Caso Vicentin divide a la Corte santafesina
La jugada de Rafael Gutiérrez, presidente de la Corte santafesina, de reclamar el expediente del concurso de Vicentin, que se tramitaba en un juzgado de Reconquista, a través de la controvertida figura del per saltum, generó gran sorpresa en los ámbitos judiciales y políticos que no esperaban una medida de esa magnitud de un tribunal que se caracteriza por la cautela extrema.

La acción dejó expuestos los vínculos de Gutiérrez con el grupo de poder que lidera el dueño del diario La Capital, Gustavo Scaglione, que viene tratando por todos los medios de quedarse con la empresa junto al estudio jurídico Casanova-Mattos-Salvatierra y el corredor de granos Mariano Grassi.
A días de llegar a un acuerdo con los acreedores que normalizaría la situación del holding con una nueva integración societaria, y dejar al grupo que lidera Scaglione sin la posibilidad de quedarse con la compañía, Gutiérrez aceleró un recurso desesperado firmando una resolución en la que solicita la avocación de la causa al juez de Reconquista, Fabián Lorenzini, quien lleva adelante el concurso, como publicó este medio en su oportunidad.
Por otro lado, según el portal La Política Online, la decisión de Gutiérrez generó un profundo malestar en el resto de la Corte Suprema, sobre todo en la rosarina María Angélica Gastaldi quien le reprochó a Gutiérrez haber metido al Máximo Tribunal en una pelea entre grupos económicos sin siquiera haber consultado a sus pares.
Es que los jueces de la Corte no quieren quedar pegados con la estrategia de tal o cual grupo económico como tampoco avalar la jugada del sector político.










