Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

Los derechos de las personas sordas

En 2011 un grupo de jóvenes de una escuela para sordos visitó la 37° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y se acercó a Leonardo Favio, que presentaba un libro con su biografía, para tomarse unas fotos con el cineasta y cantante. "¿Viste la película Gatica?", preguntó Favio a uno de los alumnos, con la ayuda de un intérprete de Lengua de Señas Argentina. "Nosotros no vemos cine nacional. Vemos películas extranjeras porque vienen subtituladas en castellano", respondió el estudiante. "¡Claro! Tenés razón", dijo Leonardo y le prometió que haría subtitular su película para que ninguna persona sorda o hipoacúsica quede sin la posibilidad de acceder a esa obra.

La anécdota fue rescatada por la realizadora Liliana Mazure en el prólogo del libro "La accesibilidad a los medios audiovisuales: la narración en Lengua de Señas Argentina y subtitulado para personas", de Claudia Gabriela D’angelo y María Ignacia Massone, en el que se observa que a partir de la aprobación de los tratados internacionales sobre derechos humanos y de la ratificación de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, quedó claro que las sociedades del mundo coinciden en que se deben adoptar medidas concretas para garantizar la inclusión de las personas con discapacidad y consideran que no hacerlo es una práctica discriminatoria que viola los derechos humanos.

En ese sentido, merece mencionarse la reciente aprobación, por unanimidad, en la Cámara de Diputados de la Nación del proyecto de ley que reconoce a la Lengua de Señas Argentina (LSA) como idioma natural y originario de la comunidad en todo el país. Ahora falta que el Senado lo convierta en ley y, de ser así, se reconocerá a la Lengua de Señas Argentina como parte de un legado histórico inmaterial que integra la identidad lingüística y la herencia cultural de las personas sordas de nuestro país.

La Confederación Argentina de Sordos sostiene que privar a cualquier niño o niña de una lengua significa quitarle el derecho de desarrollar adecuadamente sus emociones y pensamientos desde los primeros años de vida. Desde hace décadas, advierte la entidad, miles de niños sordos e hipoacúsicos continúan sin lograr una fluidez nativa y un dominio completo de al menos un idioma natural, siendo perjudicados en su posterior desarrollo personal e inserción social. Al respecto, remarca que con la Lengua de Señas Argentina los niños sordos logran acceder a un desarrollo lingüístico- cognitivo acorde a su edad. De esa manera se evita la privación lingüística y se garantiza posteriormente el pleno ejercicio de las facultades, derechos humanos, civiles, culturales y políticos de esos niños sordos. Por eso, esta Confederación venía reclamando la aprobación en el Congreso Nacional de una ley que reconozca oficialmente la Lengua de Señas Argentina como idioma natural de las personas sordas en todo el territorio argentino.

En el año 2006 la Organización de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. El objetivo de la misma es lograr un cambio de paradigma para avanzar desde el modelo médico rehabilitador, que en el caso de las personas sordas, únicamente ve la falta de audición, hacia un enfoque que promueva la concepción de las personas sordas como sujetos de derecho. La Confederación Argentina de Sordos lanzó una campaña federal con el objetivo de lograr una ley que reconozca de manera oficial a la Lengua de Señas Argentina como la lengua natural y originaria de la comunidad sorda y también como su patrimonio lingüístico y cultural. Se estima que el 95% de las personas que conforman la comunidad sorda nacen dentro de familias oyentes. En un video difundido por la Confederación Argentina de Sordos se explica que los padres de niños sordos, en su preocupación, solicitan ayuda de los médicos, pero estos no conocen la identidad, cultura, el idioma y el carácter visual de la Lengua de Señas y esto trae consecuencias. La más importante, advierte la Confederación, es la privación lingüística. Por ello, los niños y las niñas durante su crecimiento pierden el derecho a desarrollar su pensamiento en su propio idioma, es decir, en Lengua de Señas. Es de esperar que una vez sancionada la ley, se promueva el acceso y el uso de la Lengua de Señas Argentina de todas las personas que elijan comunicarse a través de ese instrumento para lograr una inclusión plena en la sociedad.

Te puede interesar