Argentina, un país bicontinental
A lo largo de la historia de la humanidad, los mapas sirvieron para ofrecer una visión del mundo. Al cumplirse esta semana 190 años de la usurpación británica de las Islas Malvinas, viene bien destacar la importancia que tiene el nuevo mapa bicontinental de la República Argentina y sus espacios marítimos, que aprobó y reconoció un órgano de expertos de la ONU y que ya es parte de la cartografía oficial del país.
El nuevo mapa de la República Argentina está incluido en toda la cartografía oficial que se utiliza en los distintos niveles de enseñanza y en instituciones públicas de todo el país. Se trata de una representación gráfica que muestra la verdadera extensión de la Argentina, que va desde La Quiaca al Polo Sur, de manera que Tierra del Fuego queda así en el centro de todo ese espacio. Es que, cuando se piensa en el espacio que ocupa la Argentina, muchas veces se piensa solamente en la superficie terrestre y se ignora la amplia zona de espacios marítimos que nos pertenece.
Pero antes de continuar, vale la pena repasar un poco la historia reciente para conocer cómo se llegó a obtener el reconocimiento de la ONU que hace que la Argentina posea derechos de soberanía sobre el doble de su extensión terrestre. Fue en 1997 que en nuestro país se creó la Comisión Nacional de Límites Exterior de la Plataforma Continental (Copla) con el objetivo de realizar los estudios científicos que permitieran fijar ese límite y para que nuestro país pudiera poner en práctica las disposiciones de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. A través de esta comisión de trabajo, durante más de dos décadas se realizaron estudios científicos que incluyeron campañas oceanográficas para recabar datos hidrográficos, geológicos y geofísicos marinos a lo largo de todo el margen continental argentino. Los datos recolectados permitieron demostrar que la prolongación natural del territorio argentino sobrepasa las 200 millas marinas en la mayor parte de su extensión, alcanzando en algunas zonas hasta 370 millas marinas. Toda esta información se presentó oportunamente ante la Organización de Naciones Unidas, donde un órgano conformado por expertos de distintas disciplinas analizó durante cinco años los datos científicos aportados por nuestro país. Fue así que, al cabo de todo ese análisis realizado en la ONU, los especialistas del organismo internacional confirmaron que la información presentada demostraba esa prolongación natural del territorio bajo el mar. En otras palabras, nuestro país tiene una plataforma continental que mide más de 6,5 millones de kilómetros cuadrados: comprende el lecho y subsuelo de las áreas submarinas que se extienden más allá del mar territorial. Por eso se afirma que Argentina es un país bicontinental, es decir forma parte del continente americano y del continente antártico.
Entre los años 2012 y 2017, la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de Naciones Unidas analizó todo el material presentado, con excepción de aquellas zonas sujetas a la disputa de soberanía con el Reino Unido y el sector que está contemplado por el Tratado Antártico, para luego reconocer la validez de la documentación presentada por nuestro país. En agosto de 2020, el Congreso de la Nación aprobó por unanimidad la ley 27.557 que demarca la plataforma continental argentina. Es decir, quedó plasmada en la norma esa parte de la plataforma que se había presentado ante Naciones Unidas y que fue analizada por la Comisión de Límites.
El nuevo mapa bicontinental, con los espacios marítimos, permite comprender la verdadera dimensión del territorio argentino y de las enormes riquezas que existen en toda esa superficie. Al mismo tiempo, puede ayudar a la ciudadanía en general y especialmente a nuestra dirigencia a pensar en un nuevo modelo de desarrollo y crecimiento que contemple también todo el potencial que ofrece el espacio marítimo, en el que nuestro país puede ejercer sus derechos de soberanía a los efectos de la exploración, la conservación y el aprovechamiento de sus recursos naturales.
Esta semana, al cumplirse 190 años de la usurpación de Malvinas, no está de más recordar que la Cláusula Transitoria Primera de la Constitución Nacional consagra el objetivo permanente e irrenunciable de recuperar el ejercicio pleno de la soberanía argentina sobre ese archipiélago, de conformidad con los principios del derecho internacional y respetando el modo de vida de los habitantes de las islas.










