El desinhibido atleta que se propone llegar a los Juegos Paralímpicos
Dio la nota con la obtención de dos medallas doradas y ahora concentra en el Cenard, en busca de mejorar su trabajo para nuevos desafíos.
Julián Lovato Carrazan fue uno de los representantes chaqueños y del país que logró la mejor actuación en los juegos al colgarse dos medallas de oro en la ciudad colombiana de Bogotá. El joven, de 16 años y alumno del cuarto año del colegio Lino Torres, fue ganador en las pruebas de velocidad en silla en distancia de 200 y 400 metros, respectivamente. Fue su primera actuación en el plano internacional en la competencia de mayor impacto y trascendencia para un atleta.
Su regreso triunfal se refleja en su estado de ánimo potenciado, que le permite soñar en grande porque su aspiración es clasificar a los Juegos Paralímpicos. Su incursión por el país cafetero se dio junto con otros comprovincianos, como Carlos Ayala, ganador de preseas de oro en 100, 200 y 400 metros (categoría T54) y primero en posta integrada, mientras que Milagros Suárez en vóley sentado obtuvo medalla de plata, los otros protagonistas de los valiosos logros. A pesar de ser un deportista con discapacidad, Julián Lovato Carrazan, con sus jóvenes 16 años, se muestra desinhibido y muy decidido dentro de la pista y fuera de la misma.

En la entrevista con NORTE se mostró nervioso en sus primeras apreciaciones, pero después tomó confianza y fue muy claro con sus conceptos y lo que pretende para su vida deportiva. "Muy contento me encuentro por los resultados, las medallas y por las marcas logradas en mi primera presentación internacional. La verdad me costó mucho", reflexionó el atleta que compitió por Fadesir (Federación Argentina de Deportes sobre silla de ruedas).
"Fue una experiencia terrible que me abre puertas a diferentes competencias, porque mi meta y objetivo están puestos en los Paralímpicos", agregó.
Se advierte en sus brazos el desarrollo voluminoso de sus músculos, productos del trabajo de gimnasio y la fuerza utilizada a la hora de empujar la silla de ruedas en la que se desplaza. "A la tarde me muevo en el gimnasio y luego del circuito realizado con pesas voy a la pista, donde ensayo dos horas de lunes a viernes. En realidad, empujar la silla me exige mucha fuerza, pero todo es posible para mejorar las marcas", sostuvo. Y detalló: "En el día a día practico las salidas en los 50 metros y en los 100 metros, es para acelerar, lo que me permitirá lograr los 16 segundos de registro, lo que me propongo". A su puesta a punto en lo físico y técnico, el elemento de fundamental importancia para sus presentaciones es la silla de ruedas. "Ningún detalle se deja escapar porque hay que armarla con sus tres ruedas, ajustar todos los detalles en el momento de salir a pista porque por un error no se puede arruinar la presentación", aseguró.
Como todo adolescente se mostró indeciso a la hora de elegir la disciplina de su agrado. "Primero hice básquet, luego natación, pero el atletismo fue lo que más llenó y me gustó. La velocidad, el riesgo y el dinamismo de la carrera hicieron mi elección", reconoció.

En la vida se maneja solo en su silla de ruedas, incluso al acudir a clase en el colegio Lino Torres, donde cursa el cuarto año. "Es difícil entrenar y estudiar al mismo tiempo, pero se vienen los meses de intensificar el estudio para levantar algunas notas, y a la vez trabajar con el calendario previsto hasta fin de año con el deporte", dijo.Desde los 9 años practica deporte y hace siete que no para en busca de la superación. Ahora se le viene la concentración en el Cenard.
"Desde hoy y hasta el 8 de estaré afrontando nuevos entrenamientos de intensidad en los que me observan y me evalúan para futuros torneos. Clasificar a Colombia no me resultó fácil, estuvo muy peleado, a pesar de clavar en cronómetro 17,05 segundos en los 100 metros".
SU PATOLOGÍA DE NACIMIENTO
Julián vino a este mundo con mielomeningocele, que es el tipo más grave de espina bífida. Con esta afección, un saco de líquido sale a través de una abertura en la espalda del bebé. Parte de la médula espinal y los nervios están en ese saco y presentan daños. Es una malformación del sistema nervioso central de origen congénito. Sucede cuando hay una alteración en la formación de una vértebra (espina bífida) y esto afecta a la médula y a sus envolturas.










