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Brasil nos dirá qué se siente

"O país tropical" elige a su presidente para el periodo 2023-2027, a los 27 gobernadores, y renueva congreso y legislaturas. 

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Las encuestas, tras el último debate, señalaban que Lula podría ganar en primera vuelta.

   Hay más de 156 millones de electores habilitados (sobre una población total: 215 millones) y se espera una alta participación, motivada sobre todo por la fuerte polarización entre el actual presidente Jair Bolsonaro y el expresidente Lula. Si ninguno de ellos supera el 50% de votos, habrá segunda vuelta el próximo día 30 (lo mismo con los gobernadores).

Presidencialismo parlamentario

   El sistema político de Brasil es muy particular: es presidencialista, pero es el más parlamentario de América Latina. El Congreso es un actor decisivo en la vida política brasileña y su alta fragmentación -actualmente tiene casi 30 partidos representados- hace que sea muy complicado el trámite de leyes.

   Tanto Lula en sus dos periodos presidenciales, como Bolsonaro en el actual, han recurrido a diversos tipos de concesiones económicas y políticas a los congresistas -algunas no del todo legales- para lograr algo de gobemabilidad. Históricamente, el Ejecutivo brasileño tiende a constituirse tratando de contentar a las mayorías del Congreso para facilitar la salida de leyes.

   Cuando este sistema falla, aparecen escándalos como el 'mensalao' o impeachments como el que sacó a Dilma Rousseff de la presidencia. 

La bala

   Bolsonaro no eludió la práctica de transar presupuesto y poder político con los grupos parlamentarios, pero además se preocupó de incluir numerosos cuadros del Ejército en sus ministerios y secretarías (unos 6.000, entre retirados y activos), con lo que aseguró su gobemabilidad a pesar de los numerosos traspiés que caracterizaron todo su periodo presidencial.

   El bloque socioeconómico que expresa Bolsonaro ha sido denominado como las tres B': la Bala, la Biblia y el Buey. La Bala representa al Ejército, que no solo colaboró desde antes de su elección para facilitar la destitución de Dilma primero (al no oponer ninguna objeción al Congreso) y reclamar el encarcelamiento de Lula después (con expresiones públicas de generales retirados y en activo dirigidas directamente a los tribunales).

   Adicionalmente, hay un activismo de militares y policías dentro de sus instituciones, entusiastas de la violencia represiva del Estado, quienes se habían opuesto al estatuto de desarme ciudadano que el Congreso votó durante el segundo gobierno de Lula. La tristemente célebre Policía Militar, que convive desde hace décadas con un creciente poder del narcotráfico y periódicamente produce masacres de inocentes en las favelas, sostiene la tesis de que la población civil debe tener derecho a portar armas y a utilizarlas en legítima defensa.

   Con Bolsonaro consiguieron que sus reivindicaciones llegaran al gobierno: nombró miles de militares en la administración pública y promovió el uso de armas entre la población civil. Según cifras oficiales, los permisos de armas para 'coleccionistas y cazadores' subieron de 117.000 en su primer año de gobierno hasta casi 700 mil este año (la cifra supera la cantidad de policías activos, que son unos 400.000).

La Biblia

   La Biblia hace referencia a las iglesias evangélicas neopentecostales, que actualmente influyen sobre un 45% de la población, según la encuestadora Ipec. Los principales líderes de esas organizaciones religiosas apoyan a Bolsonaro. La más importante es la iglesia Universal del Reino de Dios, cuyo jefe, Edir Macedo, también es propietario de la red Récord, la segunda cadena de tv del país. Además, la Iglesia Universal tiene más de cinco mil templos, es dueña de cinco grandes diarios estaduales, tiene unas 8o emisoras de radio que alcanzan al 75% del país, una agencia de turismo, una de publicidad y otra de taxis aéreos, entre otras empresas. La bancada de la Biblia se opone al aborto, a la educación sexual, rechaza la diversidad sexual y exige que la educación religiosa sea obligatoria en las escuelas públicas.

El Buey

   La última B corresponde al Buey, figura que representa al agronegocio, un sector crucial de la economía brasileña, que está siempre entre los primeros tres productores mundiales de granos y de carne. Este sector reivindica su derecho a deforestar la selva amazónica 'para el progreso del país', y defiende el uso de agrotóxicos (Brasil es el primer consumidor mundial).

   Militan en este campo muchos latifundistas, en uno de los países con mayor concentración de la propiedad de la tierra en el planeta, pero cada vez más financistas, que son los que más crecen en este negocio.

