Incendios forestales y cambio climático
Los incendios forestales de gran magnitud que afectan desde hace más de un mes y en forma simultánea a distintas regiones de Canadá, donde se registran sequías y calor extremo sin precedentes, confirman que los efectos del cambio climático no respetan fronteras.
Las informaciones que llegan desde ese país señalan que más de la mitad de los focos están fuera de control y que el avance de las llamas obligó a evacuar a decenas de miles de personas.
Se calcula que las llamas ya consumieron más de 3 millones de hectáreas de bosque. Si bien se trata de una época en la que se producen incendios forestales, las autoridades canadienses reconocen que la situación se agravó por los fenómenos climáticos extremos como las altas temperaturas y la escasez de lluvias por períodos muy prolongados, que no tienen antecedentes en la historia reciente del país. Pero, curiosamente, las noticias sobre los devastadores incendios en Canadá no llamaron la atención de la comunidad internacional por la destrucción de los bosques de ese país, sino por las densas columnas de humo que ingresaron a Estados Unidos para cubrir los cielos de Nueva York, Washington y otras ciudades norteamericanas. El propio presidente de EEUU, Joe Biden, dijo que el fenómeno es "otro recordatorio de las consecuencias del cambio climático", marcando así una clara diferencia con su antecesor, Donald Trump, uno de los pocos líderes que niegan abiertamente el problema, a tal punto que durante su mandato retiró a su país del Acuerdo de París.
En nuestra región, el ex presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, es otra de las figuras que subestiman las reiteradas advertencias de organizaciones ambientalistas y del Panel Internacional sobre el Cambio Climático sobre la amenaza que representa el aumento de las temperaturas en el planeta. También en nuestro país hay unos pocos dirigentes políticos que sostienen que el calentamiento es irreversible y, por lo tanto, no hay nada para hacer para frenar el proceso.
Expertos que siguen de cerca la evolución de los incendios en Canadá explican que los focos ígneos, muchos de ellos incontrolables, encontraron en la sequía extrema y las altas temperaturas -dos variables relacionadas con el cambio climático- las mejores condiciones para avanzar sobre los bosques. En los últimos años se realizaron diversos estudios para entender los cambios en el clima que experimenta nuestro planeta y la mayoría de ellos demostró que la temperatura global aumentó aproximadamente un grado desde la época preindustrial. También confirmaron que la combustión de grandes cantidades de petróleo y carbón, la tala de bosques y la explotación agrícola sin control tienen un impacto negativo en el clima. Los investigadores explican que incendios existen en nuestro planeta desde que existe la vegetación, pero lo que ocurre ahora es que algunos de ellos se producen en momentos en que hay grandes extensiones de tierra con masa forestal y vegetación seca y poca humedad en los suelos.
En junio de 2017 un incendio forestal en Portugal arrasó en muy poco tiempo más de 50.000 hectáreas en la localidad de Pedrógão Grande, ubicada en el centro de ese país. La tormenta de fuego, de una magnitud nunca antes vista en esa región, sorprendió a un grupo de vehículos que circulaban por la ruta nacional 236 que pasaba por el medio de los incendios. Además de este caso, en los últimos años se registraron otros similares en España (Málaga, Ávila, Tarragona), en California, Chile, Grecia, Turquía y Australia. Los más extremos, hasta ahora, se registraron en Australia durante los incendios forestales que azotaron a ese país entre junio de 2019 y mayo de 2020, y que desprendieron columnas de humo que alcanzaron los 35 kilómetros de altura, afectando incluso el funcionamiento de la aviación comercial.
Hace varios años que se escuchan advertencias de los investigadores sobre el cambio climático, pero muy pocos parecen tomar en serio el problema. Cada vez hay más datos que confirman la necesidad de reducir las emisiones de carbono para evitar el impacto negativo que esas emisiones tienen sobre el planeta. El cambio climático es producto de la actividad humana. Buscar alternativas viables y actuar sin demoras para proteger al planeta es el mayor desafío que enfrentan hoy todos los países.











