Difícil camino hacia la paz
El secretario general de la ONU, António Guterres, lamentó que por estas horas no estén dadas las condiciones para llegar a un acuerdo de paz en el conflicto de Europa del Este. En declaraciones a la prensa española, el alto funcionario dijo que "las dos partes están convencidas de que pueden ganar" y eso contrarresta cualquier esfuerzo que se haga para poner fin a la guerra que lleva ya más de un año.
"Desafortunadamente, creo que en este momento no es posible una negociación para la paz. Las dos partes están convencidas de que pueden ganar" y "están completamente involucradas en la guerra", sostuvo Guterres en una entrevista concedida a periodistas de El País, de España. De esta manera, todo parece indicar que un acuerdo de paz es, al menos por ahora, algo difícil de lograr entre Rusia y Ucrania.
El mes pasado la comunidad internacional abrigó esperanzas ante la posibilidad de un cese de las hostilidades luego de que se conociera el interés de líderes mundiales para contribuir a un proceso de paz. El presidente de Brasil, Inácio Lula da Silva, dijo refiriéndose a las partes que intervienen en el conflicto que en ese momento no servía de nada "decir quién tiene razón, quién está equivocado". "Ahora lo que hay que hacer es parar la guerra", remarcó el mandatario brasileño en una conferencia de prensa que brindó en España. También sumó optimismo la llamada telefónica que realizó el presidente de China, Xi Jinping, a su par de Ucrania, Volodimir Zelensky, quien sostuvo que la mediación que ofreció el mandatario chino podía ser una nueva oportunidad para tender puentes entre Kiev y Beijing que contribuyan a encontrar una salida negociada al conflicto. Pero las noticias que llegan de Europa y dan cuenta del encuentro que Zelenski mantuvo con la presidente de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, señalan que el mandatario ucraniano instó a la Unión Europea a acelerar la entrega de municiones y pertrechos militares para hacer frente a la invasión rusa.
La organización Amnistía Internacional, por su parte, advirtió sobre la crisis humanitaria que provocó el conflicto y señaló que un año después del comienzo de la invasión de tropas rusas, siguen muriendo infinidad de personas, incluso menores de edad, y muchas otras corren peligro. Sobre ese tema, la secretaria general de la organización, Agnés Callamard, dijo que la invasión ha desencadenado "una ingente crisis de derechos humanos, humanitaria y de desplazamiento que tiene todos los visos de ser la peor catástrofe de este tipo de la historia reciente de Europa. Pero lo que más temen quienes siguen de cerca la evolución del conflicto es la posibilidad de que la guerra se extienda varios meses más y que, en ese período, una escalada de violencia pueda llevar al uso de armas nucleares, con el enorme peligro que eso implica no solo para Europa, sino también para todo el planeta. Cabe recordar, por otra parte, que en enero del año pasado, antes que se desatara el conflicto en Europa del Este, los cinco países que ocupan un lugar permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia) concluyeron que "en una guerra nuclear no puede haber ganadores y no debe librarse nunca", y por eso firmaron una declaración conjunta comprometiéndose a cumplir los acuerdos en materia de no proliferación nuclear, desarme y control de armamentos. Pero, lamentablemente, pocos días después —en febrero de 2022— el avance de tropas rusas sobre territorio ucraniano volvió a despertar en todo el mundo el temor por el uso de armas nucleares.
Es de esperar que prosperen las distintas iniciativas para poner fin a la guerra. Se debe señalar, además, que el peligro de las armas de destrucción masiva está siempre latente. Mientras existan, serán la mayor amenaza sobre la humanidad, ya que —como bien señalaron las naciones que participaron de la última Conferencia de Desarme— la enorme capacidad destructiva de una sola de ellas es suficiente para matar a cientos de miles de personas y devastar ecosistemas, economías, regiones agrícolas y establecimientos sanitarios en pocos minutos.
La comunidad internacional debe redoblar sus esfuerzos para que Rusia y Ucrania acepten un cese al fuego definitivo, en el marco de conversaciones que conduzcan a la paz. Urge encontrar una salida a un conflicto que contribuyó al deterioro de la economía global y que, lamentablemente, sigue sembrando muertes y destrucción.