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Bolsonaro arriesga más que la presidencia y podría ir preso; por ello amenaza con desconocer los resultados.

Bolsonaro

   Todos estos grupos de interés y de presión existían antes de Bolsonaro, pero su acción política estaba más dispersa. El gran logro del actual presidente es que se transformó en la figura que aglutina, representa y traduce directamente en los ámbitos políticos los intereses y ambiciones de este sector.

   En su momento, Bolsonaro contó también con el firme respaldo de los principales medios de comunicación del país y con el apoyo de un sector mayoritario de las máximas autoridades del Poder Judicial.

   Todos los factores enumerados le permitieron llegar a la presidencia con más de 58 millones de votos. Ahora, esa correlación de fuerzas parece haberse modificado.

La economía

   El principal factor que ha llevado la imagen negativa de Bolsonaro al 60% es sin duda el económico. El aumento de la pobreza y de la precariedad ha provocado una caída de 7 puntos en el poder adquisitivo de la población en los últimos 2 años. Un informe publicado en junio por la Red O Globo dice que unos 33 millones de brasileños pasan hambre o comen menos de dos veces por día, un incremento de más del 70% respecto de 2020.

   Más allá de una pequeña recuperación pronosticada para este año y el próximo -y sujeta a los desfavorables avatares de la economía mundial-, la economía brasileña está sitiada por deudas externas públicas y privadas que en conjunto suman unos u$s 2 billones, casi el 150% del PBI.

Lula

   Más allá de esa situación que afecta al grueso de su base electoral, Lula se mantuvo en primer lugar en las encuestas desde la proclamación de su candidatura porque muchos otros sectores con más poder que el electoral se han ido inclinando a su favor. Celso de Mello, expresidente de la Corte Suprema, y sus colegas Joaquim Barbosa, Nelson Jobim y Carlos Velloso, dijeron que apuestan por triunfo del candidato del PT en primera vuelta.

   Los medios de comunicación que en su momento hicieron campaña por la destitución de Dilma y por el encarcelamiento de Lula, ahora creen que es necesario remover a Bolsonaro.

   Otras muchas declaraciones y cartas abiertas 'por la democracia' se han conocido últimamente, que más o menos claramente se distanciaban de Bolsonaro y dejaban entrever un apoyo a Lula.

   La Asociación Bancaria (Febraban) y la Federación de Industrias de Sao Paulo (Fiesp); los presidentes regionales del mayor banco de Brasil, Itaú; el director de Suzano, la mayor productora de celulosa del mundo; todos sectores que apoyaron la candidatura de Bolsonaro en 2018, firmaron declaraciones pro-Lula este año. El lunes 19, en la Bolsa de Sao Paulo aplaudieron con alzas e índice récord el apoyo público que el expresidente de Banco de Boston, Henrique Meirelles, anunció a la candidatura de Lula.

El "Centrao"

   Después de esa fiesta en la Bolsa de Sao Paulo, la revista The Economist consideró que la confianza empresarial en un próximo gobierno de Lula se debe a que 'Los empresarios saben que el 'Centrao' -los partidos del centro que dominan el Congreso- estará al frente'. Esta semana Rodrigo Maia, uno de los líderes del 'Centrao', declaró públicamente su voto por Lula en primera vuelta, tal como antes lo había hecho su padre, César Maia (PSDB). Este martes, los dueños de Carrefour, el presidente del banco BTG Pactual y el presidente del banco Bradesco, junto a otro centenar de grandes empresarios, recibieron a Lula en una cena en la casa del dueño de la constructora Camargo-Correa para darle su apoyo.

La gente

   La gente, el pobrerío del nordeste y los trabajadores de los grandes centros industriales, nunca dudaron sobre quién era su candidato. Según marcaban las últimas encuestas publicadas tras el debate del jueves, Lula estaría superando el 50% de los votos y podría ganar en primera vuelta.

   Ese es el principal factor que ha venido inclinando hacia su candidatura a muchos poderosos que antes se le opusieron. Pero si gana, el expresidente no deberá olvidar a quién se debe en primer lugar.

   Si los Bolsonaro son una amenaza para la democracia, es necesario considerar que el incumplimiento del contrato social y electoral por parte de los demócratas suele abrir camino a los Bolsonaro.

   El reciente ejemplo de Chile es muy ilustrativo: en menos de seis meses, el presidente progresista perdió casi todos los apoyos con los que había subido, y después de la derrota en el plebiscito constitucional del 4 de septiembre debió entregar los principales ministerios -y de hecho el gobierno- al personal de la Concertación, el 'Centrao' chileno. 

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