Tijera de oro y platino
El peluquero estilista Orlando Toledo, cumplió 60 años de profesión, siempre se caracterizó por ser un showman de los cabellos. Es una destacada figura de un reconocido talento en su salón de peluquería y en las pasarelas, se mueve en un mundo dedicado especialmente a la mujer y a la estética.
Luis Orlando Toledo, nació un 06 de agosto en la ciudad de Resistencia (Chaco), su padre Luis Demetrio Toledo fue trabajador del Correo Argentino y su madre Juana María Graciani, bordadora. Orlando, como lo conocen todos, estudió en su ciudad natal, y desde chico peinaba a su hermana Ana María Toledo para que concurriera al colegio, también a su mamá, tías y vecinas allegadas; sus comienzos fueron en forma de autodidacta.

Un día, allá por el año 1962, su prima Coca Ghio de Martina le ofreció poner una peluquería en su casa, ante semejante propuesta él decidió concurrir durante tres meses a la Academia Yakelin, situada en calle Canning 200 (hoy avenida Raúl Scalabrini Ortiz) en la Ciudad de Buenos Aires. Este fue el inicio de su formación profesional y sus habilidades innatas siempre llamaron la atención de todos sus maestros.
"Cuando regresé me instalé en una pequeña habitación que me había prestado mi tía Coca, estaba ubicada en la Avenida Sarmiento 472, y fue entonces cuando inauguré la peluquería un 24 de mayo, peinando a las mujeres que asistirían al baile de gala que se realizaba en conmemoración al 25 de mayo, acontecimiento tradicional de la alta sociedad de la Ciudad de Resistencia, por aquellos años".

Esa habitación ya le quedaba chica, por la popularidad que fue adquiriendo poco a poco, debido a que la clientela fue sumándose y afianzándose. Ante la creciente demanda, conformó un espacio más amplio en el garaje de la casa, "allí instalamos sillones, espejos y mobiliario para satisfacer las necesidades de las clientas que recibía a diario. Pero, el tiempo que estuve en este local fue muy corto dado que la privacidad de mi primo (esposo de la tía Coca) se vio afectada, y nos pidió amablemente que nos fuéramos; este hecho lo recuerdo con cariño", nos contó Orlando entre risas.
Al retirarse de allí, alquilaron un local en Pellegrini 636, siempre en la Ciudad de Resistencia, donde la publicidad era de boca en boca. "Orlando siempre se caracterizó por un gusto particular, un showman de los cabellos, exigente, lo que lo hacía algo ‘gruñón’, y fue eso lo que cautivó a sus clientas. En aquellos años de la década del 60, solo existían dos profesionales muy conocidos en el medio que contaban con una clientela asidua, y al conocer su atención no dudaron en concurrir a su salón", nos confirma su amiga y colega Ima Gasparutti.

Su vida fue un constante perfeccionamiento a través de los laboratorios de cosmética capilar profesional, tales como L'Oréal, Wella, Silkey, Revlon, etc., participaba de eventos, desfiles, congresos.
En 1964 organizó su primer desfile en la Ciudad de Resistencia; luego en 1978 en un desfile que organizó en el Club Social de Resistencia, aglutinó la concurrencia de personas destacadas de los medios de comunicación, tales como Roberto Piazza, quien realizó los vestidos. Orlando consiguió relacionarse con profesionales de la moda, convocándolos a participar de sus desfiles, y participando él de sus eventos.
Fue el segundo presidente que tuvo la Cámara de Peinadores del Chaco, cuyo impulso entusiasmó y puso a esta entidad en su mejor momento. Desde 1986 es miembro de Intercoiffeur, cuyo padrino fue Carlos Becce, grupo al que pertenecen distinguidos profesionales del mundo, los cuales deben reunir exigentes condiciones.

