El lado B de ese rato de descanso que tomamos entre el mediodía y la tarde
Dormir la siesta puede tener algunos beneficios para la salud, pero también puede tener algunos efectos negativos, según la duración, la frecuencia y el momento de la siesta.

Por ejemplo, puede generar "inercial del sueño", que es la sensación de confusión y desorientación que se puede experimentar al despertarse de una siesta.
También puede interferir con el sueño nocturno, lo que puede provocar insomnio, mala calidad del sueño y somnolencia diurna. Y algunos estudios han encontrado una asociación entre dormir la siesta y un mayor riesgo de hipertensión arterial, especialmente en las personas mayores. Además, puede producir cefalea hípnica, un tipo de dolor de cabeza que se produce al despertarse de una siesta o del sueño nocturno.
Se desconoce su causa exacta, pero se cree que está relacionada con un cambio brusco en el flujo sanguíneo cerebral.
¿A partir de qué hora se vuelve inconveniente hacer una siesta?
Especialistas de la prestigiosa Mayo Clinic, de Estados Unidos, apuntaron que tomar una siesta en el momento equivocado del día o durante demasiado tiempo puede ser contraproducente. Para saber cuándo es conveniente, elaboraron una guía que hace varias recomendaciones. Por ejemplo, dormir siestas cortas, de solo 10 a 20 minutos, y no más de media hora. Cuanto más tiempo duerma la siesta, es más probable que se sienta atontado después.
Sin embargo, los adultos jóvenes pueden tolerar siestas más largas. También aconsejan tomar siestas temprano en la tarde. Después de las 3 de la tarde ya se corre el riesgo de que interfiera con el sueño nocturno. Los factores individuales, como su necesidad de dormir, su horario de sueño, su edad y el uso de medicamentos, también pueden influir en la determinación del mejor momento del día para tomar una siesta. Lo ideal es poder crear un ambiente de descanso.
Tomar una siesta en un lugar tranquilo y oscuro con una temperatura ambiente agradable y pocas distracciones. Si bien, dormir la siesta es difícil de lograr en la semana con la vorágine de obligaciones, es un pequeño hábito sencillo que con las recomendaciones de los expertos, brinda grandes beneficios a la salud, como reducir la fatiga, aumentar el estado de alerta, mejorar el rendimiento físico e intelectual. Una recomendación adicional es poner una alarma para despertarnos... y respetarla.
Temas en esta nota

Siete hábitos respaldados por la ciencia ayudan a conciliar el sueño más rápido

El poder de las siestas cortas para mejorar la productividad y el bienestar
El sueño diurno debería tener una larga extensión

Efecto coronavirus en China: 14 elefantes entran a un campo, toman vino y duermen la siesta












