La difícil
Resistencia siempre fue el distrito más importante y el más complejo para las fuerzas políticas que participan de cada proceso de renovación de autoridades en la provincia. No es un fenómeno extraño, sino más bien la réplica local de una norma casi universal: en cualquier estado las jurisdicciones más arduas de abordar y predecir son las más populosas. Suelen ser las principales ciudades aquellas que concentran los mayores ingresos per cápita, los mejores niveles educativos y los grados más elevados de acceso a información. Es decir, todo aquello que incrementa la dimensión de las franjas de electores independientes y reduce la eficacia de los aparatos partidarios y de las estrategias de posicionamiento basadas en clientelismo y otros mecanismos de apropiación del voto ciudadano.
Por eso, no es extraño que el sufragio de los resistencianos haya ido tantas veces a contramano de los resultados generales en el resto del Chaco, y viceversa. Sucedió así, por ejemplo, en el regreso mismo de la democracia, cuando -en octubre de 1983- el peronista Florencio Tenev ganó la gobernación y en la capital el candidato más votado fue el radical Luis León (y, de hecho, la intendencia quedó con ese arrastre en manos de la UCR). En 1995 sucedió al revés: los radicales accedieron a la gobernación (balotaje mediante), iniciando la era de poder de Angel Rozas, mientras que la conducción del Municipio fue para Rafael González. Y volvió a ocurrir en 2007: Jorge Capitanich ganó la entrada a la Casa de Gobierno pero Aída Ayala retuvo la administración comunal.

Más recientemente, en las elecciones de 2021, la capital fue escenario de una paliza radical sobre el peronismo en las elecciones primarias de aquel año, y a pesar del descomunal despliegue del PJ y sus aliados para las generales siguientes el oficialismo volvió a ser derrotado por Juntos por el Cambio, aunque por un margen inferior al de las PASO. A nivel provincial, en cambio, la lista de Capitanich sí logró dar vuelta las tendencias anteriores.
CARRERAS ENTRECRUZADAS
Esta vez, y como es habitual, en la ciudad -como en casi todos los demás municipios, excepto aquellos que puedan llegar a desdoblar fechas de votación- se mezclará la competencia provincial (por las precandidaturas a gobernador y vice, más diputados) con la pulseada más vernácula, que esta vez muestra un muy interesante abanico de candidatos a la intendencia, menú en el que se mezclan figuras de mucho millaje con otras que quieren hacerse de un lugar más iluminado en las marquesinas. Repasemos.
El Frente Chaqueño, después de algunas dudas, y acuerdos descartados optó por mostrar renovación antes que pesos pesados. Los candidatos de Capitanich son Diego Arévalo y Juan Manuel Chapo, ambos funcionarios en actividad pero sin grandes niveles de conocimiento por parte del electorado. Al gobernador no lo convencía mover la reserva, pero el ajedrez interno lo hizo desistir de la idea que en algún momento tuvo de lanzar para la pelea municipal más relevante a su ministro de Economía, Santiago Pérez Pons, finalmente ubicado en la cabeza de la lista de precandidatos a la Legislatura, en lo cual algunos creen ver el deseo de JMC de no tener a Pérez Pons lejos del Poder Ejecutivo Provincial (si el peronismo gana las legislativas, el nuevo ministro será presidente de la Cámara de Diputados, segundo cargo en la cadena de sucesión del gobernador, por si esas cosas de la vida hacen que Capitanich viaje al Senado en 2025).
La escasa penetración de Arévalo y Chapo, de todos modos, tiene tanto de problema como de ventaja: hoy, en la Argentina, los niveles de conocimiento son directamente proporcionales a la dimensión de la imagen negativa, por lo que a veces la popularidad puede no jugar precisamente a favor. Además, lo visto hasta aquí en materia comunicacional permite ver una clara -y muy previsible- decisión de poner al gobernador como sello central y casi excluyente de la batalla electoral. Los manuales no recomendarían otra cosa.
