Sport Prototipo Argentino 1969-1973
La categoría que revolucionó al automovilismo nacional.
Autor: Daniel Arturo Viegas
Editorial: Motor Libros
Buenos Aires, 2023, 176 páginas

El autor es Daniel Arturo Viegas, especialista en automovilismo argentino, Técnico en Automotores y Profesor en Física. Desarrolla el blog: sportprototipoargentino.blogspot.com.ar desde el año 2013 a partir de información de primera mano y de artículos de las revistas Automundo, Corsa y Ruedas Clásicas.
En muchos casos, la belleza de los Sport Prototipo Argentinos que se pueden apreciar como imágenes en el libro fue recreada en obras del grupo Fuel-Art. En la imagen de tapa Luis Rubén Di Palma y Emilio Bertolini conducen sendos Berta-Tornado, obra plástica de Hernan Delannoy.
Compartimos las palabras que escribió el Ing. Enrique Scalabroni, diseñador de automóviles e ingeniero argentino que trabajó en Williams, Ferrari, Lotus, Peugeot Sport, BCN Competition, para la contratapa del libro: ¡Qué gran historia argentina! ¡Ciento por ciento real! Tan bien contada por este apasionado y conocedor del Sport Prototipo Argentino, Daniel Viegas. Lo que fue, es y será aquella gran categoría del automovilismo nacional, en la que un grupo de genios argentinos pensaron, crearon, construyeron y condujeron excepcionales automóviles producidos localmente a fines de la década de 1960 y principios de la de 1970. Fueron máquinas diseñadas y construidas a un muy alto nivel, a la altura de los Sport Prototipo europeos y norteamericanos que tanto deleitaron al mundo en las largas carreras de 6, 12 y 24 horas.
El libro está bien programado, porque parte desde el origen, que fue la categoría Turismo Carretera, y luego describe con mucho detalle los cambios radicales que se hicieron en los automóviles de aquella época y cuál fue el desempeño en cada una de las carreras de SP. Jóvenes diseñadores, ingenieros y constructores -como Ugo Garibotti, Vicente Formisano, Horacio Steven, Oreste Berta, Heriberto Pronello, entre otros- buscaban mejorar la penetración aerodinámica para lograr mayor velocidad en las largas rectas de los circuitos argentinos, desarrollar nuevos sistemas de suspensiones y producir estructuras más rígidas ante la flexotorsión, provistas de una mayor resistencia ante impactos. Así surgieron los Huayra, Berta-Tornado, Trueno Naranja y muchos modelos más que aún nos deslumbran por sus carrocerías futuristas, la forma en que doblaban, el rendimiento en pista.

Ya en los circuitos de carrera, esos autos tuvieron a los mejores y más aguerridos pilotos al volante, piezas fundamentales de los equipos de competición que se formaron en esa época para, con todo su profesionalismo y pasión, organizar competencias deportivas de gran nivel.
Fue un momento especial, una época de oro, donde el automovilismo argentino batió sus alas con total libertad y decoló a un alto vuelo de niveles tecnológicos superiores, similares a los de Europa y Estados Unidos en aquellos años.

















