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El derecho al voto en la Universidad

Garantizar el derecho a elegir a quienes nos representan es un pilar fundamental del sistema democrático. Por eso, las medidas adoptadas para eliminar de los procesos electorales todas las barreras que impiden o limitan el ejercicio pleno de ese derecho a las personas con discapacidad adquieren gran relevancia a la hora de erradicar la desigualdad.

La semana pasada la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste utilizó boletas accesibles, confeccionadas con el sistema Braille, en las elecciones del claustro estudiantil para el Consejo Directivo. De esa manera, Humanidades se convirtió en la primera unidad académica de la UNNE en poner en práctica una medida de ese tipo para garantizar elecciones inclusivas. En esta oportunidad, fue en el marco de la celebración de las elecciones ordinarias de representantes del Claustro Estudiantil para el Consejo Directivo de la Facultad. Según informó la casa de estudios, las boletas fueron donadas por la editora Braille "Roberto Emilio Toullieux", y su impresión fue realizada en la imprenta del Centro Social Recreativo Cultural para No Videntes y Ambliopes (CE.NO.VI.). A través de un comunicado se indicó, además, que la iniciativa surgió desde la Junta Electoral de la Facultad de Humanidades, siguiendo la política de inclusión que impulsa la UNNE, enmarcada también en otras medidas adoptadas por Humanidades para promover políticas de inclusión educativa que tienen en cuenta la diversidad de la población estudiantil.

Las personas con discapacidad, históricamente, han tenido que vencer numerosos obstáculos a la hora de ejercer sus derechos. En los últimos años, afortunadamente, ha cobrado mayor visibilidad el reclamo por una mejor accesibilidad electoral que permita garantizar la plena participación de la población en los procesos políticos y electorales. Hay que decir que esos avances han sido posible, en gran medida, gracias al trabajo de organizaciones no gubernamentales y asociaciones civiles que aportaron valiosas recomendaciones relacionadas con situaciones vividas por personas con discapacidad que vivieron una situación de privación de derecho.

Es de esperar que otras facultades se sumen al desafío de detectar y resolver con medidas prácticas las barreras existentes que impiden a estudiantes con algún tipo de discapacidad ejercer su derecho al voto, en estos casos, en ámbitos académicos. Cabe recordar, por otra parte, que en las últimas elecciones generales en las que participó el conjunto de la ciudadanía también se pusieron en marcha medidas de accesibilidad electoral, con procedimientos que se implementaron con el objetivo de garantizar el derecho a votar de aquellas personas que ven limitada su participación plena y efectiva en el proceso electoral al existir diversas barreras que se lo impiden. A modo de ejemplo se puede citar el caso del cuarto oscuro accesible habilitado en las escuelas que participaron de las jornadas electorales y que se ubicó por lo general en el espacio de más fácil acceso y más cercano a la entrada del lugar de votación, señalizado para que pueda ser identificado en forma sencilla.

Hablar de inclusión electoral implica hablar de la adopción de medidas que reconocen la diversidad que existe entre las personas para que nadie se quede sin poder ejercer su derecho a votar y a elegir representantes en igualdad de condiciones. Dicho de otro modo, ninguna persona puede ser privada de sus derechos, incluido el derecho al voto. Por último, vale recordar que se trata de un derecho reconocido por la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su protocolo facultativo que fueron aprobados mediante resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 13 de diciembre de 2006. Por eso es importante que las instituciones que participan de un proceso electoral aseguren que estén disponibles los apoyos necesarios para que todas las personas asistan a su lugar de votación y puedan ejercer su derecho a elegir a sus representantes.

Por último, debe insistirse en la necesidad de adoptar medidas que eliminen las barreras que se presenten en el proceso electoral, especialmente las socioculturales, evitando situaciones discriminatorias o excluyentes que impidan el derecho a votar. Se debe trabajar para ampliar la base electoral sin dejar a nadie al margen de los procesos electorales, garantizando que la información de carácter electoral llegue a todos, teniendo siempre en cuenta la diversidad del electorado.

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