EL CLÁSICO RADICAL Y GUSTAVO
Juntos por el Cambio, a diferencia del justicialismo, puso en la cancha a dos mundialistas veteranos. Aída Ayala es la precandidata elegida para Resistencia por Juan Carlos Polini, el precandidato a la gobernación de Convergencia Social, la línea radical que conduce Rozas. Enfrente, Leandro Zdero, el otro precandidato de JxC para el gobierno provincial, activó a Roy Nikisch. La exintendente y el exgobernador serán, posiblemente, la llave local más apasionante del 18 de junio. Aída, además, sueña con herir de muerte el sueño gubernamental de Zdero, por quien tiene una estima similar a la que existe entre un yaguareté y una cabra. Heridas de un pasado ruidoso.
Otra incógnita, posiblemente la mayor, es Gustavo Martínez, que apuesta a que la capital -y la candidatura a sucederlo de su esposa, Elida Cuesta- le dé el apoyo suficiente como para ser la tercera fuerza provincial en las primarias y llegar -como candidato a gobernador de su lista, CER- con expectativas a las generales de septiembre. Pero, sobre todo, de cómo le vaya en junio dependerá si recibe luego o no, un llamado de Capitanich invitándolo a volver a hablar. Si a GM le va relativamente bien, el coquismo difícilmente se anime a ir a la general con los pies de Gustavo fuera del plato, y allí habrá que ver qué pesa más en el actual intendente: si el deseo de recuperar espacios en una hipotética cuarta gestión de Jorge Milton o el placer de ver que es uno de los causantes de su caída del poder. Y si en vez de eso a Martínez le va mal, los muchachos del gobernador agitarán pañuelos desde los acantilados mientras observan el naufragio. Sueñan con ello.
LA FRANJA BACILEFF
Fuera de esos tres sectores también hay promesas de espectáculo. Una de ellas es la participación de Carlos Alabe, precandidato de La Libertad Avanza, una de las agrupaciones locales inspiradas en la nominación presidencial de Javier Milei y que postula a Alfredo "Capi" Rodríguez para el Ejecutivo provincial. Alabe, por su trabajo con Ciudad Limpia (fundación mentora de la Casa Garrahan Chaco, entre otros logros), es uno de esos casos poco habituales en los que un nivel de conocimiento significativo y la percepción positiva del electorado van de la mano. Pero resta ver si eso es suficiente o si su postulación termina aplastada por una eventual polarización entre variantes peronistas y radicales y por la abismal diferencia de recursos que hay entre las grandes fuerzas y el resto.
El factor Juan Bacileff Ivanoff -precandidato a gobernador por el Frente Integrador- es un ingrediente que también alimenta el interés de la jornada electoral de este mes. Su agrupación viene siendo tercera fuerza provincial, y puso en la ciudad a Reynaldo Francia como figura para la intendencia. ¿Bacileff mantendrá el caudal que lo situó por encima de los diez puntos porcentuales en 2021, con picos por encima de los veinte que estuvieron, justamente, en Resistencia? Y si eso sucede, ¿le sacará votos al PJ o a la UCR?
La amenaza para Bacileff es la aparición de otras alternativas que también trabajan con un discurso parecido al suyo, crítico del gasto político y del clientelismo vía movimientos piqueteros. A esos mismos electores apuntan Libertad Avanza y el otro sello local que toma a Milei como referente, Libertarios en Acción, cuyo precandidato a la intendencia es el policía retirado y comunicador Gustavo Olivello, de fugaz pero impactante paso por el gabinete de Capitanich, donde en un par de meses desalojó o impidió numerosos cortes de calles en el centro.
OTRAS OFERTAS
La oferta para los resistencianos no se agota allí. El exministro y exsenador Eduardo Aguilar, se bajó de la precandidatura a la gobernación (por un desacuerdo con Olivello) y también compite por la intendencia. Se centra desde hace tiempo en criticar la intendencia de Martínez y promete "terminar con las mafias".
Domingo Peppo, también con precandidatura propia a la gobernación luego de derrumbarse las tratativas con Capitanich, postula para la municipalidad a Rafael Yurkevich.
No son siquiera todos. Habrá más boletas en los cuartos oscuros. De cada 1000 personas habilitadas para votar dentro de dos semanas en todo el Chaco, 358 están en el padrón de Resistencia. No es la madre de todas las batallas, pero se le parece.










