Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°
Agustín Kozak, profesor de la facultad de Ciencias Económicas de la UNNE

"Hemos internalizado la conducta defensiva de dolarizarnos para proteger el patrimonio"

El economista analiza los movimientos al alza del dólar "libre" y de los dólares financieros; pero plantea además que en los 100 días posteriores a una elección siempre hay una fuerte corrección cambiaria.

Los movimientos al alza del dólar "libre" y de los dólares financieros, la semana pasada, en un escenario de incertidumbre que prevalece todavía, junto a los altos niveles de inflación y precios, plantean desafíos extras para la gestión económica nacional. En un análisis de todos los factores que coadyuvaron a desestabilizar la situación cambiaria, el economista Agustín Kozak, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNNE, marcó que "en un año electoral hay cierta tendencia de los actores económicos a dolarizar las carteras".


FuMAe_4WAAEXJQX.jfif

"Más que hablar de la de la suba del dólar, hay que hablar de la baja del peso porque, en las últimas semanas e incluso en los últimos meses, el dólar fue perdiendo vigor en el mundo conforme fue bajando la tasa de interés por quiebras consecutivas de bancos (en Estados Unidos). Así perdió atractivo y está bajando", trazó durante una entrevista en Radio UNNE. 

Esa depreciación a nivel global del dólar –agregó- "contrasta fuertemente con la situación en nuestro país y, claramente, deja el mensaje de que el problema es argentino".  

Más allá de ese escenario, Kosak habló del problema estructural de Argentina (la escasez de dólares) "sobre el cual se fueron acumulando complicaciones y últimamente hubo disparadores que convergieron (la sequía histórica y la guerra Rusia-Ucrania) para incitar a la situación actual, que es el reflejo de haber desvirtuado el único instrumento que tenía a mano el gobierno para acumular dólares". 

Al respecto, acotó: "Argentina veía muy comprometida con la disponibilidad de dólares, desde el año pasado, y sobre eso ocurrió la sequía, en un escenario donde se necesitan dólares para sostener el nivel de actividad y el empleo".


BCRA.JPG

El factor electoral  

Expuestos esos factores de estructura y coyuntura económica, agregó uno más: "En un año electoral, hay cierta tendencia de los actores económicos a dolarizar las carteras. Siempre, antes de una lección, el dólar está relativamente tranquilo, y en los 100 días posteriores a la elección siempre hay una fuerte corrección cambiaria. Esto pasó en todas las elecciones. Entonces los argentinos hemos internalizado, como conducta defensiva de nuestro patrimonio, dolarizarnos en la época de quietud del dólar". 

Frente a ese escenario que se repite en la historia reciente argentina, Kosak marcó que este año se agregó como un factor determinante la sequía, que llegó en un momento de escasas reservas. "De acuerdo con la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la sequía le va a costar al país 20.000 millones de dólares, el cuádruple del costo de la guerra Ucrania-Rusia", señaló.

Así, como trasfondo, recordó que al problema estructural de falta de dólares y a las complicaciones que se sumaron, se suma el alto endeudamiento de la economía argentina, que requiere dólares para sostener el nivel de actividad y el empleo, y más en un año electoral donde aumenta el apetito por el dólar. 

"Algunos chispazos coyunturales detonaron la corrida cambiaria donde, en cuatro jornadas, el dólar libre pasó de 400 a 440 pesos", indicó, y sostuvo que esos "chispazos coyunturales" se dan, sobre todo, por la endeble situación de las reservas del Banco Central. "Por eso los rumores pasan de temor a pánico, y tienen que ver con la renuncia de (Sergio) Massa y también con encuestas sobre (Javier) Milei y su plan de dolarización", trazó. 


plata.JPG

Cómo "gestionar" una corrida 

En otro punto de la charla con Radio UNNE, Kosak explicó que, para "gestionar una corrida cambiaria", del lado de la demanda debe evitarse que el circulante de pesos se dolarice. "Hay hoy un volumen muy importante de pesos depositados en los bancos. Lo primero que hay que evitar es que los plazos fijos busquen el dólar. Para eso, el Banco Central subió en 300 puntos básicos la tasa de interés, y quedó en 81%, lo que da una tasa efectiva nominal del 6,75, que viene corriendo debajo de la inflación e invitado a refugiarse en el dólar", expuso. 

Al margen de resolver el problema de pesos subiendo la tasa de interés, el economista resaltó en ese sentido que "Argentina tiene otro problema con el stock de Leliq y los déficits cuasi-fiscales", algo que pasa a segundo plano ante otras urgencias. 

Mientras que, del lado de la oferta, marcó que se debe buscar "conseguir dólares que moderen las expectativas de devaluatorias, y la sensación de que no queda nada en el Banco Central". 

En ese punto dijo que la única alternativa que le queda al gobierno es "ofrecer algún esquema más generoso a los agroexportadores". "Digo esto desde la academia, porque políticamente implicaría un costo muy importante para el gobierno, tener que actualizar el dólar soja a pocos días de haberlo implementado, lo que está mostrando que se están acelerando las expectativas de devaluación", agregó. 

Algunos chispazos coyunturales detonaron la corrida cambiaria con el dólar libre pasando de 400 a 440 pesos. Por la endeble situación de las reservas del Banco Central, los rumores pasaron de temor a pánico. 

"Con todos los movimientos que hubo, el dólar soja quedó atrasado"

El economista recordó que el Gobierno nacional, para tratar de fortalecer las reservas, lanzó hace unos días la tercera edición del Dólar Soja, que "replica los parámetros de los anteriores, con un tipo de cambio diferencial del 40%, y un dólar de 300 pesos". "De esa manera, si te querés dolarizar, podés recuperar por cada dólar que liquidás 50 centavos", trazó.  

Por eso advirtió que, "con todos los movimientos que hubo en el mercado de cambios, ese valor de 300 pesos quedó atrasado". "Los productores que vayan a liquidar a estos valores, perdieron cinco centavos por dólar a liquidar. No es mucho poniéndolo así, pero no sabemos lo que pasará mañana y ese es el peligro de toda corrida cambiaria", resaltó

Trazó así una "difícil situación" sin liquidación de divisas del agro, lo que fortalece la presión de dolarizarse. "Esto impacta en la brecha, lo que vuelve a desincentivar la liquidación. Estamos en ese círculo vicioso, que hay que cortar de alguna manera", indicó y cerró: "Es el gobierno el que debe cortar con esta dinámica, lo que veo difícil que pueda ocurrir si no negocia con los productores y ellos, de alguna manera, no ganan todo lo que podrían ganar". 

El gobierno debe conseguir dólares que moderen las expectativas de devaluatorias y la sensación de que no queda nada en el Banco Central. Una alternativa que le queda al gobierno es ofrecer algún esquema más generoso a los agroexportadores.

Más de Dólar Blue+ Ver todas
Te puede interesar