Su profesión lo llevó a compartir y nutrirse de la moda del mundo participando de eventos, congresos en Paris, Italia, Londres, Alemania, Holanda, Brasil, Estados Unidos, de los cuales traía a Resistencia las tendencias en moda. Brindándolo primero a sus colegas en la cámara de peinadores y plasmándolo en un desfile para sus clientas, replicando la moda y adaptándola al momento y la sociedad.
En 1976 logró comprar el inmueble de calle Mitre 557, 2do. Piso, en el que instalaría su peluquería; en 1988 ya adquirió la propiedad de calle Güemes 530, lugar en el que actualmente se encuentra su peluquería, ambos en la ciudad de Resistencia.
En todos estos años tuvo una actividad muy intensa de trabajo y reconocimiento: Fue invitado a participar de desfiles realizados en Asunción del Paraguay. Organizó un desfile en la ciudad de Posadas (Misiones) en conmemoración a los 30 años de profesión de su colega Betina Anadon. Peinó a celebridades del espectáculo, entre ellas, Mercedes Sosa. En los ‘90 ante el advenimiento de la perestroika fue convocado para peinar a modelos rusas para el evento que se realizó en Buenos Aires.
Peinó a las modelos para el programa que conducía Ante Garmaz, que se emitía por Argentina Televisora Color, y se trasmitía el desfile desde las instalaciones de su peluquería en Resistencia.

En 1998 la Cámara de Peinadores de la provincia de Entre Ríos le hizo entrega de la ‘Tijera de Oro’ en reconocimiento a su trabajo. Fue también reconocido con la Tijera de Platino.
En el año 2021, en un evento realizado en las instalaciones de Casinos Gala le fue entregado un reconocimiento a su trayectoria y vigencia.
Es una destacada figura de un reconocido talento en su salón de peluquería y en las pasarelas donde participó, se mueve en un mundo dedicado especialmente a la mujer y a la estética. "El mundo de la estética, está pasando por un momento óptimo en su historia, donde hay una creación constante de una determinada moda acomodada al estilo que cada uno tiene, de esto se trata mi trabajo".
Una larga trayectoria de trabajar todos los días, dedicados a la belleza. "Años de empeño, de tesón, dirigidos al cuidado de la imagen personal de cada mujer que entra a mi salón, pensando continuamente en lo que doy a cada una de ellas, teniendo en cuenta hasta el mínimo detalle".
¿Cómo fue el desfile por tus 60 años de profesión?
"Lo hice en mi salón, lo pensé en agradecimiento a mis clientas, muchas de ellas las atiendo hace más de 50 años, es la tercera generación de cada familia. Las modelos son mis nietas y nietas de alguna de mis clientas; los vestuarios son propios de desfiles anteriores, modificados a esta época. También invité a sumarse con una pasada de ropa a Fabiana Laurita de la tienda ‘Las Lauritas’, ya que las tres generaciones son clientas mías".
¿Qué queda para resaltar de todos estos años?
"La enorme satisfacción de lo hecho y de lo que queda por hacer, que es mi mayor pasión, sobre la base de una preparación permanente, incursionando constantemente en la moda desde un punto de vista integral, va más allá de lo que puede ser un simple arreglo de peluquería, un peinado, un corte, un color. Se dirige además a otros componentes, como ser vestuario, maquillaje, y para ello siempre conté con un equipo humano eficiente, como también con un salón que me permite estos complementos".
¿Qué expectativa te genera organizar un desfile?
"Es un desafío, una ardua tarea plenamente satisfactoria, sobre todo cuando se logra lo planificado, es emocionante. Descarto la improvisación, todo se prepara minuciosamente de ante mano, las modelos, el vestuario, el tocado, el peinado, el diseño, la programación, la coordinación general, sin dejar de lado la música, la fotografía, la grabación, nada queda al azar. Todo lleva mucho trabajo y tiempo, pero todo es hecho con mucho afecto y con disfrute".
¿Cómo aplicás la moda en cada temporada?
"La aplico de acuerdo al estilo, la personalidad, a la forma de vida de cada clienta, muchos son los factores a tener en cuenta".
¿Cómo se compone tu familia?
"Tengo la mejor compañera de vida a quien agradezco todos estos años, tres hermosos hijos, y seis nietos que desde la primera hasta el último despertaron en mí sentimientos especiales y únicos. Gracias a la vida que me ha dado tanto, en honor a Mercedes Sosa a quien pude conocer y con su frase celebro la vida".










