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Enfermeras denunciaron ajuste contra la salud pública

La lucha de los trabajadores de la salud de la Ciudad de Buenos Aires se ha extendido a más provincias, reclamando mejoras salariales y contra la precarización laboral.

   Ayer, en otra movilización a Plaza de Mayo participaron trabajadores de los hospitales Garrahan, Posadas y Evita, entre otros, que reclamaron aumentos salariales y mejora en las condiciones de trabajo. 

   También en Córdoba los trabajadores de la salud llevan adelante paros y movilizaciones por un incremento salarial y condiciones dignas de trabajo. Hace poco, trabajadores autoconvocados protagonizaron un paro de 72 horas, denunciando que "el gobernador Schiaretti paga salarios de pobreza y somete al personal de salud a jornadas de extenuantes".

   En Santa Fe, la situación es muy delicada; trabajadores del Hospital Gamen salieron al paro porque les adeudan salarios, denunciaron la bancarrota del hospital y rechazaron el despido de trabajadores.

   En Jujuy, trabajadores de la salud pública pararpn el 17 de noviembre por 48 horas, reclamando mejoras salariales y rechazando el ajuste del gobernador radical Gerardo Morales.

   Los residentes y concurrentes de la provincia de Buenos Aires también confluyeron con la movilización de los de la Ciudad de Buenos Aires. El gobierno del peronista Axel Kicillof paga salarios por debajo de la línea de pobreza y mantiene a los hospitales en malas condiciones. 

   Este mièrcoles, la "Marea Blanca" bonaerense marchará a la Casa de Gobierno en La Plata, para reclamar un salario equivalente a la canasta básica familiar y contra el ajuste en la salud pública.

   Julián Asiner, delegado de los médicos residentes del hospital Durand, explicó que "Si se toma todo el gasto existente en salud, cada argentino necesita en promedio unos u$s 1.400 para su atención, de los que el Estado invierte solo u$s 107". 

   Rodolfo Moreno, presidente de la Asociación Argentina de Pediatría, advirtió que "el año pasado quedaron 30% de residencias vacantes en todo el país, y este año la situación va a ser peor, debido a los bajos salarios y al ajuste general".

   El quebranto del sistema de salud, en combinación con la caída general de los salarios, deterioraron más las condiciones de vida de la población. La mortalidad infantil es cuatro veces mayor que en un país con grandes desigualdades como Corea del Sur; y en muchas provincias las cifras se disparan aún más.