Júpiter fotografiado por el James Webb
Las nuevas observaciones darán a los científicos más pistas sobre la vida interna del planeta.

El Telescopio Espacial James Webb (JWST) volvió a sorprender, ahora con increíbles imágenes del majestuoso e imponente Júpiter, el de las tormentas gigantes, vientos poderosos, auroras y condiciones extremas de temperatura y presión. Fueron dos fotografías del planeta más grande del Sistema Solar las que reveló la Nasa este lunes.
El comunicado de la Nasa que acompaña las imágenes explica que en los datos arrojados por el James Webb se pueden observar varios detalles de Júpiter en distintos filtros.
Las auroras que se extienden a grandes alturas sobre los polos norte y sur del planeta se pueden observar en los filtros rojos, lo que resalta la luz reflejada por las nubes más bajas y las neblinas superiores. También se observan brumas que se arremolinan alrededor de los polos norte y sur que aparecen en filtros amarillos y verdes y, además, se logra ver una nube principal más profunda en un filtro asignado a los azules.
También se observa la Gran Mancha Roja, tormenta que lleva más de 400 años en el planeta gaseoso y que ha sido retratada por otros telescopios, como el Hubble, en épocas pasadas. En las imágenes infrarrojas del Webb se muestra blanca, al igual que otras nubes que reflejan mucha luz solar. La Mancha es tan grande que su superficie es unas 2,5 veces el tamaño de la Tierra.
"El brillo en las imágenes indica una gran altitud, por lo que la Gran Mancha Roja tiene brumas a enormes alturas, al igual que la región ecuatorial", explicó Heidi Hammel, científica interdisciplinaria del Webb para observaciones dentro del Sistema Solar.
"Las numerosas ‘manchas’ y ‘rayas’ blancas brillantes son probablemente cimas de nubes a gran altitud de tormentas convectivas condensadas", explicó Hammel. Por el contrario, las cintas oscuras al norte de la región ecuatorial tienen poca cobertura de nubes.

Las imágenes de este lunes provienen de la cámara de infrarrojo cercano (NIRCam) del James Webb, que tiene tres filtros infrarrojos especializados que muestran detalles del planeta. Las imágenes han sido manipuladas en su edición y se ha mapeado con luz para distinguir entre el espectro visible, el que observamos los humanos, y el infrarrojo, que es la especialidad del telescopio.
La imagen fue procesada por los científicos Judy Schmidt y Ricardo Hueso. Schmidt es la encargada de traducir los datos infrarrojos del James Webb en imágenes visibles, según la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio, Nasa. "En las longitudes de onda más largas aparecen más rojas y en las longitudes de onda más cortas se muestran azules", explicó la organización espacial.
"Para ser honesta, realmente no esperábamos que fuera tan bueno", contó la astrónoma planetaria Imke de Pater, profesora emérita de la Universidad de California, Berkeley para la Nasa. La científica ha dirigido las observaciones de Júpiter con el científico Thierry Fouchet, profesor del Observatorio de París como parte de una colaboración internacional para el programa Early Release Science del James Webb.










