La promoción de la lectura
Las personas adultas que tienen a su cargo la crianza de los niños desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de hábitos de lectura en los chicos.
A través de conversaciones, reflexiones o enseñanzas sencillas y aprovechando la curiosidad innata de los pequeños, los más grandes pueden mostrar los diversos caminos que se pueden seguir para descubrir el mundo a través de la lectura.
Contrariamente a lo que algunos adultos creen, los niños tienen contacto con los textos mucho antes de ingresar en la etapa escolar. Esto no significa que se tenga que promover, necesariamente, un ingreso más temprano al mundo de la lectura. No se trata de eso. Lo que se observa es que compartir experiencias lectoras con los chicos en los hogares, facilita el trabajo que vendrá después en las aulas. Por eso es importante que, en la medida de las posibilidades de cada familia, un adulto comparta alguna lectura con los pequeños para facilitar el contacto con los libros y estimular sus sentidos. También se recomienda prestar atención a los gustos de los chicos de manera tal de que sean ellos mismos los que digan qué contenidos les interesan más que otros.
Una de las dudas más frecuentes que asaltan a las madres y los padres de hoy es cómo hacer para fomentar la lectura en los chicos que prefieren pasar el tiempo con algún dispositivo electrónico. En ese sentido, se aconseja hablar con ellos para conocer mejor los temas que les interesan y buscar los textos más adecuados a la edad del niño que pueda atraer su atención. Los especialistas aseguran que lo mejor es dejar que sean ellos mismos los que elijan los libros que despiertan su curiosidad.
Para los niños que están en edad escolar la lectura diaria es una gran herramienta que sirve para estimular la actividad del cerebro y fortalecer las conexiones neuronales. Así lo aseguran investigaciones realizadas por profesionales de la neurociencia que sostienen que el hábito de leer obliga a ejercitar la memoria, imaginar y ordenar ideas. Además, afirman, en el caso de los adultos el buen hábito de leer puede aumentar la capacidad de concentración y evitar la pérdida de las funciones cognitivas asociadas a la edad.
Es necesario promover un mayor acercamiento de los niños y adolescentes a la lectura, especialmente en los primeros años de vida ya que en la infancia la plasticidad cerebral es mucho mayor que en la vida adulta y, por esa razón, el proceso de interrelacionar conceptos, pensar e imaginar es más sencillo y requiere menos esfuerzos.
Pero hay que decir también que algunos expertos advierten que las destrezas que demanda el moderno mundo digital han contribuido a hacer que los chicos tengan mayores dificultades en la comprensión de textos. En cambio, otros investigadores como el especialista en estudios culturales, Néstor García Canclini, plantean que, en rigor, no existe hoy un solo modo de leer, sobre todo entre los jóvenes; y que no sería correcto analizar la lectura sin antes averiguar cómo conviven la cultura letrada, la oral y la audiovisual. Según Canclini, la convergencia digital derivó en un nuevo escenario conocido como integración multimedia; mientras que los hábitos actuales de los lectores, que al mismo tiempo son internautas y espectadores, no permiten concebir como islas separadas los textos, las imágenes y su digitalización. Dicho de otro modo, en la actualidad se emplea la capacidad de leer no sólo en los libros, sino también en revistas y pantallas.
Por su parte, la especialista en comunicación y cultura juveniles, Roxana Morduchowicz, explica que a pesar de los cambios y las transformaciones que experimenta el mundo actual, el tradicional libro de papel sigue siendo una pieza clave porque es el que posibilita el acceso a la cultura escrita y a las múltiples escrituras que hoy conforman el mundo de la informática y lo audiovisual. En ese sentido, advierte que lejos de oponer la lectura a los medios de comunicación, resulta más interesante plantearse qué y cómo leen los jóvenes hoy; o de qué modo inciden la fragmentación televisiva y la instantaneidad del chateo en las lecturas juveniles. "Los chicos de hoy no son como los de antes. Sus formas de leer, tampoco", observa Morduchowicz. Pero más allá de los debates sobre este asunto, es importante poner de relieve la importancia del rol que desempeñan los adultos en el desarrollo de hábitos de lectura en los chicos.










