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Una batalla ganada a la crisis climática

Las buenas noticias no son frecuentes en las batallas que se libran contra el cambio climático. Pero, afortunadamente, esta vez hay un dato positivo: la capa de ozono se está recuperando. Así lo confirmó el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente al informar que el oportuno control de sustancias químicas que destruyen esa franja frágil que protege la Tierra de los efectos nocivos de los rayos solares, contribuyó en forma notable a esa recuperación.

Un informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente destaca que gracias al llamado Protocolo de Montreal, un acuerdo internacional firmado en 1987 para reducir y eliminar la producción de un centenar de sustancias químicas que dañan la capa de ozono, este anillo de protección que tiene el planeta se está recuperando.

La ONU informó que el empleo masivo de estos productos químicos había dañado la capa, poniendo en peligro la salud de las personas y la existencia del resto de seres vivos del planeta. Pero un esfuerzo internacional conjunto permitió la eliminación y reducción del uso de sustancias que agotan la capa de ozono, ayudando no solo a protegerla para la generación actual y las venideras, sino también a mejorar los resultados de las iniciativas dirigidas a afrontar al cambio climático. Para el organismo internacional, el Protocolo de Montreal demostró que el multilateralismo y la cooperación mundial funcionan y prueba de ello es que la capa de ozono se recupera poco a poco, permitiendo que siga protegiendo a la humanidad de la radiación ultravioleta del sol.

Por su parte, la Organización Meteorológica Mundial celebró la buena noticia de la recuperación de la capa de ozono y calificó al acuerdo de Montreal como "el mayor éxito ambiental" alcanzado en la lucha contra la crisis climática que enfrenta el planeta. Expertos de la ONU explicaron que la clave de este logro fue acordar la eliminación paulatina de una serie de sustancias químicas, entre ellas los peligrosos clorofluorocarburos, muy utilizados en la industria de los aerosoles y de los refrigerantes. Es que diversos estudios demostraron en su momento que se trataba de una sustancia extremadamente dañina para la atmósfera y por eso obligó a la industria a eliminar en forma paulatina este químico de sus productos. Cabe recordar que la capa de ozono absorbe entre un 97 y un 99 % de la radiación solar, de ahí la necesidad de promover medidas para detener el deterioro de ese anillo de protección.

Datos aportados por distintas organizaciones de la sociedad civil venían alertando sobre el daño sufrido por la capa de ozono y el peligro que representaba el ingreso, sin ese filtro, de los rayos ultravioletas provenientes del sol. Ahora, estas mismas organizaciones observan que los buenos resultados obtenidos a partir del acuerdo Montreal demuestran que la cooperación entre países puede permitir también una paulatina eliminación de los plásticos y combustibles fósiles para reducir los riesgos de la crisis climática.

Según Naciones Unidas, el restablecimiento del escudo protector del planeta ayudará a evitar hasta un 0,5 °C el calentamiento global. Expertos en clima que trabajan para la ONU observan además, que de mantenerse las políticas climáticas actuales, se espera que la capa de ozono recupere los valores de 1980 aproximadamente hacia 2066 en la Antártida, en 2045 en el Ártico y alrededor de 2040 en el resto del mundo.

La capa de ozono, entonces, continuará recuperándose en las próximas décadas y la eliminación progresiva de las sustancias químicas que la dañan ya están contribuyendo a mitigar el cambio climático.

El secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Petteri Taalas, considera que las medidas adoptadas en relación con la protección de la capa de ozono sientan un buen precedente para quienes están comprometidos con la lucha contra el cambio climático en todo el mundo. Se debe coincidir también con Taalas cuando señala que el éxito obtenido gracias a la eliminación progresiva de las sustancias químicas que destruyen la capa de ozono demuestra lo que puede y debe hacerse, en forma urgente, para abandonar los combustibles fósiles, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y limitar el aumento de las temperaturas.

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