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Paulo Ferreyra

columista

Guillermo Cides: "Vamos a los conciertos para vernos reconstruidos en canciones"

Dueño de un estilo único con el stick y considerado uno de los mejores del mundo, realizará conciertos en Resistencia y en Corrientes.

La belleza de las cosas está en su distancia perfecta y armónica, en su progresión aritmética y en la combinación de las mismas. Los artistas no tenemos un don, solo somos perfectos matemáticos de la belleza. Cuando las personas disfrutan de la música o de algún texto en realidad están sintiendo la percepción de las distancias. El espacio entre una nota y otra, la distancia entre las frecuencias de sonidos que llegan al oído, los espacios entre los verbos y adjetivos en una frase espontánea. Solo captamos el orden y lo transformamos en obras de arte, canciones o verbos. Nos gustamos en realidad a nosotros mismos. Cuando vamos a un concierto nos vemos a nosotros mismos en esas notas porque sus distancias son las nuestras. Vamos a los conciertos para vernos reconstruidos en canciones.

Estas palabras iniciales pertenecen al músico stickista Guillermo Cides. Además de ser uno de los referentes indiscutidos del instrumento también escribe, su relación con la música y la palabra van de la mano.

Este año que ya comienza a transitar su última etapa dejó atrás un programa radial llamado Flecha de Papel. El mismo se gestó desde Centro Cultural Universitario de la Unne de Corrientes. Fue un ciclo que ofreció propuestas literarias y entrevistas de distintas índoles relacionadas a la lectura y a los libros, también a la música. La idea, la producción y la conducción estaban a cargo de Maia Eirín, Osvaldo Burgos y Paulo Ferreyra. En una de esas emisiones se entrevistó a Guillermo Cides y hoy su voz llega al papel.

Guilllemo Cides, considerado el más grande stikista del mundo. Nació en Córdoba, vivió en Olavarría y estudió tres años de Medicina en la Universidad de La Plata para luego radicarse en Buenos Aires y dedicarse por completo a la música, influido por su amigo y músico Sergio Petaco. Incursionó en diferentes estilos. En 1994 lanzó su primer disco titulado El mundo interior de los planetas, desde entonces no ha parado de producir discos nuevos. Desde comienzo de los noventa toca el stick, instrumento creado por el lutier Emmett Chapman.

De a ratos habla pausado, desgranando cada palabra. En ese trance le preguntamos qué es la belleza, tras un breve silencio deslizó: ‘la belleza son pequeños momentos que uno captura con algo, con sus ojos, con sus manos o con su cuerpo. Hay un momento y no otro. Hay un estado de felicidad momentánea que de pronto apareció. La música tiene esas cosas. Un concierto no está lleno de belleza todo el tiempo. Cualquier manifestación artística tiene un momento o un espacio para la belleza. Hay un momento. Yo busco eso cuando estoy tocando como músico y como alguien que escucha eso que sale de mi instrumento. Hay que estar atento para encontrar la belleza en lo cotidiano. La idea sería estar atento a la belleza. Hay que parar el ritmo de la vida y captarla‘.

El músico estará el jueves 17 en el Teatro Candilejas de Goya, Corrientes. El viernes 18 en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Económicas en Resistencia. Al día siguiente de 10 a 12 realizará una clínica de Stick en el Centro Cultural Universitario de la UNNE, Córdoba 794, Corrientes. Por la noche a las 21 realizará un concierto en las Escalinatas del Teatro Vera.

 Cuando empezaste a tocar el stick no había referentes en el país. Hoy sos considerado uno de los más grandes por tus pares. ¿Para vos quién es el mejor stikista del mundo?

Para esto tengo una respuesta romántica y es que el mejor stikista es aquel que toca con el corazón. Sucede que la historia de este instrumento que llamamos stick se está escribiendo ahora, en estos años. Todo se está haciendo en este momento, las técnicas se van moviendo y eso es lo más interesante. En estos últimos veinte años han aparecido diferentes formas de tocarlo y deferentes músicas que se han hecho con el stick. No hay una forma única de tocarlo y quizás lo que hoy resulta bueno dentro de diez años ya cambie por otras formas de ejecutarlo.

