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Historia, leyenda y patrimonio cultural

Memorial de William Wallace

El 23 de agosto de 1305 fue ejecutado el legendario héroe escocés que brindó su vida luchando por la libertad. En Stirling, al norte de Escocia, se levanta un museo que recuerda su figura y su legado. 

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Hay dos versiones sobre el lugar de nacimiento de William Wallace, hacia el año 1270. Unos autores sostienen que nació en Eldersile, condado de Renfrenwshire, mientras otros afirman que fue en Ellerslie, Ayrshire. Ambas localidades escocesas, en el oeste de Gran Bretaña, son cercanas a Glasgow. 

Las disputas en Escocia por la sucesión del trono facilitaron la invasión inglesa en 1296. La resistencia comenzó de inmediato: se sabe que Wallace atacó ese mismo año un campamento inglés, que luego fue tomado prisionero, logró escapar, y comenzó a reclutar hombres para la guerra. En mayo del año siguiente –en las llamadas Guerras de la Independencia- mató al sheriff de Lanark, y unió sus fuerzas con otros rebeldes como Andrew de Moray: en poco tiempo lograron controlar una porción importante del territorio de Escocia. Por su parte, el rey de Inglaterra, Eduardo I, organizó un ejército a cuya cabeza nombró a John de Warrene, con la misión de aplastar la rebelión. 

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William Wallace

En septiembre de 1297 los escoceses llegaron a Stirling, conocida como Puerta de las Tierras Altas, pues facilitaba el cruce seguro por su puente sobre el río Forth. El castillo estaba controlado por fuerzas inglesas que intentarían cruzarlo para su avance al norte. El 11 de ese mes se produjo el enfrentamiento: los escoceses rodearon a los ingleses y masacraron a los soldados que habían logrado cruzar. Luego del triunfo, Wallace fue nombrado caballero y "Guardián de Escocia"; Moray murió dos meses después, por las heridas recibidas.

A causa de la derrota inglesa, el rey Eduardo I decidió comandar personalmente su ejército. Los dos bandos se encontraron frente a frente en Falkirk –unos 18 km al sur de Stirling- el 22 de julio de 1298, con una contundente victoria de parte de las fuerzas invasoras.  

Prisión y muerte 

Wallace salió ileso de la batalla y renunció a su título de "Guardián de Escocia", viajó por distintos países de Europa procurando ayuda para su causa y volvió a su tierra en 1304. Muchos rebeldes fueron perdonados, pero su líder fue capturado el 5 de agosto de 1305 cerca de Glasgow, al ser traicionado por un noble escocés llamado John Menteith. El 23 fue declarado culpable de traición y condenado a muerte en Londres. Antes de ser ejecutado lo torturaron: fue atado a un caballo y arrastrado desnudo por toda la ciudad, ahorcado sin rotura de cuello, emasculado y eviscerado para luego ser decapitado. Su cabeza cubierta de alquitrán se expuso en una pica en el Puente de Londres. Su cuerpo fue cortado en cuatro partes que exhibieron en Newcastle, Berwick, Stirling y Perth.

Al año siguiente Robert de Bruce fue coronado rey de Escocia y continuó la guerra contra Inglaterra, firmándose la paz entre los dos reinos en 1328, con el tratado de Edimburgo-Northhampton. 

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Espada original de William Wallace.

Construcción del memorial

Wallace pervivió como héroe nacional y fue convertido en leyenda. Ya a principios del siglo XIX se proyectaba realizar un monumento que perpetuara su memoria, y se discutía si levantarlo en Glasgow o Edimburgo, triunfando la idea de emplazarlo en Stirling dada su gran victoria en la ciudad, y a una distancia equidistante de las otras dos: a 46 km al noreste de la primera, y a 65 al noroeste de la segunda. 

En 1851 el reverendo Charles Rogers, capellán de Stirling, propuso una idea plausible y creó una comisión para llevarla adelante. Escribió más de 20 mil cartas para recaudar fondos, acción que le demandó años. En 1858 se realizó un concurso de proyectos, y fue seleccionado el del arquitecto escocés John Thomas Rochead. El 24 de junio de 1861 se colocó la piedra fundamental en el sitio elegido, la colina de The Abbey Craig, con vistas al memorable puente y al pueblo, en ceremonia que congregó a 80 mil escoceses de varias ciudades. 

