Credo
Si no fuéramos tan estúpidos; si no estuviéramos cegados por el reflejo que proyecta nuestra propia imagen sobre cualquier espejo, el hecho de haber sido amados al menos una vez en la vida debería darnos fuerza suficiente para luchar y vencer a todos los monstruos de la noche.

Haber sido amado por alguien. ¿No debiera eso aclararlo todo, explicarlo todo? Que alguien se haya sentido completamente feliz mientras miraba cómo dormíamos o cómo dábamos nuestros primeros pasos, ¿no significa que hemos sido, alguna vez, el centro de un milagro? ¿Que lo somos todavía?
Creo en los hilos invisibles que enlazan a vivos y muertos;
Creo en la belleza, que nos invita a existir más plenamente;
Creo en el misterio de la claridad y en la bondad sin motivo
Que se pasea por los hospitales, por las cárceles,
Bajo el estruendo de la guerra.
Creo en el vuelo de los pájaros alrededor de los juncos
Y en las ramas esenciales del invierno;
Y en los perros que ladran a las motos
Y en los cordones desatados de las botas de los niños.
Creo en todas las exageraciones de la alegría.
Poema de José Mateos – Diseño "Skeleton" de Nishinihon Tenrei-I&S BBDO










