"Se vendió al diablo"
Messi, 2030, y un trato muy incómodo con Arabia Saudita.
Contenido externo embebido"Estoy emocionado de que explores los tesoros del Mar Rojo, la temporada de Jeddah y nuestra historia antigua. ¡Esta no es su primera visita al Reino y no será la última!"
Messi estaba entre un elenco de nombres de alto perfil, junto con Diego Maradona, las exestrellas brasileñas Cafú, Roberto Carlos y Ronaldinho, el defensor italiano Leonardo Bonucci y el exinternacional holandés Patrick Kluivert, quienes enviaron mensajes publicitando un juego para recaudar fondos para los necesitados en Arabia Saudita. Famosos actores como Charlie Sheen también enviaron mensajes, así como el rapero Snoop Dogg.
Tomemos, por ejemplo, el relato de Khashoggi, el disidente brutalmente asesinado en Estambul en 2018. Según un informe de inteligencia de EEUU, MBS es responsable de aprobar la operación que mató a Khashoggi. MBS describe las investigaciones como "defectuosas". En una entrevista de Newsweek grabada antes de su muerte pero publicada después, Khashoggi dijo que MBS "no tiene asesores políticos excepto Turki al-Sheikh y Saud al-Qahtani". Y agregó: "Son muy matones. La gente les teme. Turki al-Sheikh está a cargo del deporte, y se rumorea que tiene algunos miles de millones a su disposición para gastar en deportes y mantener ocupados a los jóvenes".
Al-Qahtani dirige operaciones de medios y propaganda para MBS, e informes de inteligencia de EEUU los vincularon previamente con el complot que terminó con Khashoggi asesinado. Un tribunal saudita absolvió a Al-Qahtani de los cargos en 2019.
Mientras tanto, Al-Sheikh es un exguardia de seguridad de MBS que se hizo tan amigo del Príncipe Heredero que se le permitió dirigir la Comisión de Deportes del país. The New York Times informó que Al-Sheikh desempeñó un "papel clave" cuando MBS detuvo a cientos de los empresarios más ricos de Arabia Saudita en un hotel Ritz-Carlton en interrogatorios que se enmarcaron como un intento de "frenar la corrupción".
Mientras dirigía la Comisión de Deportes, Al-Sheikh se convirtió en un interlocutor clave para aquellos que deseaban sacar provecho del dinero disponible en Arabia Saudita. Fue responsable de organizar un partido entre Brasil y Argentina en 2019, donde su club de fútbol, el Almería, publicó un clip en las redes sociales de Messi y Al-Sheikh abrazándose en el túnel antes del partido con el título "dos leones". Messi también deseó públicamente feliz cumpleaños a Al-Sheikh, y antes visitó la casa del político en Riyadh con otros jugadores argentinos.
¡Hoy temprano, me lo pasé muy bien mostrándole a Messi y sus amigos el histórico #Jeddah ! Me alegro de que él estaba hipnotizado por su esencia, herencia y belleza. ¡Espero darle la bienvenida a él, a su familia y amigos nuevamente muy pronto!
Como parte de su papel como presidente de la Autoridad General de Entretenimiento, Al-Sheikh también contrató a Messi para que anunciara Riyadh Season para 2022 (un festival de entretenimiento) con grandes afiches que aparecieron en Londres, Dubai y Newcastle. También apareció otro video de Messi promocionando la temporada de Riyadh con una camiseta del PSG.
Es interesante porque, durante mucho tiempo, la relación entre Arabia Saudí y Qatar (el Estado vinculado con el PSG) había sido tensa y sus vecinos habían bloqueado a Qatar. Al-Sheikh estuvo en el centro de los ataques contra Qatar, e incluso sugirió en Twitter que la Copa del Mundo de este año debería trasladarse a Inglaterra o EEUU si el anfitrión Qatar fuera declarado culpable de "violaciones éticas".
Sin embargo, el contrato de Messi en el PSG le permite aceptar los acuerdos comerciales que desee, y el año pasado se produjo un deshielo en las relaciones entre ambas monarquías, en la medida en que MBS y el emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, se sentaron a ambos lados del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, durante el partido inaugural de la Copa del Mundo el domingo pasado.
Horak, el exembajador de Canadá en Arabia Saudita, fue expulsado del país en 2018 por la posición canadienses en defensa de los activistas de derechos humanos detenidos en el reino. Es equilibrado en su evaluación, y explica que "occidente se llenó de esperanza" cuando MBS intentó por primera vez "impulsar reformas en el país", pero el asesinato de Khashoggi, combinado con la represión de las activistas por los derechos de las mujeres, hizo que la opinión internacional se volviera contra el régimen.
