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Un ícono de la defensa de los derechos humanos

Doctor Edwin Eric "Peco" Tissembaum

Nació el 24 de febrero de 1932 en Santa Fe, donde cursó primaria y secundaria. Se recibió de abogado en la Universidad Nacional del Litoral el 16 de setiembre de 1955, a dos días de la Revolución Libertadora.

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Cuenta Tissembaum de sus inicios políticos: "En esa época me incorporé a la juventud del Partido Socialista de Santa Fe, en la que integraba un grupo de gente muy linda, donde se hacían actividades culturales como teatro, cine, música. Allí tocaba el violín (fui profesor universitario de violín) en la sinfónica de Santa Fe".

Tissembaum cuenta así su llegada a Resistencia, en 1955. "Después del golpe descabezaron prácticamente en todo el país la administración de Justicia, y yo pertenecía al Movimiento Reformista (agrupación anti-peronista). Recibí ofertas para incorporarme a la Justicia en varias partes del país, y entre esas estaba el Chaco. Me pareció que Resistencia era lo más lejano e inhóspito, y me decidí por mi tierra adoptiva. Vine por un tiempito y llevo 67 años en el Chaco".

—¿Qué le gustó de Resistencia?

—Me gustó la calidez de la gente, su informalidad, y sobre todo la actividad política, que proporcionalmente era más intensa que en Santa Fe. Me incorporé al Partido Socialista del Chaco, por el cual fui candidato a concejal, a diputado. El movimiento cultural, educativo, social y político de Resistencia fue en sus comienzos muy influido por el Partido Socialista, como el Ateneo del Chaco, La Universidad Popular, la Universidad Nacional del Nordeste".

Cuando llegué al Chaco me incorporé a la administración de Justicia y ocupe el cargo de secretario del Superior Tribunal, hasta 1958, cuando en el gobierno de la UCRI con Anselmo Zoilo Duca como gobernador me nombraron secretario de la Cámara de Diputados. Ahí tuve una experiencia muy intensa, porque yo venía de una formación técnica e intelectual bastante pura e importante, pero me sorprendió la realidad de la Legislatura, que tenía un nivel de excelencia muy alto. El periodo 1958-1962 se recuerda como el más importante de la Legislatura en la historia de la provincia. Para mí fue un placer y un honor haber integrado aquellos cuadros de trabajo, porque además colaboré con la parte laboral y de derecho del trabajo de la Convención Constituyente del ´57, que aún hoy se recuerda por aquella Constitución de vanguardia. La Constitución del ´57 creó un instituto, el Consejo de la Magistratura, de jury y enjuiciamiento, organismo que se creó por primera vez en el país. En mérito a la creación de ese organismo es que después me designaron como juez del trabajo, cargo que ocupé hasta el ´63, cuando me dejaron cesante tras el golpe que derrocó a Frondizi.

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Pausa, reflexiona, y dice: "En ese tiempo la pasé muy mal económicamente, porque me quedé sin trabajo y con cuatro hijos a cuestas. Por aquel entonces me juramenté que iba a trabajar en la actividad privada, nunca más en la pública, dependiendo de un sueldo…

Quizás el personaje más importante que tiene la lucha en defensa de los Derechos Humanos sea el doctor Tissembaum, desde siempre, ya desde antes de recibirse de abogado, cuando tras el bombardeo a la Plaza de Mayo en Buenos Aires se incorporó a la Liga por la Defensa de los derechos del Hombre. Allí comenzó a trabajar activamente con Alfredo Palacios, Ricardo Molinas, Julio Biaggio, etc, todos abogados y defensores de presos y perseguidos políticos. Con ellos adquirió una experiencia invalorable para desenvolverse en esa lucha.

Cuenta "Peco": "Mi primera experiencia grande fue asistir al primer grupo insurreccional peronista en el año 1956, "Los Uturuncos". Algunos estaban presos en la Unidad 7 y pude asistirlos. Este grupo, con el apoyo de Perón y del Gral. Iñíguez, hizo su experiencia en Tucumán, donde fueron apresados y alojados en la U7. Allí generamos un movimiento social muy importante: médicos que asistían a los presos gratuitamente, visitadores médicos que regalaban sus muestras gratis para los presos, maestras que cambiaban la tapa de los libros para poder pasar textos políticos, comerciantes que donaban mercaderías, un movimiento muy interesante. Incluso uno de los presos se casó en el penal, con la que fue su abogada defensora en Buenos Aires".

"Mi actividad más importante en el terreno de la defensa de los derechos humanos en Resistencia fue mi denuncia ante la CONADEP del caso Margarita Belén. Yo, siendo abogado del Sindicato de Empleados Municipales, recibí a una empleada que trabajaba en el Cementerio Municipal, que me traía una hoja arrancada del libro de sepelios donde figuraban como NN gran parte de los presos alojados en la cárcel, que salieron de allí en custodia de las Fuerzas Armadas".

Se pregunta: "¿Cómo, si tenían nombre y apellido, figuraban como NN? Empecé a investigar, teníamos un infiltrado dentro del regimiento que nos daba informaciones".

En su reflexión final, "Peco" nos dice: "Mi obligación como abogado era defender el derecho a defenderse. Defendí a los presos PEN; presos sin acusación, no se los acusa de nada, no se los procesa por nada, no están sometidos a ningún juez, ni civil, ni militar, de manera que no pueden estar presos; se los metía presos por la fuerza del poder político".

Finalmente, "Peco" nos dice: "La Memoria es el medio por el cual se permitirá la cicatrización de tantas y tan profundas heridas .De esa forma se conseguirá el reclamo de Justicia hasta hoy insatisfecho...".

De mi libro "Resistencianos, personajes de la ciudad"

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