Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/219997

Experimentos Wankel en las motos

El mundo de la moto está lleno de ideas ingeniosas para todos los gustos que dieron pie a los más increíbles avances. Una de esas ideas es la de acoplar un motor rotativo Wankel a las dos ruedas, movida que comenzó con la Hércules W2000 y a la que se sumaron algunas de las marcas más importantes que rápidamente cayeron en cuenta de que no era tan buena idea.

El motor Wankel fue concebido por el alemán Felix Wankel en 1924 y obtuvo la patente en 1926.  Sólo se compone de cuatro piezas block, rotor -con segmentos y regletas- (que cumplen el papel de los aros de pistón) árbol motriz y sistema de refrigeración/engrase) y en el que todos sus componentes giran en el mismo sentido haciendo que el nivel de vibraciones sea mucho menor al de los motores de cilindros.  

En un principio, la teoría dice que la fiabilidad de esta mecánica debería ser mucho mayor y los costes de mantenimiento menores. La dificultad se encontraba en que el rotor triangular al tener esas tres esquinas, para formar las tres cámaras de combustión, era complejísimo mantener el hermetismo óptimo en cada una de ellas para que no se produjeran pérdidas.

Hércules, la pionera 

La Hércules no es otra marca que la alemana DKW que cambió su denominación por un nombre con más fuerza, quizá para tratar de marcar un antes y un después en la historia.

Al tener Sachs la posesión de la patente se tuvo que limitar a una cilindrada equivalente cercana a los 300 cc, pero era capaz de desarrollar casi 30 CV de potencia máxima.

La moto ya anticipaba los problemas a los que debía enfrentarse la nueva tecnología. En un inicio, el motor se lubricaba a través de mezcla hecha directamente en el tanque, pero más a delante se sustituiría por un sistema de inyección de aceite en las partes clave desde un depósito de aceite separado.

En 1976 aparece un segundo modelo denominado Hércules W2000 Injection, pero que no consiguió despertar el interés ni resolver los problemas de lubricación. La moto fue un fracaso sin llegar a las 2.000 unidades producidas en cuatro años.

Ahora son modelos tan valorados como desconocidos, y sus dueños se enfrentan al problema de la falta de mano de obra especializada para su mantenimiento.

Suzuki RE5  

Suzuki también se atrevió con un modelo que incorporaba un motor rotativo: la Suzuki RE5. Fue presentada como una moto cercana a los 1.000 cc por la capacidad de las tres cámaras de combustión que conformaba el rotor, pero eso tiene trampa porque no es una equivalencia exacta.

El concepto revolucionario del modelo partía de una base estética similar la de la GT750 de dos tiempos, pero con algunos elementos que pretendían darle un aspecto futurista, como el tablero o el faro trasero con forma cilíndrica que más bien parecían portaláminas.

Es la única moto hasta el momento producida en gran serie con un motor rotativo antes de convertirse en un proyecto completamente desmantelado en 1977.

Norton 

La otra mítica marca involucrada en los motores rotativos fue Norton. En su primera incursión con este extraño sistema en 1974 con la Norton John Player Special, un modelo diferente a las dos motos anteriores porque poseía un motor de doble rotor en sus entrañas.

Este modelo llevó a la marca directa a la quiebra debido al exceso de inversión y el fracaso que supuso de cara al público.

Posteriormente en 1991, y después del rescate de la marca con capital del estado británico, se atrevieron a participar (sin éxito) en el Campeonato Mundial de Motociclismo en la categoría de 500 cc.

La unidad en cuestión era el modelo NRV588 con un peso de 130 kilogramos gracias a su estructura de aluminio y fibra de carbono y una cifra de potencia máxima de 173 caballos era todo un misil, pero una vez más el proyecto fue abandonado por su exceso de complejidad y relegado al olvido.

Honda CRX 16  

Debido a que este pequeño nicho llegó a convertirse en una fiebre, también las grandes marcas asiáticas intentaros desarrollar modelos con la misma planta motriz.

La CRX 16 fue un prototipo de Honda que apostó al minimalismo mecánico con un pequeño motor Wankel de un solo rotor y una cilindrada equivalente a 125cc.  

Pero los problemas de lubricación estaban lejos de resolverse con un motor chico y –por el contrario- terminó siendo una moto con un consumo exagerado de nafta y aceite como si fuese de mecánica de Dos Tiempos. Nunca salió a la venta al público.

Yamaha RZ201  

La Yamaha RZ201 fue un prototipo del año 1972 que se mantuvo en secreto hasta que se celebró el 19º Salón de Tokio, donde fue desvelada junto a la TX750 de similar diseño y estilo con la RZ201, aunque son ligeramente diferentes, ya que la TX750 poseía un motor de pistones convencionales.

El motor fue desarrollado conjuntamente con Yanmar, un fabricante de motores náuticos pero que tenía licencia de NSU para los motores rotativos. Tenía dos rotores, con 660 cm3 en total, y que producía 68 CV a 6.500 rpm y 76 Nm de par a 4.000 rpm. motores rotativos necesitaban para funcionar adecuadamente.

Van Veen OCR 1000 

La holandesa Van Veen decidió fabricar una Superbike del estilo de la Honda CB 750 y montó una fábrica en Alemania para producir la OCR 1000.

La moto contaba con un motor de dos rotores que cubicaba 996 cc desarrollado por Audi y NSU y una caja de cambios de cuatro velocidades diseñada por Porsche, las suspensiones eran las holandesas Koni y los frenos italianos Brembo, lo que la hacía una auténtica Eurobike.

Su motor llegana a los 100CV y se dice que fue la más lograda de las motos con esa mecánica.

La última que se subastó en 2005 acabó en 37000 dólares mientras que una legión de coleccionistas espera ansiosos la aparición de alguna en el mercado.