En ese sentido también vos abriste puertas grabando diferentes obras, por ejemplo haciendo un disco de música clásica.

Tengo que aclarar que no vengo de la música clásica. Cuando comencé a grabar obras de Bach no sabía cómo debía sonar o cómo tendría que sonar esta música con el stick. A medida que estaba grabando iba experimentando. Eso lo hice cuando vivía en Holanda un tanto embebido por esa atmósfera tan especial. Hacerlo fue un reto técnico y sonoro muy importante. Hoy ya hay otros discos de música clásica con el stick.

¿Cómo llegaste a este instrumento?

Originalmente el stick fue inventado por un luthier de California en los años 70. A partir de ahí hubo una evolución donde algunos artistas lo tomaron para sus grabaciones, entre ellos Peter Gabriel. Ahí tuvo una exposición mayor.

En nuestro país conocí el instrumento de una forma muy casual. Un músico lo había traído tras un viaje por New York y después de tomar contacto con el instrumento aprendí a tocar. Aquí en el país no había escuelas ni músicos que enseñaran a tocar stick. Hice mi primer concierto y después empecé a hacer escuela, cuando otros músicos me veían tocar me decían yo también quiero tocar y entonces armé una escuela.

¿Cómo podrías definir al stick?

Claro, ¿ahora toca explicarlo un poco no qué es el stick? Imaginemos una guitarra eléctrica sin el cuerpo de la guitarra. Entonces nos queda el mango con su diapasón. Ahora debemos imaginarnos un diapasón mucho más ancho y mucho más largo que el de una guitarra. Esto se cuelga en diagonal sobre el pecho del músico. Este instrumento tiene diez cuerdas, cuerdas de bajos y de guitarra. La manera de ejecutarlo es apretando las cuerdas con los dedos de las dos manos. Es un instrumento que mezcla el bajo con la guitarra con una técnica de piano con un sonido percusivo porque el músico está percutiendo las cuerdas.

Este instrumento transforma al músico en una pequeña orquesta. Se puede armar un universo de sonido. Es eléctrico, así que el mundo de la electrónica está disponible y el abanico de efectos se ensancha muchísimo.

Es un instrumento que tiene mucho potencial sonoro desde grave hasta notas muy agudas, ese es el reto, aquí está el instrumento y qué música podemos hacer. En mi caso hice muchas músicas, tango, clásica, folclore, rock progresivo, es una aventura arriesgada.

Por lo que estás expresando la música que se hace con stick es puramente experimental.

Es experimental en el sentido de que no ha sido explorado en su totalidad. Pensemos por un momento que la mayoría de los instrumentos tienen una historia de siglos atrás. En cambio el stick desde los años 70 hasta hoy son pocos años de desarrollo musical, sin embargo se han hecho muchos proyectos musicales importantes. Nos hemos mezclado unos con otros y nos hemos unido a otros músicos para hacer combinaciones posibles. En mi caso tuve la suerte de trabajar con grandes referentes del país como Liliana Herrero, Chango Farías Gómez, Celeste Carballo, entre muchos otros. Todas las experiencias de escenarios y mezclas hacen la historia de un instrumento. Lo novedoso es cómo se va insertando el instrumento en el mundo musical moderno.

En cada país se adapta el instrumento a la música que busque desarrollar el músico. En mi caso tuve diferentes etapas. Mis conciertos son un híbrido y una mezcla. Yo me considero un músico popular donde pasan los tangos, la música clásica, el rock y el folclore, por nombrar algo que ahora viene a la memoria. Cada música siempre crea su propia identidad.

El estilo es lo que hago y es diferente a tantos otros stickistas, esto es lo bonito del asunto porque cada uno encuentra su lenguaje para expresarse.

Además de abocarte a la música le das mucha importancia a la palabra, ¿por qué?

 Soy un escritor silencioso. Soy la misma persona que siente, ríe, llora, viaja y al mismo tiempo escribe y ejecuta el stick. Soy una sola entidad. Leo poesía por ejemplo y esa potencia que puede tener un poema me parece que también puede tener la música. Los artistas tenemos un trabajo o una responsabilidad que en mi caso la tomo en serio. Mi función es modificar a los que puedan escucharme a través de cualquier medio.

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