Conducir con prudencia y respetar normas de tránsito
Todas las semanas, en distintas localidades de la provincia, se producen siniestros viales que tienen como protagonistas a conductores de motos.
En algunos casos sólo hay que lamentar daños menores, pero en otros las consecuencias son muy graves. Llama la atención que siendo los usuarios más vulnerables en el tránsito -junto con ciclistas y peatones- y que las estadísticas muestren que llevan la peor parte en una colisión en la vía pública, muchos conductores de estos vehículos de dos ruedas sigan mostrando conductas temerarias.
En los últimos años la tasa de letalidad en siniestros con motos arrojó cifras preocupantes. El mes pasado, la corresponsalía de este diario en Charata alertó que la circulación de motocicletas en la vía pública "con más de dos ocupantes, muchas veces menores, la mayoría sin cascos, en algunos casos sin luces, la alta velocidad a la cual los conductores de vehículos de diferentes portes conducen, generan la tormenta perfecta para que los números de siniestros viales siga aumentando" en esa ciudad del oeste provincial. Tal descripción podría aplicarse también a otros centros urbanos del Chaco donde, por distintas razones, el uso de la motocicleta aumentó de manera exponencial. Con frecuencia se hace hincapié en la falta de casco protector, pero las imprudencias de muchos motociclistas (no se debe generalizar, por supuesto) van más allá: en el área metropolitana, por ejemplo, se los ve circular a velocidades no permitidas para zonas urbanas y de noche no son pocos los que circulan sin las luces reglamentarias encendidas.
La Agencia Nacional de Seguridad Vial lanzó una campaña en todo el país con consejos para la conducción segura de motos. Allí señala que por ser angosta y muy ágil, la moto resulta muy difícil de ver para los conductores de los otros vehículos que participan en el tránsito. Por ese motivo, observa la agencia, es conveniente que los motociclistas lleven las luces encendidas de sus vehículos tanto de día como de noche. Por otra parte, explica que el uso de colores claros y llamativos tanto en la ropa como en el casco, ayuda a ser visto más rápidamente y que si se agregan elementos reflectivos el motociclista resulta más visible de noche. Se recuerda, además, que durante la circulación en la vía pública el motociclista debe tener el cuidado de asegurarse que los otros conductores puedan verlo con suficiente antelación. En ese sentido, se advierte que los espejos de los vehículos más grandes dejan zonas sin cubrir, llamadas ángulos ciegos.
¿Cuáles son las razones que explican la alta participación de motociclistas en siniestros viales? Las razones son múltiples. En primer lugar, estos vehículos de dos ruedas superan ampliamente en número a los demás vehículos de mayor tamaño que participan en el tránsito. Por otra parte, muchas veces se puede constatar la falta de idoneidad de algunos conductores para guiar estos vehículos de dos ruedas, a lo que no pocas oportunidades se suma el hecho de circular sin luces reglamentarias, a alta velocidad, sin casco, con ropa oscura y ningún elemento reflectante.
Hace exactamente un año, las estadísticas mostraban que en el Chaco se mantenía alta la participación de jóvenes conductores en siniestros graves con motos, y que el porcentaje casi superaba en 30 puntos la media nacional. Uno de los errores más frecuentes que cometen quienes se trasladan en motos es creer que los otros actores del tránsito lo ven en forma nítida, ignorando que existen, como se dijo, ángulos ciegos.
Hay que señalar, por otra parte, que el correcto uso del casco protector es clave para reducir el riesgo de lesiones muy graves de motociclistas en los siniestros viales. Dicho de otro modo, no usar casco aumenta el riesgo de muerte de los conductores de estos vehículos. Según la Organización Mundial de la Salud, no usar el casco reglamentario aumenta siete veces el riesgo de morir en un incidente de tránsito. Es más, las estadísticas confirman que sin el empleo de ese elemento de protección el traumatismo que sufre el conductor de la moto siempre es más grave. Es que el casco actúa protegiendo la cabeza del conductor, dispersando la energía que se produce por el golpe de la colisión y, a la vez, absorbiendo el impacto.
Los conductores de motos deben tomar conciencia de la importancia que tiene la conducción responsable y comprender que la gran mayoría de los siniestros viales pueden prevenirse si se conduce con prudencia y se respetan las normas de tránsito.










