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El mejor alimento en los primeros años de vida

La lactancia materna es fundamental para la buena salud y el bienestar de por vida de las mujeres y los niños. Por eso, la Organización Mundial de la Salud y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) aconsejan el inicio temprano del amamantamiento, ya desde la primera hora del nacimiento y como único alimento durante los primeros seis meses de vida.

Cada año, en 170 países, entre ellos la Argentina, del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia. Se trata de una iniciativa que tiene como objetivo generar conciencia sobre la importancia de dar la leche materna a los recién nacidos, desde el momento mismo del nacimiento. Cada vez hay más investigaciones que confirman que este alimento vital es el mejor y más completo que pueden recibir los pequeños; y de ahí que se recomienda, además, una lactancia materna continuada hasta los dos años de edad o más, con la introducción de alimentos complementarios (sólidos), nutricionalmente adecuados y seguros, a los seis meses.

En los últimos años distintas organizaciones no gubernamentales que trabajan en la promoción de la lactancia como la mejor forma de alimentación natural de los niños (ya que gracias a los nutrientes de alta calidad que posee contribuye a proteger la salud y, al mismo tiempo, asegura un mejor desarrollo) vienen planteando que el acto de amamantar es una práctica que requiere del acompañamiento y apoyo del entorno familiar, laboral y comunitario. En ese sentido, remarcan que es fundamental el acompañamiento de la pareja de la persona que amamanta, y por supuesto también de la familia.

En Argentina, al momento del nacimiento la prevalencia de lactancia es de más de 95 por ciento; pero a los seis meses, la lactancia como alimento exclusivo para el niño se reduce bruscamente y se ubica alrededor de 40 por ciento. ¿A qué se debe esa fuerte disminución de una práctica saludable que es recomendada, sin excepción, por expertos de todo el mundo? Según datos de la última Encuesta Nacional de Nutrición y Salud realizada en el país, una de cada diez lactancias se pierde por motivos relacionados con el regreso de la madre a sus obligaciones laborales. Por eso ahora las campañas se centran en remarcar que la lactancia es un derecho y que las madres que amamantan y que vuelven a sus trabajos deben disponer de un espacio limpio, cómodo y seguro en los espacios de trabajo.

Es que la leche materna es clave en el proceso de crecimiento y desarrollo del niño, de manera que siempre que sea posible, todos los bebés deben recibir la leche de su mamá desde la primera hora de vida. Los especialistas recomiendan la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad y hasta los dos años o más, con el agregado de alimentos adecuados para la edad del niño.

Existe un amplio consenso respecto de que los bebés de seis meses o menores de esa edad deben ser alimentados en forma exclusiva con leche materna. Se aconseja, además, que a partir de los seis meses se siga con el amamantamiento y con alimentos complementarios saludables.

Está comprobado que la madre, a través de la leche materna, transmite al niño valiosos anticuerpos que ayudan a prevenir enfermedades hasta que el bebé sea capaz de formar sus propias defensas. Como se dijo, las familias deben contribuir a generar un clima adecuado para que las personas que amamantan se sientan cómodas al momento de dar el pecho al recién nacido, ya que de esa manera el niño podrá recibir todos los elementos que necesita para crecer sano. La leche de la madre contiene además el líquido que el bebé necesita y está adaptada a sus necesidades, por lo que la digiere más fácilmente que cualquier otra leche.

Las estadísticas sanitarias confirman que la lactancia reduce en forma significativa el riesgo de muerte en los recién nacidos y los bebés pequeños; y también mejora la salud de las madres.

Se debe tomar conciencia del enorme valor que tiene la lactancia materna para los recién nacidos y para las madres. Por eso es necesario generar espacios adecuados y de contención para que ellas y sus bebés sean bienvenidos y protegidos en todas partes.