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Escenario inusual de viruela símica

La Organización Mundial de la Salud declaró el máximo nivel de alerta internacional por la inusual propagación de la viruela símica en el mundo.

Los expertos consideran que si se adoptan medidas efectivas de prevención, el riesgo de que esta zoonosis viral se transforme en una amenaza grave para la salud pública todavía se mantiene en un nivel bajo.

A diferencia del Sars-Cov-2 que provoca el Covid-19, el virus de la viruela del mono (Monkeypox virus), también conocido como MPXV, por sus siglas en inglés, es un patógeno conocido por la comunidad científica.

La información oficial brindada por la OMS señala que la viruela símica es una zoonosis vírica, es decir, una enfermedad provocada por virus transmitido de los animales a las personas que produce síntomas parecidos a los que se observaban en el pasado en los pacientes de viruela, aunque menos graves.

El organismo internacional explica, por otra parte, que se ha manifestado principalmente en regiones de África central y occidental, por lo general cerca de selvas tropicales, aunque su presencia está aumentando en las zonas urbanas. Entre los hospedadores animales se incluyen una variedad de roedores y primates no humanos. Vale aclarar que la OMS declaró el nuevo brote de viruela símica como "una emergencia de salud pública de importancia internacional".

Traducido a un lenguaje más llano significa que el nuevo escenario requiere una especial atención de las autoridades sanitarias de los distintos países y que el problema debe solucionarse lo antes posible, para lo cual es necesario adoptar medidas efectivas para reducir el riesgo de la propagación de la enfermedad.

Actualmente hay otras dos emergencias sanitarias internacionales vigentes en el mundo: la declarada en 2017 por brotes de poliomielitis en Pakistán, Afganistán y Nigeria, y en 2020 que luego alcanzó la categoría de pandemia por el fuerte incremento de contagios de Covid-19. En los últimos días, en la OMS las alarmas se encendieron debido a la multiplicación de casos de viruela símica informados en los Estados Unidos (772 nuevos contagios), Francia (655), Alemania (319) y España (316).

Hasta el momento existen poco más de 16.760 casos confirmados en todo el mundo en un centenar de naciones. Se trata, observan algunos especialistas, de un escenario repentino e inesperado, un evento extraordinario para este tipo de virus. Para la OMS, hasta el momento, el riesgo de viruela del simio es moderado a nivel global, aunque la preocupación se enfoca por estas horas en Europa donde se han producido gran parte de las infecciones desde que se inició el brote en mayo pasado.

Los virólogos coinciden en que es posible controlar el actual brote si se aplican estrategias de reducción de riesgo en los distintos países, como las medidas de protección y prevención para todas aquellas personas que forman parte de los llamados grupos vulnerables: individuos inmunodeprimidos, niños, adultos mayores y mujeres embarazadas. El virus de la viruela símica se puede propagar de una persona a otra a través del contacto directo con la erupción infecciosa, costras o fluidos corporales.

La transmisión de persona a persona puede producirse por contacto estrecho con secreciones de las vías respiratorias o lesiones cutáneas de una persona infectada, o con objetos contaminados recientemente. La transmisión a través de gotículas respiratorias suele requerir un contacto cara a cara prolongado, lo que aumenta el riesgo para los profesionales de la salud y para los familiares de la persona enferma que comparten el mismo hogar.

Sin embargo, observan los expertos de la OMS, la cadena de transmisión documentada más larga en una comunidad ha aumentado en los últimos años de seis a nueve infecciones sucesivas de persona a persona. Esto, explican, puede ser un reflejo de la disminución de la inmunidad en todas las comunidades debido al cese de la vacunación contra la viruela. La transmisión también puede producirse a través de la placenta de la madre al feto (lo que puede generar casos de viruela símica congénita) o por contacto estrecho durante y después del nacimiento.

El organismo internacional informó de manera oficial que si bien el contacto físico estrecho es un factor de riesgo bien conocido para la transmisión, no está claro en este momento si la viruela símica puede transmitirse específicamente a través de las vías de transmisión sexual.

Según los expertos, necesitan nuevos estudios para comprender mejor este riesgo. Es importante que la población tenga información clara sobre cómo se producen los contagios para, de esa manera, evitar las situaciones de mayor riesgo.