William Burns, un abogado de Glasgow, nacionalista y escritor, fue el responsable de la comisión organizadora, y durante su gestión el monumento quedó terminado. El 11 de septiembre de 1869, en el 572 aniversario de la batalla de Stirling, el memorial se inauguró y abrió al público. 

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Antiguo puente de Stirling.

Museos memoriales 

Cintia Velázquez Marroni, en su artículo "El museo memorial: un nuevo espécimen entre los museos de historia", sostiene que en los museos memoriales "los acontecimientos presentados en ellos son traumas (…) la construcción de un memorial significa, determinadamente, la existencia de condiciones mínimas para que una sociedad canalice y reelabore de forma pública aquel trauma, posibilitando así una válvula de escape y, sobre todo, evitando desdibujar acontecimientos que forman parte de la herencia social". Paul Williams, por su parte, en "Memorial Museums. The Global Rush to Commemorate Atrocities", sostiene que hace uso del término memorial para "cualquier cosa que sirva en recuerdo de una persona o evento", y agrega que puede ser incluso un patrimonio inmaterial, como una canción. 

Si bien ambos autores refieren a memoriales –museos creados desde la segunda mitad del siglo XX- consideramos que el de William Wallace en Stirling reúne las características que lo definen como tal. Presenta el trauma que significó la guerra de independencia de Escocia y las relaciones con Inglaterra, relaciona la memoria con la historia, enaltece la figura de un héroe local que constituye un ícono identitario en la lucha por la libertad y la resistencia a la opresión, por lo que ha sido situado en un lugar emblemático y simbólico de la ciudad que fue protagonista de los hechos ocurridos a fines del siglo XIII.

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Escultura del héroes en el frente del edificio.

Salas y objetos

Si bien en 1869 se había inaugurado el edificio de unos 67 m de altura y 246 escalones para acceder a la última terraza, se hacía necesario establecer un guión y darle contenido para difundir la historia de Wallace y la independencia de Escocia. En 1886 se colocaron once vitrales con motivos alusivos, y en 1887 se emplazó una escultura de bronce del héroe, de cuatro metros de altura, realizada por el escultor David Watson Stevenson, en el frente del edificio. 

También se encuentra resguardada en una vitrina de vidrio su espada, recuperada del castillo de Dumbarton en 1505, de la cual se dice que estuvo allí desde que él fue capturado y que luego el rey James IV hizo reparar la empuñadura. Mide 1,68 m y pesa casi tres kilos. Fue robada en dos oportunidades: la primera en 1936 -recuperada tres años después-; la segunda en 1972 -devuelta ese mismo año-. 

El memorial cuenta con tres salas. En el primer piso se ubica el Salón de Armas, que ilustra sobre la vida de William Wallace y lo que representó para la historia de Escocia. Se exhibe una película de animación titulada "Wallace: la creación de héroe". 

En el segundo piso se encuentra el Salón de los Héroes, con esculturas de Robert Burns y Robert de Bruce, que con el correr de los años llegaron a sumar 16 bustos de personalidades destacadas de la historia escocesa, y una réplica de la espada de De Bruce. En el tercer piso está la Cámara Real, donde se ilustra sobre la batalla del puente de Stirling, exhibiendo armas e indumentaria de ambos ejércitos. Las muestras en las tres salas se presentan con excelente criterio estético y muy buena iluminación, son clarificadoras sobre el acervo exhibido, y con cartelería explicativa en inglés. 

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Busto y réplica de la espada de Robert de Bruce.

Desde este piso se accede a la terraza –la corona del monumento-, que permite al visitante caminar por los balcones y observar el paisaje y el puente de Stirling, sitio de la histórica batalla contra las fuerzas inglesas.  

Es importante destacar la gestión del memorial, que desde el estreno de la película "Braveheart", de Mel Gibson, multiplicó la cantidad de visitantes. Cuenta con una tienda de recuerdos donde además se catan y venden whiskies y licores, y se ofrece cristalería de lujo y joyas confeccionadas a mano por artesanos de la ciudad. Por otra parte, se organizan eventos y se alquilan espacios para bodas o cumpleaños.  

El memorial–museo de William Wallace combina historia, leyenda y patrimonio cultural. Revaloriza la figura de un héroe local, enfatiza sus acciones en la Guerra de Independencia de Escocia, y su legado a través de la historia. Se yergue en la cima de una colina como símbolo de libertad de un pueblo que preserva la memoria colectiva e identidad propia respecto de los otros países que conforman el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. 

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