De los Santos: "Estamos muy fracasados como para desechar esto"
El economista chaqueño Carlos De los Santos continúa promoviendo una idea disruptiva pero que él presenta como un camino posible para cortar la decadencia argentina: eliminar la circulación de dinero en efectivo y permitir solamente las transacciones digitales.
En un contexto de zozobra cada vez mayor por la situación económica nacional, el economista chaqueño Carlos De los Santos continúa promoviendo una idea disruptiva que él considera una llave que podría cortar la decadencia de décadas que viene transitando el país. Se trata ni más ni menos que de eliminar la circulación de dinero en efectivo y establecer que todas las transacciones, desde la más pequeña a la más grande, sean digitales. De esa manera, dice, se blanquearía la elevada proporción de clandestinidad que hay en la economía, y la recaudación fiscal se incrementaría notablemente. El Estado contaría así con recursos para cubrir su desfinanciamiento y alentar la producción con créditos y reducción de la presión impositiva.
"Seamos realistas, tomemos decisiones pragmáticas, definamos cosas concretas. Yo veo que todos los partidos plantean las mismas soluciones con las mismas herramientas, y venimos fracasando. Los índices de decadencia de la sociedad argentina se han ido agudizando más. La pobreza tiene cada vez mayores porcentuales, lo mismo la desocupación, la educación, la salud. Seamos realistas. Si yo quiero tumbar un muro y no lo puedo hacer con los martillos que tengo en mi casa, debo buscar una herramienta nueva. Esto se trata de eso", dijo De los Santos en una entrevista con NORTE.
FIN DE LA EVASION
De los Santos dice que con la eliminación del dinero en efectivo "todo se hará a través del sistema financiero, como hoy se realiza la mayoría de las operaciones. Con esto se terminaría la evasión fiscal, ya que todas las operaciones quedarían gravadas. Esto nos llevaría a no tener déficit fiscal sino que además permitiría bajar impuestos".
Para tener una idea de los beneficios de la medida, De los Santos dice que "todo el sistema financiero argentino atiende a la economía real, es decir a la producción, la industria, al comercio, a los servicios, con el equivalente al 3 al 6% del Producto Bruto. No existe en el mundo un sistema tan paupérrimo. En América la media es que entre el 30 y 50% del Producto Bruto está asistido por el sistema financiero y en los países desarrollados no baja del 90%".

En concreto, la implementación el peso digital haría que todas las operaciones de la economía que actualmente se realizan con dinero físico (billetes y monedas) pasen a efectuarse de manera digital. Algo que hoy sucede con muchas personas y empresas que ya no tocan dinero en papel sino que cobran y pagan a través de tarjetas (de débito o crédito), transferencias, billeteras electrónicas y otros medios tecnológicos.
"ESTO ES IMPARABLE"
El especialista desdramatizó el cambio y sus implicancias "porque en realidad esto es una tendencia global que es imparable. No tengo dudas de que en un tiempo más veremos el dólar digital, el euro digital. Esto es imparable. Entonces el desafío es ver cómo vamos a utilizar esto en beneficio del país, de la población".
"No tengo ninguna duda de que esto va a tener sus inconvenientes de implementación. En 2019 los beneficiarios de planes sociales y de jubilaciones solo se manejaban con efectivo. Pero con la pandemia tuvieron que comenzar a operar digitalmente. Habrá que hacer un esfuerzo ahora por aprender a operar de esta manera, y los bancos y las autoridades deberán contribuir a que este proceso se lleve a cabo de la mejor manera posible", marcó.
De los Santos resalta que lo importante es que el cambio "sea una herramienta para que la Argentina se desarrolle", y se pueda superar la realidad actual, donde hay una monumental masa de dinero que se mueve en negro día a día. "Solamente hablando de IVA, hay una evasión de entre el 45 y 52 el por ciento, y en la parte laboral, con empleo en negro, no hay información oficial, pero tomamos estudios de consultoras nacionales e internacionales y nadie plantea menos del 40% de trabajo en negro en el país. Tomando apenas esos dos rubros, aplicando el peso digital, cubriríamos todo el déficit fiscal que tiene actualmente el país, con un excedente de no menos del 12% del Producto Bruto que permitiría bajar impuestos".
El especialista pide tener en cuenta, además, que el blanqueo de la economía "va a corregir lo que ya está prohibido por ley. Tener trabajadores en negro está prohibido por ley, coimear está prohibido por ley, no pagar el IVA está prohibido por ley. Eliminando el dinero físico y estableciendo el peso netamente digital se termina con eso y todas las operaciones pasan a tributar".
NECESIDAD DE CAMBIOS DRASTICOS
"Seamos realistas, tomemos decisiones pragmáticas, definamos cosas concretas. Yo veo que todos los partidos plantean las mismas soluciones con las mismas herramientas, y venimos fracasando. Los índices de decadencia de la sociedad argentina se han ido agudizando más. La pobreza tiene cada vez mayores porcentuales, lo mismo la desocupación, la educación, la salud. Seamos realistas. Si yo quiero tumbar un muro y no lo puedo hacer con los martillos que tengo en mi casa, tengo que buscar una herramienta nueva. Esto se trata de eso", insistió.
Acerca de las objeciones que su idea tiene en cuanto a las dificultades que se plantearían para que operen digitalmente personas que no tienen niveles de conocimiento adecuados ni accesos a la tecnología como para operar con una moneda digital, o trabajadores precarios que viven de changas que cobran siempre en efectivo, De los Santos invita a pensar más allá de los inconvenientes instrumentales.
"Hasta cambiar los muebles de la casa trae problemas y dificultades, pero al mes están todos más cómodos y lo disfrutan. En esto también los beneficios son muy superiores como para que nos concentremos en los obstáculos", planteó.
A eso sumó que "hoy en el país solo el 5% de la población no tiene conectividad, y se pueden buscar alternativas para trabajar sobre ese sector. Hay que invertir lo que haga falta, poner gente a enseñar, que los bancos y los gobiernos se involucren. Las provincias, los municipios, las entidades, tienen que comprometerse".
El economista chaqueño viene exponiendo la idea a nivel nacional y local con todo tipo de fuerzas políticas y entidades intermedias, tanto empresariales como gremiales. "Hasta ahora nadie se opone realmente, porque no pueden oponerse. Estamos muy fracasos como para desechar esto. Ya hay trece diputados nacionales y nueve senadores que dicen estar dispuestos a presentar un proyecto para declarar a esta iniciativa de interés parlamentario. Es un avance", evaluó.












