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Aprender a protegerse de las estafas virtuales

La digitalización masiva de los servicios financieros y bancarios brinda la comodidad de realizar desde el hogar operaciones que antes sólo se podían llevar a cabo en forma presencial.

Pero, al mismo tiempo, obliga a adoptar una serie de recaudos para no caer en las trampas que se tienden a través de llamadas telefónicas o por canales digitales que buscan llamar la atención de la víctima para robar su dinero.  

Prácticamente todas las entidades bancarias del país lanzaron campañas con una serie de recomendaciones dirigidas a sus clientes para que puedan operar de manera segura y prevenir estafas virtuales. La lista de consejos es extensa, pero básicamente se resume en lo siguiente: no compartir claves ni contraseñas, no brindar datos personales o bancarios ante ofrecimientos de premios, préstamos o beneficios, no brindar datos sensibles o bancarios por teléfono, correo electrónico, mensajes de texto, redes sociales, WhatsApp o sitios web no oficiales o conexiones no seguras. Tampoco aceptar beneficios en los que piden como requisito realizar una transferencia de dinero.

Se debe tener en cuenta que los delincuentes intentan, por todos los medios posibles, atraer la atención de usuarios de los servicios electrónicos para hacerse de los datos personales de personas con cuentas bancarias con el fin de robar su dinero, hacer consumos con sus tarjetas de crédito o pedir préstamos de otorgamiento rápido. Se trata de un problema que no es exclusivo de nuestro país. También se registra un aumento de este tipo de estafas en Uruguay, Chile y Brasil. Y cruzando el Atlántico, el problema ya generó debates en Francia, Italia y Alemania, especialmente por las quejas de familiares de personas adultas mayores que no tienen las destrezas y conocimientos informáticos suficientes para manejarse con soltura y seguridad en un mundo que aceleró el proceso de digitalización por la emergencia sanitaria que generó la pandemia. Es en ese contexto en el que florecieron los fraudes electrónicos, las estafas digitales y los engaños virtuales. ¿Cómo explicar a los usuarios en qué consiste la maniobra denominada "phishing", o cómo debe defenderse de aplicaciones maliciosas? Se presenta así todo un universo nuevo de modalidades utilizadas por delincuentes que realizan llamadas telefónicas y utilizan distintos medios digitales para robar dinero a sus víctimas. 

En la página web oficial del Banco Central de la República Argentina (BCRA), por ejemplo, la entidad informa que lleva denunciados más de 30 perfiles falsos que fueron creados en Instagram y Twitter, con el logo de la entidad, que fueron dados de baja por estas plataformas digitales. Explica que los delincuentes crean perfiles falsos en redes sociales que envían mensajes directos, realizan llamadas telefónicas, envían mensajes de texto o de WhatsApp y otras aplicaciones de mensajería, además de correos electrónicos engañosos para obtener datos personales y bancarios. El objetivo final es siempre el mismo: quedarse con el dinero de las víctimas. Estas maniobras delictivas tuvieron un fuerte incremento en 2020 cuando, por la pandemia de Covid 19, rigió el aislamiento social preventivo y obligatorio en todo el país y, de esa manera, cada vez más personas comenzaron a utilizar con más frecuencia los distintos canales electrónicos para realizar operaciones que antes requerían trasladarse hasta un banco o un comercio.

También hay casos en los que los delincuentes se hacen pasar por representantes del banco y piden a los damnificados las claves de cuenta para solucionar un problema o bien para facilitar un beneficio, ya sea a través de un correo electrónico o una llamada telefónica. Como se dijo, también hay casos en los que emplean las redes sociales para concretar el engaño.

Son múltiples las maniobras y formas de engaño que circulan permanentemente en el mundo digital. De ahí la necesidad de generar una mayor conciencia en los usuarios sobre la importancia de actuar con precaución y sin apuro para no caer en estas trampas.

Cuando se recibe una llamada dudosa, supuestamente proveniente de una entidad bancaria, nunca se debe acudir a un cajero automático, abrir una aplicación en el teléfono celular o acceder al home banking. Ante cualquier duda o sospecha, lo mejor que puede hacer el usuario es comunicarse en forma telefónica con el banco para corroborar si, efectivamente, la entidad tiene interés en contactar con el cliente.

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