" para una determinada especie, puede perfectamente ser un insumo para otra.

Un párrafo aparte merece la cuestión de los llamados residuos electrónicos. Según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, cada año en todo el mundo se generan 53 millones de toneladas de esa basura, pero sólo el 20 por ciento se recicla en forma adecuada. El resto va a parar en basurales a cielo abierto, contaminando el suelo y las aguas subterráneas.

Se calcula que en nuestro país se descartan anualmente 500 mil toneladas, de las cuales menos del 10 por ciento es rescatado para su reutilización. Para la ONU, los celulares, las computadoras, tabletas, cargadores y monitores, entre otros aparatos de una extensa lista de dispositivos electrónicos de todo tipo y tamaño se han convertido en el desecho doméstico con mayor crecimiento en el planeta.

Y tienen, al menos, dos elementos en común: padecen de una rápida obsolescencia y contienen componentes potencialmente contaminantes que pueden dañar la salud y el ambiente. Los equipos de telefonía móvil, por ejemplo, están fabricados con componentes que contienen metales pesados y sustancias químicas tóxicas.

Si son desarmados, en estos pequeños aparatos se pueden encontrar plomo, mercurio y cadmio, entre otros materiales contaminantes que, además, tardan muchos años en degradarse. Esta amenaza hizo que, en los últimos años, las organizaciones ambientalistas lanzaran campañas para generar conciencia sobre la necesidad de promover la economía circular para este tipo de productos.

Es importante, entonces, avanzar hacia una economía circular, promoviendo una mayor sensibilización de la ciudadanía frente al problema que generan los residuos y el impacto negativo que tienen en el ambiente.

Temas en esta nota

Más de Residuos+ Ver todas
Te puede interesar