Nuevas esperanzas en lucha contra el Chagas
Lograr la casi total erradicación de las vinchucas en viviendas rurales y, de esa manera, evitar la transmisión del parásito que causa la enfermedad de Chagas es perfectamente posible.
Así lo demostró un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires que trabajó en la zona de Pampa del Indio y consiguió reducir al mínimo la presencia del insecto en los hogares.
Se trata de un trabajo que demandó más de una década de investigación y pruebas en territorio y cuyos resultados se conocieron recientemente a través de una nota publicada en la revista digital Nex Ciencia, de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, donde se detalla que la tarea se llevó a cabo en un área rural de 1.800 kilómetros cuadrados. El resultado fue más que alentador: en sólo dos años se redujo la presencia de vinchucas (al final del trabajo se detectó la presencia del insecto en un 2% del total de las viviendas intervenidas), según explicó el jefe del Laboratorio de Eco-Epidemiología de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, Ricardo Gürtler, encargado de coordinar el trabajo de investigadores, personal de la Municipalidad de Pampa del Indio y voluntarios de organizaciones no gubernamentales que se sumaron al proyecto que se puso en marcha en el año 2007. Hubo un dato que llamó la atención de los investigadores y que merece ser tenido en cuenta en las campañas que se lleven a cabo para erradicar las vinchucas. Y es que se comprobó que algunos de esto insectos demostraron ser resistentes a los insecticidas piretroides, que son los que se emplean con frecuencia para combatirlos. Por otra parte, también merece destacarse una de las conclusiones a las que llegó el equipo de investigación: los hábitos de las personas que habitan las viviendas son determinantes a la hora de eliminar el insecto transmisor de la enfermedad. Esto quiere decir que hay que hacer mayor hincapié en la participación de la comunidad y en los cuidados que deben tener las familias para reducir los riesgos que presenta la problemática del Chagas en nuestra región.
El mal de Chagas se transmite a través de la picadura de una vinchuca infectada por el parásito Trypanosoma cruzi. También existe la posibilidad de transmisión mediante el consumo de bebidas o alimentos contaminados con materia fecal de vinchucas infectadas, por transfusiones o trasplantes. Sin embargo, en nuestro país no se han detectado casos de transmisión por estas vías. Hace ya varios años que se demostró que existe una combinación de factores (biológicos, ambientales y sociales, como la pobreza) que aumentan las posibilidades de una persona de contraer la enfermedad. El Trypanozoma cruzi es un parásito que presenta una complejidad mayor comparada con otros organismos similares, lo que hace que sea más difícil encontrar una inmunoterapia efectiva para el paciente en el corto plazo. De todas maneras, es una enfermedad que tiene altas probabilidades de curación si es detectada en forma prematura y el paciente recibe un tratamiento adecuado en sus etapas iniciales.
La Organización Mundial de la Salud advierte que esta enfermedad forma parte de un problema de salud pública que tiende a aumentar cuando se deterioran las condiciones de vida de la población y, sobre todo, cuando se resiente el acceso a los servicios de salud de los sectores más vulnerables. En este sentido, la situación económica y social por la que atraviesa nuestro país, con un alto porcentaje de la población viviendo por debajo de la línea de pobreza, debe ser un llamado a redoblar los esfuerzos en el sistema público de salud para garantizar el acceso a los servicios sanitarios a las familias más vulnerables. Es fundamental que se garantice el acceso al diagnóstico y al tratamiento de la población en situación de riesgo y también el control vectorial. Serán claves todas las medidas de prevención que se adopten como asegurar el acceso a una vivienda digna a la población de más bajos recursos, fortalecer la red sanitaria para la atención primaria en las zonas más vulnerables y garantizar fumigaciones periódicas con los controles epidemiológicos adecuados.
La tarea realizada por los científicos que lograron reducir la presencia del insecto en viviendas de Pampa del Indio muestra el camino a seguir en la lucha contra un flagelo que puede y debe ser erradicado.










