¿Ideologías políticas versus criterios científicos?
"¡Qué lástima Argentina! Eras un bizcochuelo, ahora sos gelatina", dice parte de una letra de la canción "El Perro", de Andrés Calamaro. Todo es increíble en este país.
Algo extraño está pasando y eso se lo siente en cada ambiente. Hay un fuerte hostigamiento con medidas desde la órbita nacional a los productores primarios, a las pymes, a los emprendedores. Pero, en medio de ello, hay un comienzo de "un darse cuenta" de que hay tramas y planes.
¿Por qué se hace cada vez más difícil producir en la Argentina?. ¿Por qué aparecen cada vez más trabas puestas por la misma burocracia estatal, cuando debería ser el Estado el que allane los caminos para producir y exportar, el modo más antiguo y confiable para sostener la economía de un país?
La otra cara de la moneda es, precisamente, la de los esfuerzos que se hacen para seguir sosteniéndose en este país, invirtiendo, todo el sector privado hace tremendo esfuerzo para soportar la presión del fisco, y traza proyecciones en medio de la incertidumbre. Y se agradece también al gobernante que entienda y acompañe este proceso –porque no todos son lo mismo, hay que decirlo, aunque sean muy pocos-.
EL MIXER ESTÁ EN MARCHA
La efervescencia política, muchas veces, nos hace colocar en situaciones extremas: o defendemos a rajatabla lo que hace el gobierno, o por el contrario, criticamos hasta el hartazgo desde la oposición, aun cuando ninguno de los "detractores" le da las jinetas para compararse a quien lo critica y le pide y exige acciones que él nunca las cumpliría. Esa también es una visión que la perdemos.
Entonces, es toda una mezcla. Y no debe ser así. En ese tren, defendemos la producción pero le planteamos palos en la rueda. Se critica lo que se no se hace, pero cuando tuvieron la oportunidad de hacerlo, ni se han acordado.
EL CO2, NO ES EL TRAP NI EL REGGEATON
Está moda hablar del carbono y de su captura. Y sin pena ese argumento, está en cada mesa de café. Así, en el marco de lo que es la encendida defensa del medio ambiente, hay voces y voces. Nosotros preguntamos: los beneficios ecosistémicos del bosque nativo, ¿son beneficios en la práctica o forman parte de un hermoso discurso que quienes ven pasar por las rutas un camión con madera piensa rápidamente en que "ahí están los depredadores"?
La pregunta viene en función de saber si se midió la captura de carbono. Y es lógico señalar que si no se midió, no podemos hablar.
¿Cuánto fija de dióxido de carbono un bosque que ha llegado a su climax, envejecido y lleno de arbustivas, versus un cultivo de maíz en activo crecimiento?, por ejemplo. El ingeniero Astor López, una eminencia en temas de suelo del INTA, formó parte del equipo técnico que hizo el mapa productivo equilibrado y sustentable para el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos, que finalmente no fue tenido en cuenta porque la computadora donde estaba guardado el trabajo "se extravió", hecho curioso que no se investigó y pese a las denuncias públicas de las entidades que formaron la mesa técnica(INTA, Fechasoru, Consejo Profesional de Ingenieros Agrónomos) , se miró para otro lado. ¿Por qué? Quien escribe esta columna ha visto llorar de impotencia a los autores de tanto trabajo de rigor técnico y científico para que esa labor quede en la lada, con un simple "se extravió la notebook".
La experiencia y los conocimientos científicos de Astor López nos dejaron con la boca abierta, ya que la conclusión es que la mejor manera de cuidar el suelo es produciendo.
¿QUÉ TIPOS DE ÁRBOLES FIJAN CO2?
Aseguran los técnicos que los bosques que fijan CO2 son los que están en activo crecimiento, jóvenes, con densidades importantes de árboles. Y ese no es el caso de nuestros bosques. Un bosque que fue explotado en el Chaco no se recupera más, queda en un estado arbustivo, y solo se recupera si se interviene con técnicas silvícolas, dicen los técnicos.
LA MODA, LA TRAMPA
Hoy está de moda hablar de que se cortan arboles de 100 años de vida, y se olvidan de lo más básico: el árbol nace, crece (fija co2) y envejece, como cualquier especie biológica. Eso dice la ciencia. Un árbol de 100 años esta viejo y enfermo, debe ser removido para dar lugar a los renovales, y la madurez de nuestros bosques por supuesto llega mucho antes de los 100 años. Hoy en el Chaco, no se puede hacer un cálculo económico sobre productividad de un monte manejado, porque nunca nadie midió el crecimiento de las distintas especies en los distintos ambientes.
Hay quienes colocan al sector forestal en el rol de depredadores, pero nadie habla del rol del IIFA, que no dio jamás los resultados esperados y no se ha hecho un plan de reforestación acorde a la demanda. Pero que los productores forestales tampoco miren para otro lado: ¿Cuántos de ellos hicieron por propia iniciativa reforestación, dejaron cortinas a la hora de cambiar el uso de suelo y destinarlos a la agricultura? Muy pocos.
LA MULTA
Días atrás, en Machagai, el gobernador Jorge Capitanich y el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible Juan Cabandié presentaron proyecto de ley para penalizar el desmonte ilegal.
Proponen tipificar dicha actividad en el Código Penal, con la pena de prisión de 3 a 10 años y multas de entre 30 y 500 salarios mínimos, vitales y móviles.
Esto surge a raíz que las acciones de los depredadores son reincidentes, y son tipicadas como infracciones, pagan multas y siguen haciendo de las suyas. Aunque a algunos operadores no les gusta la idea, no está mal que así sea, porque tienen que recibir una sanción en la que no todo pase por el bolsillo, fácilmente recuperable. O sino, miremos la gran cantidad de topadoras secuestradas y las mismas, una vez que pagaron la multa, volvieron a reincidir en el delito.
Sin embargo, las multas propuestas en la ley penal resultan más baratas que las que actualmente cobran en el Chaco. Visto de este modo, es una contradicción, ya que por un lado se castiga con la amenaza y por otro se compensa con multas más baratas.
¿PELIGRAN LOS FONDOS PARA EL HOSPITAL PEDIÁTRICO?
Ayer, quién escribe esta columna recibió información oficial que señala que hay serias dificultades en el área técnica del denominado Fonplata, que financiará la hora del Hospital Pediátrico de Sáenz Peña. Cabe indicar que estaba previsto que la obra se emplazara en el predio del Hospital 4 de Junio y que demandará una inversión de $1.952.597.488
Todo se demoró a partir de que el Municipio de Sáenz Peña planteó un sinfín de objeciones, como que el viejo edificio debe ser puesto en valor como un edificio histórico y que le asignaría un nuevo terreno. Pero, ni lo uno ni lo otro, se definió y ahora prácticamente se habría caído esa posibilidad de financiamiento por parte del Fonplata.
Se esperaba que el nuevo edificio contaría con consultorios externos, guardias y emergencias, hospitalización, centro obstétrico, centro quirúrgico, farmacia, laboratorio, brindará diagnóstico por imágenes y de acuerdo a su proyección futura se prevé espacios para las especialidades de oncología, quemados, nutrición y kinesiología, determinando su complejidad, de nivel VI.










