Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

Riesgos de una vida sedentaria

Algunos hábitos poco saludables, como la escasa actividad física y la alimentación con productos de bajo nivel nutricional, predisponen a las personas a sufrir afecciones cardiovasculares y obesidad. Está comprobado que la vida sedentaria tiene una estrecha relación con el desarrollo de enfermedades, por eso es aconsejable seguir una rutina de actividades físicas para lograr un mejor estado de salud muscular y cardiorrespiratorio.

Según la Organización Panamericana de la Salud quienes tienen más probabilidades de padecer hipertensión, cardiopatías, ataques de apoplejía, diabetes y depresión, entre otras enfermedades son las personas que realizan poca actividad física y consumen alimentos con exceso de calorías. Un informe del organismo señala que esos factores, combinados, pueden derivar en un paulatino aumento del peso corporal y, con el paso del tiempo, a la aparición de hipertensión y diabetes. Si a esto se suma el hábito de fumar, los riesgos se multiplican. Está comprobado que el cigarrillo es altamente dañino para el organismo, ya que en ese producto se han encontrado múltiples sustancias que tienen efectos nocivos para la salud. Los alquitranes, por ejemplo, son responsables del 30 por ciento de algunos tipos de cánceres que afectan al riñón, el páncreas y el estómago, y del 90 por ciento del cáncer de pulmón. El monóxido de carbono, en tanto, es el causante de más del 15 por ciento de las enfermedades cardiovasculares. De manera que es importante que se tome conciencia sobre la necesidad de abandonar estos malos hábitos y dedicar más tiempo a la actividad física. En rigor, cuando se habla de "actividad física" se hace referencia a una amplia variedad de actividades y movimientos que incluyen actividades cotidianas, tales como caminar o subir y bajar escaleras, además de otros ejercicios planificados.

Durante los meses más duros de la pandemia, el sedentarismo se ha convertido en un verdadero problema de salud pública para la mayoría de los países. Por eso es importante que se haga hincapié en la prevención con campañas que generen una mayor conciencia sobre los riesgos que pueden traer aparejados para la salud la inactividad física. En materia de políticas públicas es necesario que se trabaje con los sectores de la población que está más expuesta a los factores de riesgo.

Debe recordarse que la mayoría de las enfermedades pueden prevenirse con la adopción de estilos de vida más sanos, dietas equilibradas y, por supuesto, acompañadas de una actividad física regular. Es importante también seguir las recomendaciones que la Organización Mundial de la Salud hace a los adultos para que realicen al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana, para lo cual se puede optar por caminar rápido, realizar tareas de cuidado del jardín, andar en bicicleta o bien realizar 75 minutos de ejercicio más intenso, como correr, o practicar un deporte colectivo. Por debajo de esos niveles se considera que la actividad física es insuficiente. Dicho con otras palabras, la actividad física regular ayuda a las personas a mantenerse más saludables.

En todos los casos, por supuesto, se recomienda consultar periódicamente al médico para ver cuál es la actividad más conveniente en cada caso. Debe señalarse, además, que la reducción en el consumo de sal es fundamental para el cuidado de la salud, especialmente de las que sufren hipertensión.

La Fundación Cardiológica Argentina, por su parte, señala que una persona físicamente activa tiene mayor y mejor esperanza de vida, independientemente de los factores hereditarios que tenga. Afirma, además, que la actividad física a cualquier edad previene numerosos problemas de salud crónicos, incluyendo la enfermedad cardiovascular ya que ayuda a controlar la presión arterial, los niveles de lípidos y glucosa en la sangre y mejora la salud de los vasos sanguíneos. Observa, por otra parte, que aún en los casos en los que haya factores de riesgo cardiovascular, una persona físicamente activa, reducirá el riesgo de muerte prematura en comparación con las personas inactivas que no tienen factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.

En conclusión, debido a que los estilos de vida actuales predisponen a las personas de todas las edades a mantenerse mucho tiempo inmóvil frente a una pantalla de televisor, computadora o teléfono móvil, es necesario que la población tome conciencia de la importancia que tiene la actividad física para poder llevar una vida más saludable.

Te puede interesar