Protegerse de la ola de calor
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que distintas regiones del país, entre ellas el NEA, ingresaron en un nuevo período de altas temperaturas, por lo que se vivirán jornadas de calor extremo con registros de máximas que podrían llegar a los 42° C
El ingreso de aire cálido generará un aumento de la sensación térmica, y por eso es necesario que se adopten los recaudos mínimos para protegerse de los golpes de calor.
La ola de calor se produce cuando la temperatura del aire experimenta un aumento excepcional durante tres o más días consecutivos. Dicho de otro modo, se presenta cuando las temperaturas máximas y mínimas superan diariamente ciertos umbrales climatológicos en un período prolongado. Desde el Servicio Meteorológico Nacional se explica que las olas de calor se deben al ingreso de masas de aire cálido que se forman en latitudes bajas, entre los trópicos y el Ecuador. En nuestro país estas masas de aire ingresan desde el norte, ya que se forman en el Amazonas y transportan calor y mucha humedad hacia el sur. Por eso, detalla el organismo, cuando irrumpen se puede experimentar un aumento abrupto de la sensación térmica. Y, como se sabe, los períodos de altas temperaturas pueden provocar en las personas un golpe de calor, caracterizado por fuerte dolor de cabeza, pérdida de la conciencia, mareos, sequedad en la piel y aumento de la temperatura corporal. Ante escenarios de esta naturaleza se recomienda a la población aumentar el consumo de líquidos para mantener una hidratación adecuada, evitar exponerse al calor en exceso en horas centrales del día, evitando el consumo de bebidas alcohólicas o muy azucaradas. Se aconseja, además, ingerir verduras y frutas en lugar de comidas abundantes, reducir la actividad física, utilizar ropa ligera, holgada y de colores claros y permanecer en espacios ventilados o acondicionados.
Se deben extremar las medidas de prevención para evitar situaciones que pongan en riesgo la salud. Por eso, en las jornadas de calor intenso que están previstas para la semana que comienza, se recomienda reducir la actividad física en la franja horaria que va entre las 11 y las 17 horas. No se debe subestimar el impacto de las altas temperaturas en el cuerpo humano. Está comprobado que realizar ejercicios en ambientes cerrados o con poca ventilación trae aparejado una pérdida de agua y sales esenciales para el buen funcionamiento del organismo. Además, la exposición a temperaturas muy altas durante varias horas exacerba enfermedades cardiovasculares, respiratorias, genera golpes de calor y también altera el sueño. Hay que tener en cuenta, por otra parte, que en días con estas características los más vulnerables son las personas de mayor edad. Según la Organización Mundial de la Salud los fallecimientos de personas mayores de 65 años relacionadas con las altas temperaturas aumentaron más de un 60% en los últimos años en todo el mundo. También hay que prestar atención a los bebés y los niños y asegurarse que reciban una adecuada hidratación.
La Organización de Naciones Unidas advirtió sobre el fenómeno del cambio climático, su relación con el aumento de las temperaturas y el impacto que tiene en la salud. El titular del organismo internacional, el portugués Antonio Guterres no anduvo con rodeos al alertar sobre la seriedad del problema: "la crisis climática nos está matando", dijo y recordó que en todos los países cada año se registran más muertes relacionadas con el calor.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) presentó en octubre del año pasado un informe en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), que se celebró en Glasgow, Escocia. En ese trabajo, el organismo argentino observó que el mes septiembre de 2021 fue el segundo mes más cálido de las últimas seis décadas en la Argentina, mientras que entre los meses de enero y septiembre del año pasado, la temperatura en nuestro país fue 0,5º mayor que el promedio registrado entre los años 1981 y 2010. Es importante, entonces, recordar que por los motivos expuestos en esta época del año aumentan los riesgos para la salud por situaciones asociadas a una exposición prolongada a los rayos del sol y a temperaturas muy altas.










