Prevenir incendios en zonas rurales
Es necesario que la población tome ciertas precauciones para evitar focos de incendios que generen peligros en zonas rurales. Cualquier medida que se adopte para prevenir el fuego en áreas con grandes extensiones con vegetación seca y masa forestal, por pequeña que parezca, puede contribuir a reducir el riesgo.
Hace pocos días, Secheep informó que desde noviembre del año pasado a la fecha más de 120 postes utilizados para el tendido de líneas en zonas rurales sufrieron serios daños por la acción del fuego y, por ese motivo, muchos de ellos debieron ser reemplazados y otros reparados. Según el informe que hizo público la empresa local de energía, esos daños provocaron la interrupción del servicio eléctrico afectando a la población de amplias zonas rurales y lo que preocupa es que el problema se repite en diferentes zonas, ya que son más de 600 los postes quemados desde noviembre a la fecha.
Las lluvias caídas en los últimos días en distintas localidades de la provincia contribuyeron a mantener la humedad lo que hace que el peligro de incendio sea más bajo. En ese sentido, el Servicio Nacional de Manejo del Fuego explica que el contenido de humedad de la atmósfera es muy importante para el comportamiento de un incendio, principalmente por afectar la disponibilidad de los combustibles: cuanto más baja es la humedad relativa, mayor y más rápido será el secado de los combustibles. En cambio, si la humedad relativa es alta, los combustibles no perderán tanta humedad y el peligro de incendio será más bajo.
Observa, por otra parte, que la disminución en la humedad relativa está asociada a la disminución de humedad de los combustibles y por lo tanto a su mayor disponibilidad. Esto aumenta la probabilidad de ignición y de ocurrencia de focos secundarios. Con la disminución de humedad de los combustibles aumenta la intensidad, la velocidad de propagación y la probabilidad de comportamiento impredecible del fuego.
Hay que recordar que, como parte del fenómeno que se conoce como La Niña, en nuestra región se registraron menos precipitaciones por tercer año consecutivo. Además, hay que tener en cuenta que, como se dijo, los bajos niveles de humedad en el suelo facilitan la propagación rápida de incendios, especialmente en zonas rurales. Por eso es necesario un mayor compromiso de toda la población para evitar descuidos, como arrojar colillas de cigarrillos a la vera de las rutas, que pueden generar fuego en pastizales difíciles de controlar. El llamado a evitar ese tipo de conductas no es arbitrario: según el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, el 95 % de los incendios son causados por actividades humanas. En ese sentido, el organismo señala que la presencia de personas en los montes, o en sus adyacencias, inevitablemente va acompañada de elementos, quehaceres o instalaciones que pueden ocasionar incendios, ya sea por negligencia (fogón mal apagado) o fuegos intencionales para deforestar. Así, lo que comienza como un pequeño foco ígneo puede transformarse en una situación difícil de controlar si, por ejemplo, comienzan a soplar fuertes vientos. Esta combinación, que es bastante frecuente, puede causar un gran daño sobre la flora, la fauna, los recursos hídricos y los suelos. Además, si no es controlado a tiempo, el fuego puede alcanzar galpones y viviendas, destruyendo todo a su paso. Por eso es importante evitar los descuidos. La Policía del Chaco brindó, oportunamente, una serie de recomendaciones para prevenir situaciones que ponen en peligro propiedades y la vida de las personas: no realizar la quema de pastizales, pajonales, totoras, montes nativos y pastos secos; no arrojar fósforos o cigarrillos encendidos sobre la banquina; al realizar la poda de árboles no acumular en inmediaciones de vivienda o depósitos; mantener los alrededores de la vivienda con el pasto bajo y libre desechos; no encender fogatas en zonas de acampe; mantener elementos combustibles fuera del alcance de los niños; realizar cortafuegos artificiales mediante la utilización de rastra y limpieza de sector de alambrados y postes.
Es importante que cada chaqueño tome conciencia del enorme peligro al que se expone cuando lo que comienza como un pequeño foco ígneo se convierte en un incendio imposible de controlar. Cada vecino debe aportar su granito de arena y evitar conductas desaprensivas que, por muy pequeñas que sean, pueden poner en riesgo los bienes y las vidas de los demás.