El embajador dice de Al-Sheikh: "Escuché sobre su reputación y fue muy considerado entre ese círculo interno y MBS en la Corte Real, seguro. Está muy conectado y tiene a Messi a bordo, estoy seguro de que a MBS le encanta. Sería otro símbolo de dónde están en el mundo, según ellos. Ya no están en este aislado reino del desierto. Con su perfil internacional le da una mayor sensación de normalidad al reino Saudita, por lo que sería visto como una ayuda para su candidatura a la Copa del Mundo 2030".
"La marca MBS quizá haya sido dañada irreparablemente por el asesinato de Khashoggi. Y, lógico, la marca de Arabia Saudita ciertamente se vio empañada por eso. Cuanto más pueda acercarse, sea directa o indirectamente, a las celebridades mundiales, podrá pulir la marca Arabia Saudita en consecuencia".
Khalid Al-Jabri, cuyo hermano y hermana siguen encarcelados, dijo que "No me importa que jugadores como Messi jueguen en Arabia como parte de un equipo, porque no creo que los fanáticos sauditas deban ser privados de esa oportunidad sólo por las atrocidades cometidas por quienes gobiernan el país. Pero tengo un problema con Messi el individuo, que se convierte en una herramienta para el lavado deportivo saudita. Se vendió al diablo".
"Un video del inestable ayudante de Mohamed Bin Salman (MBS) @turki_alshikh,
rompiendo un televisor con controlador de videojuegos. Así la monarquía saudita conduce su política, con apoyo del inestable secretario de Estado de EEUU @SecPompeo"
El lunes por la noche en Doha Messi participó de la conferencia de prensa previa al partido de apertura del Grupo C entre el país que representa en la cancha y el Estado que usa su imagen fuera de ella. En las pantallas de tv de Qatar se emiten anuncios de Messi promocionando viajes a Arabia Saudita. En esa conferencia de prensa, su llegada fue recibida por oohs, aahs, jadeos y una ráfaga de teléfonos con cámara haciendo clic, mientras que a algunos de los periodistas presentes los sacaron de la sala con una palmada.
Este cronista no fue habilitado para preguntar en esa sesión de prensa agitada, pero baste decir que Messi respondió a más de una docena de preguntas y ninguna de los medios sudamericanos o árabes se centró en su acuerdo para promover a Arabia Saudita. Las esperanzas sauditas aumentaron una vez más el domingo por la noche, cuando MBS se sentó junto a Infantino en el primer partido de esta Copa del Mundo, mientras que la pareja también fue vista socializando juntos en Bali en la cumbre del G20 la semana pasada. También han visto combates de boxeo juntos antes.
Fuentes cercanas al Estado saudita, que no quieren ser nombradas para proteger las relaciones comerciales, sienten una confianza creciente en que su candidatura para la Copa Mundial 2030 será la opción preferida, junto con Egipto y Grecia, lo que probablemente desviará el escrutinio que tendría una oferta individual. Los sauditas también presentaron una oferta para albergar la Exposición Universal 2030, lo que subraya aún más su deseo de hacer de Vision 2030 la culminación de su gran plan.
En las conversaciones con figuras argentinas destacadas, brilla la incomodidad por criticar a Messi, aunque sea levemente. Consultado sobre si le parece raro que Messi esté ayudando a reparar la imagen del rival por el derecho a albergar el Mundial 2030, su excompañero de selección Maxi Rodríguez dijo: "Sí, la verdad, pero bueno… no sabés qué podría acabar pasando. Querés que la Copa del Mundo esté en tu casa. Pero hay mucho que hacer, porque no es fácil ser el anfitrión de una Copa del Mundo. Veremos qué pasa cuando se elija el anfitrión del torneo. Como argentinos, nos gustaría volver a vivirlo en nuestro país".
Fernando Marín, coordinador de la candidatura conjunta sudamericana que involucra a la Argentina, dijo: "Messi tiene un poder único dentro y fuera del campo. Ha crecido de manera superlativa. Messi es una marca en sí mismo y muy poderosa. Es una marca para todo el fútbol, no para los Estados. Será pieza fundamental de una apuesta sudamericana para el 2030".
También parece ser una pieza fundamental de las ambiciones sauditas para 2030.
*Publicado en The Athletic.










