Un futuro habitable
La quema de combustibles fósiles y el uso desigual e insostenible de la energía y las tierras durante más de un siglo han provocado un calentamiento global de 1,1 °C por encima de los niveles preindustriales. Como resultado, se han producido fenómenos meteorológicos extremos más frecuentes y más intensos que han generado impactos cada vez más peligrosos en la naturaleza y las personas en todas las regiones del mundo. Así lo señala el reciente informe publicado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), que advierte, además, que la única manera de garantizar un futuro habitable para todos consiste en adoptar en forma urgente medidas para evitar una catástrofe climática.
La ola de calor que se vive en nuestra provincia y en buena parte del territorio nacional nos obliga a prestar una mayor atención a la evolución de la emergencia climática que vive el planeta. Para algunos especialistas, los fenómenos extremos en el clima que se han vuelto más frecuentes y graves en las últimas décadas tienen directa relación con el calentamiento global. Sin embargo, otros expertos consideran que es prematuro atribuir una cosa a la otra. Como sea, el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático remarca que cada aumento del calentamiento se traduce en peligros que se agravan rápidamente. En ese sentido, el documento recuerda que las olas de calor de mayor intensidad, las lluvias más fuertes y otros fenómenos meteorológicos extremos exacerban los riesgos para la salud humana y los ecosistemas. También advierte que tanto la inseguridad alimentaria como la inseguridad hídrica asociadas al clima se incrementarán debido al aumento del calentamiento.
El informe, de 37 páginas, fue presentado el lunes tras la reunión que mantuvieron, en la ciudad suiza de Interlaken, los científicos que integran el Grupo Intergubernamental de Expertos junto a representantes de más de un centenar de países que participan de las rondas de negociaciones sobre cambio climático. El documento aprobado hace hincapié en las pérdidas y los daños que ya se han ocasionado y que continuarán en el futuro, los cuales -advierte- perjudican especialmente a las personas y los ecosistemas más vulnerables.
Uno de los problemas más serios es que no hay mucho margen para actuar. Dicho de otra manera, las medidas recomendadas para evitar un mayor aumento de las temperaturas deben comenzar a aplicarse sin demoras. Por eso, el documento remarca que "la acción acelerada para adaptarse al cambio climático es indispensable para reducir la brecha entre las medidas de adaptación en vigor y las que se necesitan". Por otra parte, se observa que a fin de limitar el calentamiento a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales, es preciso lograr reducciones drásticas, rápidas y sostenidas de las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores. "Las emisiones ya deberían haber disminuido y será necesario reducirlas casi a la mitad de aquí a 2030, si se desea limitar el calentamiento a 1,5 °C", dice el informe.
Por otra parte, según la Organización Meteorológica Mundial, América Latina y el Caribe se proyectan como una de las regiones del mundo donde los efectos e impactos del cambio climático, como las olas de calor, la disminución del rendimiento de los cultivos, los incendios forestales, el agotamiento de los arrecifes de coral y los eventos extremos del nivel del mar, serán más intensos.
Desde hace varios años los expertos en clima vienen analizando miles de datos obtenidos a través del estudio de la atmósfera, los océanos, los glaciares, las capas de hielo y la biósfera que demuestran que además del incremento de la temperatura global hubo cambios en la composición de la atmósfera. Los investigadores llevaron a cabo cientos de estudios para estudiar otros factores naturales que podrían haber influido en el aumento de temperatura, como la acción de los volcanes o el sol, pero se llegó a la conclusión que fue ínfimo el aporte de esos factores al incremento de temperatura que se registra en el planeta. Hoy se sabe que la contribución humana al calentamiento global es mucho mayor que las causas naturales.
Cada vez hay más datos que marcan la urgencia de reducir las emisiones de carbono para detener el calentamiento global y evitar el impacto negativo sobre el planeta. No se debe restar importancia al asunto. Se debe reconocer que el cambio climático es producto de la actividad humana, buscar alternativas viables y actuar sin demoras para proteger al planeta.










