Esperan nuevos récores de temperaturas a nivel global
Los efectos que produce el fenómeno El Niño pueden causar un incremento en la temperatura media de la atmósfera del planeta.
Si a esto se suma el calentamiento global provocado por actividades humanas, el resultado puede ser un nuevo récord de jornadas de calor a nivel global. Así lo advierte la Organización Meteorológica Mundial en un reciente informe en el que explica que se detectaron señales de la presencia de ese fenómeno climático.
En un comunicado emitido ayer desde su sede central en Ginebra, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) observa que "se está instaurando un episodio de El Niño en el Pacífico tropical" y que es probable que en ese escenario se registre un mayor incremento de la temperatura mundial. Los expertos del organismo internacional recuerdan que El Niño es un fenómeno natural que ocurre cuando la temperatura de la superficie del océano en el Pacífico centro oriental se vuelve más cálida de lo habitual. En esa región, explican, los vientos alisios soplan generalmente de este a oeste, alejando de Sudamérica el agua cálida de la superficie, siendo ésta sustituida por agua fría. Pero durante El Niño, estos vientos se debilitan o invierten, lo que provoca que el agua más cálida de la superficie se acumule a lo largo de la costa sudamericana. De esta manera, el fenómeno afecta en primer lugar las condiciones climáticas del Pacífico ecuatorial, pero luego produce efectos colaterales potenciales en otras regiones del planeta. En otras palabras, El Niño afecta a las pautas meteorológicas y de las tormentas en distintas partes del mundo. Por ese motivo, la Organización Meteorológica Mundial remarcó que los países deben trabajar en las alertas y la acción tempranas, ya que serán muy necesarias para salvar vidas.
Entre los impactos más predecibles de El Niño, según la OMM, figuran las condiciones climáticas más húmedas en ciertas áreas y más secas en otras. Además, advierte el organismo, las temperaturas oceánicas más cálidas de El Niño pueden modificar el clima en distintas regiones y producir un impacto en la agricultura y las industrias pesqueras. El comunicado explica, por otra parte, que si bien muchos de estos patrones ya se han visto antes en El Niño, la realidad es que no hay dos fenómenos iguales y existen otros muchos otros factores climáticos que podrían afectar cómo evoluciona esta vez. El secretario general de la OMM, Petteri Talas, aclaró que, en rigor, no se puede saber con exactitud qué se puede esperar. Pero si se consideran una serie de factores como el cambio climático y la tendencia general a un océano más cálido a nivel global, la pérdida de hielo del mar Ártico y de más de un millón de kilómetros cuadrados de cobertura de nieve de verano en el hemisferio norte, se concluye que El Niño está actuando sobre aguas de características desconocidas. De todos modos, el organismo aclara que, afortunadamente, hoy se dispone de la tecnología y conocimientos necesarios para poder anticiparse, responder y adaptarse a estos cambios.
El fenómeno El Niño se presenta en promedio entre cada dos y siete años, y sus episodios suelen durar de nueve a doce meses. Se trata, como se dijo, de un patrón climático natural asociado al calentamiento de las aguas de la superficie oceánica en las partes central y oriental del océano Pacífico tropical. En previsión de que se repitiera un episodio de El Niño, un informe de la OMM publicado en mayo pasado predijo que había un 98 % de probabilidades de que al menos uno de los próximos cinco años y el quinquenio en su conjunto fueran los más cálidos jamás registrados, superando así el récord alcanzado en 2016, cuando se produjo un episodio de altas temperaturas excepcionalmente intenso.
En nuestra región las miradas están puestas en la dramática emergencia hídrica que atraviesa Uruguay, que padece la peor sequía de su historia, a tal punto que, según las autoridades de ese país, a la población solo le queda un 1,8% de reservas de agua potable apta para consumo humano, con el agravante de que no se esperan que se produzcan lluvias en el corto plazo. En este contexto, el llamado de la OMM para que los países adopten medidas tempranas para contrarrestar los efectos negativos de El Niño adquiere mayor relevancia, por lo que sería un error ignorar el aviso.











