Sin morrón en la dieta: el fruto se cotiza y se hace impagable
SÁENZ PEÑA (agencia) – Las comidas por estos días deberán evitar el morrón por lo pesado que resulta el fruto, no para el estómago sino para el bolsillo del consumidor que, si gusta de su sabor, deberá pagar entre mil doscientos y mil cuatrocientos pesos el kilogramo en las verdulerías de Presidencia Roque Sáenz Peña.
"El pimiento colorado es para guardarlo en caja fuerte", reconoció ante la consulta de NORTE el comerciante local de frutas y verduras, Marcelo Goy. Los precios de las verduras varían constantemente "y los valores de algunos productos que estaban muy elevados comenzaron a disminuir, mientras que otros, como es el caso del morrón, están teniendo marcaciones que difíciles de pagar para el consumidor". El alto precio implica que el vendedor no provea sus góndolas con el producto, "porque es difícil de conseguir y será dificultoso venderlos ya que el consumidor se mide mucho en las compras".

El pimiento rojo, que para muchos es esencial a la hora de las tradicionales empanadas o de una salsa o de un suculento guisado, deberá por unos días ser excluido de las recetas. El fruto "es un lujo" y ni los verduleros lo quieren comprar porque un cajón de diez kilos del producto tiene un costo inicial de siete mil pesos a lo que se le debe adicionar el valor del flete y de la carga y descarga. "De costo para nosotros el kilo vale mil pesos como mínimo, lo que significa que en la góndola debería tener un valor de entre mil doscientos y mil cuatrocientos pesos y la gente no tiene para pagar esos precios", remarcó Goy.
La buena noticia entre tanta pálida es que el rubro del comercio de hortalizas "es muy dinámico y al menos en dos ocasiones por semana cambian los precios, eso siempre fue así". "La mercadería ingresa un par de veces dentro de los siete días y los valores pueden subir o bajar lo que se ve reflejado en estos días en la papa y la cebolla que, si bien siguen con marcación alta, comenzó a retroceder el precio", detalló el comerciante sáenzpeñense.
DE LUJO
La comida saludable, con base en las frutas y verduras, requiere de una inversión importante. El zapallo texocabuto es otro lujo para los guisos ya que "no se consigue de la zona" y el kilogramo se paga cuatrocientos pesos. "La manzana es otro fruto que comenzó a subir, lo que ocurre siempre para esta época ya que al igual que la pera se cosecha una vez al año y la disponibilidad es lo último que queda de lo guardado en las cámaras hasta que en las próximas semanas comience la zafra", refirió Marcelo Goy.

Las frutas de carozo tampoco están en temporada y los precios de lo existente es elevado, "como es el caso de los duraznos que están comenzando a ingresar de Corrientes para venderse a cuatrocientos cincuenta pesos el kilo". "Las ciruelas varían su valor entre los quinientos y mil pesos el kilogramo, porque son frutas importadas que se están trayendo de España", detalló el comerciante de la Termal. En este sentido añadió que "todo lo importado es ya casi imposible de consumir" y mencionó el caso de la "papaya que ingresó con un costo para los comerciantes de mil cien pesos cada unidad". "Hay producciones que tendremos que dejar de consumir porque una familia no puede pagar lo que valen determinados frutos", reconoció.
"En este rubro la ecuación es simple: producto que falta, producto que tiene marcaciones impagables e inimaginables. Es oferta y demanda y si no hay, el productor hace valer su producción", resumió.
FLETES ELEVADOS
La otra contra que tienen los consumidores a la hora de pagar por las frutas y verduras es que el costo tiene un valor elevado de flete. El noventa por ciento de lo que se vende en las verdulerías locales proviene de cultivos que se realizan en otras provincias. El traslado implica como mínimo quinientos kilómetros y "más cuando la producción es de las regiones pampeana, del cuyo o de la Patagonia.
"Un bulto traído de Santa Fe de flete tiene un valor adicional de trescientos pesos a lo que ya es el costo del producto y eso, por ejemplo, en la lechuga, significa que por la logística se paga más de un cincuenta por ciento de lo que cuesta la mercadería", explicó Marcelo Goy. "En el costo de la mercadería el valor del flete tiene un impacto muy importante", destacó finalmente.
COMPRAS PORCIONADAS
SÁENZ PEÑA (agencia) - La tan recomendada dieta equilibrada está siendo difícil de cumplir para la mayoría de las familias, especialmente en lo que es el consumo de frutas y verduras que "valen su peso en oro". El Chaco no se autoabastece con hortalizas y, si bien las ferias francas o mercados municipales ofrecen producción local, la mayoría de las provisiones que se comercializan en las verdulerías provienen de otras provincias como Santa Fe, Buenos Aires, Jujuy y Mendoza. La lejanía implica en consecuencia un costo elevado en el flete que se traslada al consumidor.

"La gente achicó las compras, trata de llevar de todo, pero en poca cantidad, es decir ya no pide un kilo sino que solicita el producto por el dinero que tiene, cien o doscientos pesos, llevando por ejemplo tres mandarinas, tres naranjas, dos manzanas, dos bananas, así lo pide porque mide los gastos", explicó Marcelo Goy, comerciante de frutas y verduras en Sáenz Peña.
UNA BUENA: BAJA LA PAPA Y LA CEBOLLA
SÁENZ PEÑA (Agencia) – En la dinámica de los precios de las frutas y verduras, la papa y la cebolla vuelve a ser "accesibles" para el menú de la mesa familiar. La papa que llegó a pagarse en algunas verdulerías hasta los doscientos veinte pesos el kilo, hoy retrocedió en sus valores. "La oferta de la bolsa de cinco kilos, con los valores que se pagaban la habíamos sacado y ahora la repusimos a seiscientos pesos los cinco kilos de papa", mencionó Marcelo Goy.
La cebolla, con precios que sacaban lágrimas, se pagó hasta quinientos pesos el kilo mientras que ahora se la puede conseguir a doscientos veinte pesos el kilogramo. "La cebolla tuvo una reducción considerable en el valor, igualmente considero que sigue estando cara, pero por el momento la tendencia se muestra que baja", señaló el productor.










