Aplausos de pie para la orquesta infantojuvenil Corazón de Música
La iniciativa cumple múltiples objetivos que ayudan a mejorar la vida de los niños que habitan en el sector sur de la ciudad de Resistencia.

Algo que envuelve el período de la niñez de una persona es la capacidad de ver la grandeza de las cosas. El adulto pierde esa frecuencia con el milagro, y solo la vuelve a atisbar cuando acompaña a un chico en su descubrimiento del mundo. No hay lenguaje capaz de retener esa magia evocadora. Salvo la música.
La orquesta infanto juvenil Corazón de Música tiene más de una década de trayectoria. Se creó en 2009. Fue la primera de este tipo en Resistencia. Su sede inicial fue la Escuela 518 ‘Comandante Andresito‘ del barrio Provincias Unidas. Desde el regreso tras la pandemia en junio pasado realizan sus actividades en la Escuela 880 ‘Justo P. Farías‘ del barrio Santa Inés.
Juan Bautista Cardozo es su director. Franco y con una vasta trayectoria a cuestas responde las consultas de NORTE con claridad. ‘En 2008 se puso en marcha el Programa Nacional de Orquestas y Coros para el Bicentenario. Por eso en 2009 comenzamos con la primera camada de chicos. En esta gestión el programa depende de la Dirección General de Políticas Socioeducativas del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Provincia del Chaco, y su responsable es Alejandro Yensen. Tiene a su cargo cinco orquestas y seis coros que están distribuidos en toda la provincia. Las otras orquestas están en La Leonesa, Barranqueras, Puerto Vilelas y Colonia Elisa‘ comenta.
EL ROL SOCIAL
El director explica que el factor que determinó la elección de las escuelas en las que trabajaron fue la cercanía a la avenida Soberanía Nacional, para así integrar a los niños de esos sectores a la vida cultural urbana, ya que hubo en los últimos años una verdadera explosión demográfica en esa zona de Resistencia. ‘No se cobra nada por participar en la orquesta y disponemos de un equipo de profesores de excelencia. Nos orientamos a que se interesen chicos de familias con problemas económicos, que viven en lugares distantes del centro de la ciudad y no tienen la posibilidad de comprar un instrumento. A través de un comodato por un año (que firman los tutores), y que se aprueba tras un análisis socioeconómico, se les presta a los chicos los instrumentos de que disponemos para ese fin. Lo importante, en definitiva, es que la familia acompañe a la orquesta‘.
‘Cuando empiezan con el instrumento lo fundamental es que valoren el conocimiento, que vean lo que les permite hacer y alcanzar y que se sientan protagonistas, así su autoestima crece y eso les sirve para encarar cualquier cosa que quieran hacer. Tenerlos ocupados con hábitos saludables, alejados de la droga y los vicios‘ destaca el profesor Cardozo.











